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lunes, 24 de octubre de 2011

Venéficas, Las Tres Caras de Calixo: La Revelación, por Mark

Hola!

Llevo dias tratando de publicar este capitulo pero en fin la cosa esta asi, hemos tenido este blog digamos que un poco abandonado, la razon es que Andrea la chica que publica a Corrine esta teniendo serios problemas framiliares, la verdad no soy quien para estarlos diciendo, el punto de esto es que ya no publicara mas, no al menos por un tiempo, ya estuve charlando con MaGe sobre como la remplasariamos si llegaba a pasar lo que paso, pero bueno no llegamos a un acuerdo 100% seguro pues no he tenido tiempo de nada, pero al parecer entre ella y yo escribiremos a Corrine, por otro lado, yo me enferme y estuve internada como un mes, una historia complcada y aburrida relacionada con una paleta helada y una severa infeccion en la gargannta y me sentia de la retefregada! y me la pasaba durmiendo toooodo el dia, y ya que sali del hospital tuve que ponerme al corriente con mis materia y con tareas extracurriculares y tuve que hacer un trabajote con una entrevista a un politico de mi comunidad, me costo un buen conseguir la entrevista y redactar el trabajo sin mesnionar que yo estoy estudiando literatura no leyes y no entiendo que tiene que ver la politica con escribir poesia, cuentos y novelas.... ya me sali del tema, en fin, les decia que he querido publicar este capi desde el martes pero devido a la escuela no he podido pero sin mas royo introductorio que se llevo la mitad de mis ideas y mi cerebro seco las dejo leyendo.
El tiempo se me pasaba lento, estaba preocupado por mi hermana y las chicas, confiaba en las decisiones de Clarens pero no podía exigir que se conocieran a la perfección en tan poco tiempo, y sabía que ella lo sabía, Clarens siempre decía que todo llevaba un orden y un momento, entonces por qué presionar, tan solo eran unas chicas.
Observe a Morgan quien también se veía tenso con la situación, y eso no me agradaba, no porque me preocupara que era no solo yo estaba preocupado, más bien porque la noche anterior me había confesado que se había enamorado de mi hermana y eso me ponía furioso, Morgan le llevaba como unos cincuenta años, como se podía fijar en una chica tan pequeña como mi hermanita, ¿Qué le pasaba a ese sujeto?
- ¡Por favor Mark! ¿Sigues enfadado? –me pregunto Morgan con incredulidad.
- ¿Y qué esperabas? –le pregunte – Qué te dijera, “¡claro cuñadito, puedes salir con mi hermana a la cual le llevas décadas!”
- Solo son un par –se encogió de hombros.
- ¡Es medio siglo!
- Años más años menos, lo que importa es la apariencia, además no creas que no me he dado cuenta de cómo miras a Carrie.
- Solo son dos años de diferencia no medio siglo –le recordé.
Rodo los ojos y se tiro en su sofá.
Clarens no perdía de vista a la ventana, era injusto que solo ella pudiera saber lo que estaban paso en ese lugar, pero verla tan tranquila me hacía pensar que las cosas iban bien, aunque ella siempre era muy tranquila, además ya era una mujer mayor.
- Clarens, ¿en verdad es necesario? –le pregunto Morgan.
- Tengo que dejar todo en orden antes de partir chicos, los tres sabemos que me queda poco tiempo.
- ¿Y qué hay de conseguir un suplente? Como hicieron con Mark.
Volvió a mirar por la ventana sin ver nada, como que pensando la mejor forma de responder.
- En estos tiempos ya no se en quien confiar –dijo al fin –y las chicas tienen que mantenerse unidas, para mantener el equilibrio es necesario.
Recordé la historia que me habían contado, como fue que murió la penúltima encarnación de Calixto, Morgan y Clarens lo habían presenciado, era más que evidente que no querían ver como pasaba de nuevo.
Clarens por fin se acerco al jardín y justo entonces las chicas salieron del portal.
Estaban llenas de tierra y con el cabello todo enmarañado, cuando las vi no pude evitar que se me escapara una sonrisa, si estaba de vuelta significaba que habían pasado la prueba y que las cosas les resultarían mejor desde entonces.
Nos acercamos a ellas todos con una evidente alegría.
- Lo resolvieron sin hablar –les dije con alegría.
Clarens no pudo evitar restarle importancia a su merito, pero la verdad es que yo estaba muy orgulloso de las tres, sin importar que dijeran los demás.
A pesar de eso Corrine le agradeció, pero que se podía hacer, era parte de ella.
- Basta de eso, vamos a comer –dije –Morgan invita –añadí.
Hicimos un par de comentarios y Morgan salió con sus comentarios fuera de lugar, aunque trate de mantener la compostura me costaba trabajo, era mi hermanita a quien se le insinuaba.
Mi hermana cayó en su juego, o tal vez es que si había pillado el asunto desde el principio lo cual me molesto mas.
Corrine comenzó con un juego arrojándole agua a Carrie y ella comenzó a corretearla por el jardín.
A pesar de todos los problemas, podía decir que ahora ya éramos una familia, de pronto en aquel juego también entraron Morgan y mi hermana, no me esperaba ser parte del juego y termine igual de sucio que las chicas al igual que Morgan.
- Están hablando de guerra chicas –las ámense con una sonrisa.
Nos encontrábamos ahí, los cinco jugando como si todas las cosas estuvieran perfectas, incluso Clarens reía junto con nosotros.
Morgan ordeno una pizza cuando el sol comenzaba a meterse, Clarens se había ido a recostar, excusándose diciendo que había sido un día muy agotador.
Las chicas estaban tumbadas en el sofá, Corrine estaba sentada con un pie sobre la mesa de centro, Carrie estaba recargada en su hombro con las piernas encima de las piernas de mi hermana y ella tenía ambos pies reposando sobre la mesa de centro.
Comenzaba a hacerse tarde y Corrine fue la primera en irse a casa y Carrie estaba a punto de salir cuando la alcance.
- ¿Planeas hacer algo mañana? –le pregunte.
- Nop, ya sabes ver televisión, jugar con Xbox –me dijo encogiéndose de hombros.
- ¿Qué te parece si cambio tus planes? –me aventure a preguntar –podríamos ir al cine y almorzar algo.
- Claro –me respondió con una sonrisa –no olvides decirle a Corrine y a Cathy.
Exhale frustrado cuando ella cerró la puerta y camine a la sala en donde Cathy y Morgan hicieron como si estuvieran bateando una pelota de base ball, la típica seña cuando alguien te rechaza.
- Lo hace a propósito –me queje y Morgan se carcajeo.
- Y no te ha tocado lo peor de ella –me dijo.
Lo mire con los ojos entrecerrados y mire a mi hermana.
- Tenemos que irnos Cathy –le anuncie.
Ella asintió y salió junto conmigo.
Camino despacio hacia la moto con la mirada perdida, absorta en sus pensamientos.
El camino fue más corto de lo que esperaba y las luces de la sala estaban encendidas, lo más probable era que nuestros padres nos esperaban.
- ¿Qué les ha pasado? –pregunto nuestra madre al ver nuestro aspecto.
- Una pequeña guerra de lodo –se encogió de hombros Cathy.
Mi madre nos beso en la mejilla a ambos y nos dio las buenas noches.
- Tengo que tomar un baño –me dijo mi hermana y subió a su habitación.
Yo me dirigí al cobertizo en donde se encontraban mis cosas para pintar, estaba inspirado aquella noche, estaba feliz, pues me había enterado de cosas, como que Carrie no tenia novio aunque me frustraba que me rechazara.
Comencé a delinear en el lienzo aquellos ojos que me habían atrapado, los había memorizado, el color, la textura, la forma.
Llamaron a la puerta sacándome de mis pensamientos.
- Adelante –dije mientras me quitaba la pintura de los dedos con aquel trapo con solvente.
- Bonita pintura –dijo Cathy al entrar.
- ¿Qué tal estas hoy brujita? –le pregunte con una sonrisa.
- Me siento increíble hermano, jamás pensé que fuéramos capaces de hacer lo que hicimos hoy.
- Son capaces de mas –le recordé –pero están aprendiendo las cosas poco a poco.
- Supongo que sí.
Se quedo mirando mis pinturas sin terminar y sonrió.
- ¿sabes? –me pregunto –siempre me imaginaba historias sobre tus pinturas, me imaginaba que había personas que tenían que luchar contra dragones y brujas para poder llegara a tener ese paisaje.
Le sonreí de inmediato, siempre tenía esos recuerdos de Cathy inventando historias completamente fantasiosas, sobre una valiente guerrera que se había convertido en la princesa de un mundo mágico, para mí eso era mi hermana, la princesa de un mundo mágico, pero aun tenía que luchar para obtener su hermoso territorio.
- Agradezco que a papá lo hayan traspasado a esta ciudad –le confesé –me gusta verte feliz, como estas aquí.
Ella se fue a dormir.
Me quede en el cobertizo terminado mi pitara y al salir me encontré a una chica rubia, que por alguna razón se me hacia familiar.
- ¿Qué haces aquí? –le pregunte –es propiedad privada.
- Solo vengo a dejar un mensaje –dijo la chica –dile a Calixto que no lo tendrá fácil.
Acompañando sus palabras sentí un dolor punzante en el vientre y al bajar la mirada pude ver un cuchillo con una pluma negra encajada en mi abdomen, sentí aquel fluido tibio correr por mis manos y perdí la conciencia.

Venéficas, Las Tres Caras de Calixto: "La Prueba V" por Cathy

Hola chicas, nuevamente paso por aquí para dejar un nuevo capítulo, el último de "La prueba", espero les guste y nos vemos el próximo Lunes!!!!
Cathy
- ¡Basta, basta! - pido sentándome en el primer tronco que encuentro - No puedo más.
- Vamos Cathy, levántate, tenemos que seguir.
- ¿Pero a dónde? Yo tampoco puedo más, Corrine, descansemos un poco.
- Sí, tienen razón - se sienta con nosotras - ¡Odio estos zapatos! - se los quita y los lanza hacia la nada.
Su imagen es tan diferente a la Corrine de siempre que no puedo evitar reírme y Carrie hace lo mismo. Corrine no tiene más que reírse con nosotras, debemos vernos tan mal como ella. Llenas de lodo, cansadas, despeinadas y muertas de hambre. Porque para colmo de males no hemos podido comer nada.
Carrie suspira.
- Si no hay al menos un poco de acción aquí juro que mataré a nuestra guía y a nuestro guardián y... también a tu hermano - me dice.
- Yo también - acepto.
- ¿Oyeron eso? - preguta Corrine quedándose quieta y callada.
- ¿Es broma verdad? - la reta Carrie.
- No - niega y nos pide que nos callemos - Escucha.
El sonido de unas hojas moviéndose no muy lejos nos alarma.
- ¿Si saben que así empiezan las películas de terror, o no?
- Carrie - le pido medio asustada - Déjame ver.
Inhalo aire y pongo en práctica mi nuevo desarrollado poder para conectarme con mi elemento.
- ¿Qué ves?
- Nada inusual, sólo fauna y flora... - empiezo a explicar mirándo hacia ambas que no me quitan la vista de encima - eso - trago saliva - y un enorme pavo que se acerca a nosotras.
Carrie y Corrine voltean y junto conmigo suelan un grito.
Es el pavo más grande del mundo, pero es no es lo que asusta, sino sus ojos rojos y el humo que saca por su pico.
- Odio este mundo - se queja Carrie.
- Yo no, es bastante lindo - acepto y me miran espantadas - claro, sino hubiera tantas especies queriendo asesinarnos.
- Bueno chicas, ¿Quién quiere comer? - se levanta Corrine con fuerzas renovadas y de protno estamos las tres de pie.
- Somos tres hermanas con poderes y él es sólo un pollo enorme y furioso, tenemos ventaja ¿No creen? - pregunta Carrie a quien le ha cambiado la expresión.
- La señora Clarens quiere que trabajemos en equipo ¿No? Pues hagámoslo - sonríe Corrine.
- ¿Qué dicen si le damos movilidad al asunto? - pregunto y me agacho para poder tocar el suelo. Dejo fluir mi energía y ahí está, el suelo se mueve conforme se lo ordeno, la tierra me obedece, un hueco se forma justo donde el pavo va pasando y este caen en la trampa.
Las chicas sonríen y asienten orgullosas.
- Cuidado - les digo justo a tiempo para que Corrine voltee y pueda hacer algo contra el fuego que el enorme pollo ha lanzado de su pico.
Con un enorme chorro de agua que brota de sus manos vence el fuego y le llena de agua el pico al pavo.
- ¿Qué dicen si llevamos pollo rostizado para cenar esta noche?
- Una idea perfecta - asentimos Corrine y yo a la hora que Carrie empieza a lanzarle bolas de fuego.
Pero eso sólo lo hace enojar y gritar con una fuerza que nos hace taparnos los oídos.
- Cállalo Carrie.
- En eso estoy.
- Carrie - le grito pero no me escucha y es golpeada por una fuerte flama.
- Agua - grita Carrie pero tampoco puede hacer mucho.
- Tierra - ordeno y un montón de rocas se alzan por encima de la cabeza del pavo para caerle una por una hasta callarlo.
- ¿Estás bien Carrie?
- Sí, bien ¿Cómo lo acabamos?
Analizamos la situación, el pavo está en un hoyo, tenemos tres poderes a nuestro favor: Agua, Fuego y Tierra.
- Ya sé - decimos las tres a coro como si nos hubieramos leído las mentes y sin decir nada más sonreírmos y asentimos, nos colocamos en tres puntos distintos y Corrine llena el hoyo de agua dejando al pavo casi ahogándose, Carrie usa su poder para calentar el agua y yo tapo la enorme olla xpress que acabamos de improvisar.
- Pollo a la caserola, bien hecho chicas - nos dice la voz de Morgan por detrás de nosotras.
- Lo resolvieron sin hablar - nos dice Mark con una sonrisa.
- Creo que fue suerte - añade la señora Clarens sin darnos tanto crédito - Aun necesitan conectarse más, pero como primera prueba fue un buen resultado.
- Gracias, creo - dice Corrine.
- Basta de esto, vamos a comer, Morgan invita - nos dice Mark con una sonrisa ofreciéndome su mano.
La tomo y atravesamos un portal idéntico al que usamos para llegar aquí.
El patio de Morgan sigue como cuando nos fuimos, nada ha cambiado, ni siquier la luz del sol.
- Mírate, estás tremendamente sucia.
- Todas lo están - añade Morgan que acaba de llegar con Corrine a un lado - Si quieren usar el baño no tengo problema.
- Yo tengo una mejor idea - sonríe Corrine apuntando con sus manos hacia la entrada del portal.
- ¿Qué haces? - le pregunto.
- Ya verás - me dice y en cuanto Carrie sale por el portal ella la empapa de los pies a la cabeza.
Carrie se queda sin aire un momento, y cuando por fin reacciona.
- Oh, esto lo vas a pagar Corrine - le grita y empiezan a perseguirse por todo el patio.
- ¿Qué, tú no piensas jugar?
- Creo que yo prefiero el baño de Morgan - acepto y estoy por irme cuando una ráfaga de aire me atrapa y me eleva del suelo.
- Yo digo que no señorita - me dice Morgan quién obviamente me está controlando.
- Tuve un día faltal Morgan, bájame ya.
- Sí, Morgan, bájala ya - asiente Carrie con una bola de fuego en su mano. Corrine ha dejado de correr también y me espera con sus manos apuntándome.
- No Morgan, no me bajes - le suplico.
- Lo siento Cathy - se ríe de mí y sólo basta un segundo para que Carrie, Corrine y yo nos conectemos con la mirada.
Caigo al suelo con delicadeza y agilidad justo de frente a nuestro ángel y a nuestro guardián. Ellos no se lo esperan pero ahí están nuestrso tres poderes conectados para dejarlos igual de sucios que nosotras.
Después de todo, no fue un día tan malo.
Ahora sé que somos un equipo, que tengo dos nuevas hermanas increíbles y que juntos somos invencibles.

martes, 11 de octubre de 2011

Venéficas, Las Tres Caras de Calixto: "La Prueba IV" por Cathy

Hola chicas, bueno, como verán ya no estamos publicando los días que deberíamos ni lo hacemos cada semana, esa er la intenció pero la escuela, los problemas de salud, el trabajo... en fin, muchas cosas nos lo impiden. No estoy segura de cuándo publicaremos, Anny, Andy y yo nos tenemos que poner bien de acuerdo por un lado y por otro... creo que hay un pequeño problemita por ahí... No quiero darles detalles porque realmente no los tengo pero en cuanto lo platiquemos se los cuento...
Sin más chicas... las dejo leyendo...
Cathy
- ¡Chicas! - les grito emocionadas al verlas ya juntas.
- ¡Cathy! - me saludan con alegría.
- ¿Qué les pasó? - pregunto cuando las noto un tanto extrañas.
- Una cosa extraña de fuego nos atacó - cinfiesa Corrine.
- Y si no fuera por ella nos mata - le agradece Carrie - ¿Que a ti no te atacó nada?
- Sí, dos monsruos muy extraños, pero o hubo cuidado, nos deshicimos de ellos, ¿Verdad Morgan? - volteo para preguntarle pero no lo veo - Morgan.
Empiezo a asustarme. Np está por nungún lado.
- Mark - mi hermano también se ha ido.
- Chicas, tranquilas, recuerden lo que dijo la Señora Clarens.
- ¡Morgan! - no me importa lo que dijo la señora Clarens, yo quiero a Morgan ahora.
- Cathy - me tranquiliza Corrine - Ella dijo que cuando nos encontráramos pasaríamos al siguiente reto, como quien dice ya no tenemos que protegerlos a ellos, sino a nosotras mismas, por eso ya no están.
- Pero... ¿Estarán bien? - pregunto.
- Claro. Ellos fueron los que idearon esto, necesitan estar bien.
Eso me deja un poco más tranquila pero no del todo.
- Bien - suspira Carrie - Y entonces qué hacemos ahora.
- Bueno, no estoy segura, tenemos que conocernos ¿No? Ese era el punto.
- No entiendo, ya nos conocemos, somos hermanas, nos llevamos bien - se encoje de hombros Carrie.
Pienso un poco, recuerdo lo que Morgan me dijo:"- Puedo decirte lo que están pensando incluso sin verlas a la cara."
- Necesitamos conectarnos - les digo.
- ¿Conectarnos? ¿En qué sentido, Cathy? - pregunta Corrine.
- Saber lo que hacemos incluso sin vernos a la cara.
- Eso no es posible - se queja Carrie.
- Lo es. Recuerden la conexión que tienen con sus hermanos, es como... poder saber sus reacciones, lo que piensan, lo que quieren, lo que esconden, todo... aunque no estes exactamente a su lado.
A mi eso me pasa con Mark, aunque pensándolo bien, nuestra conexión no debió ser tan buena si nunca averigué que él era un ángel.
- Sí, es como cuando mi hermano hace una travesura, prácticamente puedo oler su culpabilidad - acepta Carrie.
- Pues eso necesitamos.
- ¿Pero cómo lo logramos? Con nuestros hermanos hemos convivido toda una vida, nosotras nos conocemos desde hace poco.
- No me digan que necesitamos abrirnos y contar todas nuestras vidas porque sinceramente... que aburrido - se queja Carrie.
- Te encanta hacerte le negativa, ¿No puedes por un momento pensar positivamente y ayudar en algo? - se queja Corrine.
- Y a ti te encanta hacerte la líder, aquí no hay líderes Corrine, somos un grupo.
- No estoy tratando de hacerme la líder, sólo estoy buscando soluciones aceptables.
- Tú y tu perfeccionismo, tu organización y tus respuestas a todo. Déjate llevar Corrine.
- Si me dejo llevar me pasa lo que a tí y no quiero terminar como tu, Carrie.
- ¿Cómo exactamente no quieres terminar, eh? ¡Dimelo! Dime de una vez lo que piensas de mí.
- Dejemos esto Carrie - le pide Corrine.
- ¡No! ¿Quieres hablar, no? ¿Quieres conocerme? ¡Pues bien! Hablemos. Yo empiezo. Me choca tu soberbia, tu ropita ridícula, tu afán por tener siempre buenas calificaciones, por ser perfecta y no dar problemas. Me chocan tus amigas, me choca tener que soportar sus miraditas de odio ahora que tenemos que estar juntas por todo esto. Yo no lo desee Corrine, por mí tu te podías quedar en tu perfecto mundo mientras yo seguía en mi fiasco de vida. Porque eso es lo que piensas de mi vida ¿No? Que es un fiasco, acépalo, dímelo, no me molesta, Corrine.
- Chicas... - les pido pero es inutil.
- ¿Crees de verdad que eso pienso de ti? Porque entonces no me conoces Carrie. Yo jamás he pensado eso ni de ti ni de nadie. Y sí, me esfuerzo por ser mejor cada día pero solamente para no defraudar a los que quiero, no es por soberbia, Carrie, no es porque quiera ser perfecta, es sólo que no quiero lastimar a nadie...
- ¿Y eso desde cuándo? ¿Eh Corrine? Porque a mi me lastimaste cuando me dejaste sola.
- No fue mi intención...
- ¡Pero lo hiciste!
- Porque no sabía cómo ayudarte, por que no supe cómo hacerte sentir mejor y eso me partía en dos... Eramos amigos Carrie, tu dolor me dolía y fui una tonta, lo acepto, pero nunca fue mi intención que rompiéramos con lo que teníamos... Yo te quiero mucho Carrie, incluso con todos estos años, con todas las ofenzas... Lo siento, lo siento - pedía Corrine con lágrimas en los ojos.
Carrie se había quedado muda, pero también tenía lágrimas en los ojo y yo... no pude controlarme, también lloraba.
- Lo siento yo también Corrine - le dice Carrie agachando la mirada.
Corrine deja atrás toda su fuerza, su entereza, su distancia y abraza a Carrie con todo el cariño del mundo. Carrie primero se queda pasmada, pero sonríe y la abraza también.
- ¿Aún somos amigas, verdad? - le pregunta Corrine.
- No, amigas no - me llama para que me una a ellas, lo hago y nos abrazamos las tres - Hermanas.

martes, 27 de septiembre de 2011

Venéficas, Las Tres Caras de Calixo: "La Pueba III" por Carrie

Hola! he vuelto, lamento no haber publicado pero estoy teniendo problemas de salud y ya saben apenas me voy reponiendo, sin mas las dejo leyendo el capitulo.
AnnyMark fue quien me llevo al bosque extraño, y tenía una sonrisa divertida en su rostro, me pregunte por qué, que le causaba tanta dicha.
Me sentí como una tonta después de escuchar las indicaciones de Clarens, eso explicaría su diversión, pero si algo tenía que aceptar y odiaba más que nada era el bosque, hacia frio y había tantos desniveles que cualquier persona podara terminar metida en un barranco.
Mark y yo nos internamos en el bosque y a pesar de todo, mientras Mark siguiera conmigo me daría valor para seguir adelante, no estaba dispuesta a quedar como una tonta frente a él, no señor.
- Ya quita esa cara de pocos amigos Carrie –me pidió con una sonrisa torcida que me hiso perder el piso por un instante.
- Que fácil sienta –me defendí –odio acampar.
El volvió a sonreír y yo me enfade y me adelante varios pasos.
- No te alejes Carrie, recuerda que tienes que proteger al que valla contigo.
Lo volta a ver con los ojos como platos, si se suponía que él era nuestro ángel ¿Por qué rayos tenía que protegerlo yo a él?
El ahora era el que se había adelantado, así que me cruce de brazos y me senté en el suelo.
El se detuvo y regreso a donde yo estaba.
- Carrie ¿estás haciendo berrinche? –me pregunto enarcando una ceja.
- Si es así, a ti que –le respondí con enfado.
- Y ¿Cómo planeas salir de aquí con esa actitud?
- Quieres dejar de regañarme Mark –le pedí –en primer lugar yo no decidí venir, casi me trajiste a rastras.
- No seas exagerada –dijo entre risas –a mi me pareció que tú eras la que guiaba.
Su comentario me enfado mas, sobre todo porque estaba a punto de sonrojarme y eso no me gustaba, de cierta forma me hacía sentir vulnerable.
Después de un rato de risas por fin se puso serio y me tendió la mano.
- Hagamos un buen equipo Carrie, mientras más rápido encontremos a las otras más pronto saldrás de aquí.
Me mordí el labio inferior meditando su propuesta, aunque claro, ya me había convencido con eso de hagamos un buen equipo, el y yo, la idea me gustaba demasiado.
Mientras caminamos charlamos un poco sobretodo de sus pinturas, Mark era un verdadero artiza, el siguiente Dalí o Leonardo da Vinci.
- Carrie me conto que tienes una banda –cambio de tema.
- Sí, pero no somos muy buenos –confesé.
- Y ¿estás saliendo con alguien?
- En realidad no, ya sabes, necesito tiempo para mí y con todo lo que está pasando en mi vida apenas logro tenerlo.
- ¿Qué hay de Robie?
- Un amigo, casi un hermano
- ¿Y Jamei?
- Admito que antes de conocerlo me gustaba, ya sabes por su estilo misterioso, pero no, es un gran tonto.
Asintió como que muy satisfecho de mi respuesta.
- Qué me dices de ti gran pintor ¿hay alguien que te interese? –le pregunte.
- Hay una chica, ya sabes, es pequeñita y se cree muy ruda, pero tiene corazón de pollo.
- Ah ya –dije fingiendo indiferencia –me gustaría conocerla.
El callo en mi juego y frunció levemente el entrecejo.
- No me sigues el juego ¿verdad?
- No sé de que hablas –fingí inocencia.
Continúe con mi camino pero al pasar a su lado sentí satisfacción al ver su cara de fastidio.
Ahora la que estaba fastidiada era yo, ya llevábamos demasiado tiempo caminando y comencé a temer que jamás saldría de ahí.
- ¿Cómo se supone que saldré de aquí? –explote furiosa –no sé ni siquiera en donde estoy yo y ¿quieres que encuentre a las demás?
- No las encuentras por que no las estas buscando –me dijo.
- ¿Qué no las estoy buscando? ¿Y entonces que estoy haciendo?
- No te enfades Carrie, solo búscalas.
- ¡Maldita sea Mark! ¡Las estoy buscando! –le grite.
El solo sonrió y me tomo de la mano.
- ¿Qué sientes ahora? –me pregunto.
- Tu mano –le respondí.
Entonces soltó mi mano dejando una sensación de hormigueo.
- ¿Qué sientes ahora? Se sincera.
- Hormigueo –le respondí.
- ¿sabes por qué?
Negué con la cabeza.
- Es energía –dijo –y Carrie, acabo de darte una pista, me la debes.
- ¿Qué pista? –le pregunte extrañada.
- Tú piénsalo.
Fruncí el entrecejo y razone sus palabras, hablaba de energía, entonces lo que tenía que buscar no era a las chicas, sino su energía y así sería más sencillo hallarlas.
Me concentre en mirar mas allá de la enorme verde de mi alrededor y funciono a la perfección, justo a unos pocos kilómetros podía sentir la energía de Cathy t hacia el otro lado la de Corrine, pero ¿por quién iría primero? Tal vez la que estuviera más cerca.
Entonces me encamine hacia Corrine, quien parecía acercarse cada vez más.
- ¡Carrie abajo! –me advirtió la voz de Corrine, pero no sonó a distancia fue en mi cabeza.
Me tire al piso de inmediato y una enorme llamarada de fuego me paso rosando.
Levante la vista y hacia mi corría una especie de animal envuelto en llamas.
De nuevo arrojo aquellas llamaradas y las esquive apenas con suerte.
Trate de atacar a la cosa esa, pero no tendría sentido, yo usaba el fuego y eso era de fuego, pero y si… ¿y si pudiese también reducir las flamas asta extinguirlas? Al menos no perdía nada con intentarlo. Aunque no sabía cómo hacerlo, a decir verdad, ni siquiera sabía cómo era que creaba mis llamas.
Me concentre por que se creaba el fuego, recordé mi clase de química, aunque era muy aburrido la clase se me había quedado pegada en los casos, era una reacción de oxidación rápida por la evolución de la energía en calor.
Entonces esa era la clave, de alguna manera tenía que extraer su energía, o una salida simple, encontrar agua.
En ese ínstate y pensé en Corrine.
Sin esperarlo Corrine corrió arrojando burbujas de agua haciendo que aquel monigote extraño retrocediera. Esta sin duda era una batalla de Corrine, yo solo empeoraría las cosas.
La batalla duro poco pues esa cosa salió corriendo cual perro apaleado.
- Gracias Corrine –le agradecí con sinceridad.
Ella sonrió.
Ya estábamos dos juntas, solo nos faltaba encontrar a nuestra tercera hermana, el pegamento entre dos maderas muy diferentes.
Ambas caminamos hacia donde estaba se podía sentir la energía de Cathy y Morgan ambas dispuestas a continuar con nuestra misión.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Venéficas, Las Tres Caras de Calixto: "La Prueba II" por Cathy

Hola chicas, nuevamente yo por ser Lunes, espero que les guste el capítulo, a mí sí, jeje... mmm... no sé qué más comentar así que las dejo leyendo...
Cathy
- ¿Cuánto más vamos a caminar? - pregunto a Morgan desesperada después de horas dando vueltas al dichoso mundo mágico.
- Lo que tengamos que caminar.
- No me vengas con argumentos filosóficos Morgan, no estoy de humor.
Morgan en lugar de enojarse o molestarse se empieza a reír haciendo que mi humor empeore.
- ¡Callate Morgan! - le grito enfadada.
- No conocía esa parte de tí Cathy - me dice en tono de burla.
- Pues ahora ya la conoces - respondo aún enojada y fatigada.
- Hasta me haces extrañar a Carrie ¿Sabes? Y yo que pensé que de las tres eras la más dulce.
- Mejor explícame qué rayos tenemos que hacer ¿Quieres?
- Ya te lo expliqué.
- Pues otra vez.
- Tenemos que buscar a tus hermanas, primero.
- ¿Y después?
- Tendrán que convivir como hermanas.
- Eso ya lo hacemos - le explico - Carrie y Corrine se llevan mucho mejor y justo hoy en la mañana.
- Sí, sí, fuiste de compras con Carrie, ya lo sé - me dice harto de la misma cantaleta - pero el hecho de que tú y Carrie vayan de compras y de que ahora ella y Corrine ya se soporten, o al menos se hablen sin insultarse, no quiere decir que se estén comportando como verdaderas hermanas.
- ¿Y cuál es el punto? Yo no hago cosas distintas con Mark, y es mi hermano de a de veras, lo conozco de toda la vida.
- Eso es lo que quiere la guía.
- ¿Que nos conozcamos de toda la vida? Es imposible.
- No, yo siento que ya las conozco de toda la vida.
- ¿Por qué lo dices?
- Puedo decirte lo que están pensando incluso sin verlas a la cara.
- Claro - le digo irónica - A ver, dime lo que estoy pensando.
- No vale.
- ¿Por qué?
- Porque te daría pistas de cómo hacerlo y La Guía se enojaría conmigo.
- Es injusto, debió habernos preparado, al menos mentalmente. Yo ni siquiera sabía que tendríamos que hacer una prueba.
- Pues entonces vete preparando desde ahora, no sólo será una prueba.
- ¿Habrá más como esta?
- Como esta exactamente, no, pero sí, habrá más pruebas - suspiro frustrada.
- ¿Y dónde están las demás?
- No sé - se encoge de hombros.
- Claro que lo sabes - acuso.
- Tú debes encontrarlas.
- ¿Y cómo voy a hacer eso? Hemos caminado por horas y ni rastro de ellas. Ni de ellas ni de nada más, sólo vegetación, vegetación y más vegetación.
Morgan sonríe.
- No te desesperes y concéntrate, lograrás encontrar la manera de hallarlas.
Suspiro otra vez, cierro los ojos y trato de relajarme. Pasan largos minutos y nada.
Morgan empieza a reírse.
- ¿Qué?
- Te dije concéntrate, no cierra los ojos y piensa en películas de karate kid.
- No estaba pensando... ¿Cómo supiste?
- Te dije que yo lo sabía todo.
- ¿Lees mentes?
- No - responde con desinterés.
- Claro que lees mentes, de otra manera jamás habrías averiguado en qué pienso.
- No las leo... exactamente.
- ¿O sea que si lees mentes? - eso me hizo sonrojar sin querer.
Morgan se ríe al verme.
- ¿Por qué te pones de colores?
- ¡Porque quiero! - me enojo esperanzada en qué no sepa lo que estoy pensando justo ahora. ¿Y si ya descubrió que me gusta? Tal vez leyó la mente de Carrie y ella lo sospecha.
- Tranquila, no leo mentes - me dijo aunque no le creí - es otra cosa, algo intuitivo, en parte por mi poder, en parte por que soy su guardián.
Seguí sin creerle.
- Vamos concéntrate.
Vuelvo a suspirar y me dejo llevar por algo, lo que sea. Morgan dijo que proviene de la intuición y me parece que esa es una palabra clave. Intuición.
De pronto es como si estuviera viajando, corriendo muy rápido por entre verde y más verde, no puedo distinguir nada hasta tiempo después, cuando me doy cuenta que por donde corro son plantas, árboles y arbustos, y poco a poco los colores distintos al verde se hacen presentes, hay flores, tierra y hasta logro ver un río a lo lejos. Todo se conecta conmigo, todo es parte de mí, o quizá es que yo soy parte de todo. No, es más bien como si yo fuera la naturaleza que me rodea. Ya no corro, SOY todo eso por donde paso.
Y a unos cuantos kilómetros se ven unas siluetas, ambas separadas por un rango no mayor al que me separa de ellas, son dos de un lado y dos del otro, medianas, menudas, y sé de quiénes se tratan, son Carrie y Mark de un lado y Corrine y la señora Clarens del otro, quiero decirle a Morgan que las he encontrado pero algo me distrae, ellos y nosotros no somos las única siluetas que se distinguen, hay varias más, muchas más, rodeándolas y rodéandome, son más altas y corpulentas, y cuesta saber cómo lo sé, pero son peligrosas.
- ¡Morgan! - le grito justo cuando veo detrás de él, sin ni siquiera abrir los ojos, una figura como de rinoceronte en dos patas acercándose a Morgan por detrás.
Abro los ojos cuando lo avienta por los aires a quien sabe dónde, y me distraigo lo suficiente para dejarme golpear por el rinoceronte. Caigo a unos metros y la cabeza me duele, casi he quedado incosciente. Veo doble mientras me levanto y trato de ubicar a Morgan, él también ya se está levantando.
El rinoceronte va tras él.
- Morgan - le suplico que haga algo.
- No puedo - me dice - eres tú quien tiene que luchar, no yo - y justo en ese momento, como si Morgan estuviese atado de pies y manos sin poder siquiera correr a esconderse, el rinoceronte vuelve a atacarlo y él no hace nada.
Ésta vez, ni siquiera se levanta. Y el rinoceronte va contra él nuevamente. ¿Qué hago?
- Usa tus poderes Cathy - me grita.
Estoy nerviosa y asustada, pero logro pensar.
Me hinco el el suelo, pongo mi mano en la tierra y dejo surgir mi poder.
No tengo que esfrozarme, resulta ser demasiado sencillo, sólo imagino lo que quiero y ahí está, por arte de magia, la barrera de tierra que quiero para proteger a Morgan.
El rinoceronte se estampa contra ella y se va de espaldas aturdido, pienso rápido. Morgan está bien, estoy en mi ambiente, en mi "terreno".
Y así como me lo imagino las rocas empiezan a levantarse del suelo para poder yo avanzar sobre ellas. Me cuentas un poco más pero elevo una más grande por encima de la cabeza del rinoceronte que aún no se levanta y justo cuando la piso caemos las dos sobre él. La roca se parte y yo bajo al suelo ágilmente. El rinoceronte ha quedado fuera.
- Muy bien - me dice Morgan apareciendo detrás de la barrera.
- Gracias - le digo avergonzada.
- Atrás de ti - me dice volviendose a quedar quieto y no necesito voltear para saber que una figura alta viene detrás de mí. Nuevamente mi intuición hace todo el trabajo.
Salto más de lo que creí poder saltar dando una marometa hacia atrás y quedando ahora detrás del nuevo monstruo que se parece a un pavo real gigante pero menos gordo, caigo al suelo de pie y extiendo mis brazos dejando fluir mi energía, las lianas de los árboles aprisionan a mi nuevo contrincante y lo dejan quieto, atraigo una rama del árbol más alto y con ella lo tomo por las patas subiéndolo y dejándolo ahí como una piñata.
- Estás avanzando más rápido de lo debido - me sonríe Morgan soriendo.
- Y ya sé dónde están mis hermanas, vamos por ellas.
- ¿Quieres salir de aquí, eh? - afirma divertido.
- Es que aún tengo tarea que hacer.

martes, 13 de septiembre de 2011

Venéficas, Las Tres Caras de Calixto: "La Prueba I" por Cathy

Hola chicas, ya sé que nos tardamos como un millón de años en publicar ésta entrada pero surgen ciertos problemas, la escuela, en mi caso.
Como sea, aquí les dejo éste capítulo que espero les guste mucho y no se aburran, sigan visitándonos!!!!
Un beso!!!
Cathy
- Pongan atención niñas, esto es importante - nos llamó la señora Clarens desde la sala.
- Ya lo veremos después, niña lista - discutían Carrie y mi hermano acerca de una respuesta al Trivia Disney.
-  Me choca tanto como a ti Mark, pero tiene razón - la apoyó Corrine - la Princesa de Disney que canta "Quisiera" es la Bella Durmiente.
- Ya ves... - le dice Morgan a Carrie - ruda, ruda pero ganaste en Disney Trivia.
Carrie le saca la lengua y yo me río mientras seguimos caminando hacia la sala.
La señora Clarens ya está ahí, sentada en su habitual silla mecedora y esperándonos para hablar seriamente. Sé que Morgan y mi hermano saben de qué va esto pero en toda la semana no nos dijeron nada y dudo que nos den una pista justo ahora.
- Niñas - nos dice seriamente - siéntense - lo hacemos.
Carrie, Corrine y yo en el sillón más grande, justo frente a ella, como niñas regañadas mientras Morgan se va del lado de Carrie y Mark se queda conmigo.
- Como su guía tengo el deber de mostrarles el camino más simple hacia la victoria, pero todos sabemos que la victoria nunca es sencilla y mucho menos si hablamos de una victoria mágica.
Corrine, justo en medio de Carrie y mío, asiente, yo la miro de reojo sintiendome todavía fuera de lugar.
- Su primera batalla fue todo un éxito, derrotaron al Cuentacuentos y no crean que no lo tomo en cuenta, pero aún con las semanas de entrenamiento que ya llevan, y con los poderes que tienen, necesitan algo más.
- ¿Qué? - pregunta Carrie, ansiosa como siempre, cuando la señora Clarens no dice una palabra más.
- Hermandad.
- No entiendo, nos llevamos bien, mucho mejor que antes, ya no me dan ganas de matar a Carrie cada que la veo.
- Lo sé, han progresado, pero no es suficiente. Necesitan tenerse confianza, ser una. De tal modo que sepan lo que la otra está pensando mucho antes de que lo piense. ¿Me explico?
- Seguiremos intenando - prometo y sé que ellas también lo intentarán.
- Yo sé, pero el tiempo se nos viene encima, el Cuentacuentos sólo fue el primero de muchos y vendrán algunos más poderosos, ellos no se tentarán el corazón al verlas.
- ¿Y el cuentacuentos lo hizo? - pregunta Carrie sarcástica.
- El cuentacuentos les dio tiempo - responde Morgan - Creyó que las vencería y trató de jugar con ustedes antes de matarlas, ustedes aprovecharon esa oportunidad pero sinceramente chicas, no va a ser suficiente la proxima vez sólo jugar a salvar el mundo, van a necesitar más.
- Yo no estaba jugando, mi vida dependía de ganar - se quejó Corrine.
- Ok, pero fue un golpe de suerte y eso tienen que aceptarlo - intentó calmar la situación la señora Clarens.
- Golpe que no siempre se les dará - terminó Morgan.
- Si es cuestión de salvar nuestras vidas vamos a hacer lo que sea necesario.
- Hablas por ti, Corrine - le habló nuestra guía - ¿Pero qué hay de Carrie y Cathy?
- Ellas también pelearán.
La señora Clarens no dijo más. Había algo escondido en ese comentario, algo que Corrine, debido a que se estaba enojando, no podía ver, y yo, debido a que no estaba del todo poniendo atención, tampoco.
- Lo que sea, podemos ganar, tenemos unos poderes increíbles.
Carrie tampoco estaba entendiendo el punto.
- Si ustedes lo creen, entonces no tendrán problema en enfrentarse a una pequeña prueba que les tenemos - dice tranquilamente la señora Clarens
- ¿Prueba? - preguntamos las tres a coro.
- Sí, prueba - se levanta nuestra guía, va hacia el patio trasero y Morgan y Mark nos indican que la sigamos. Lo hacemos, llegamos hasta la barda del jardín de Morgan y ella se detiene justo frente a unos arbustos que tapan dicha barda.
- ¿Preparadas? - nos pregunta y aunque quiero negar sé que no debo.
Nadie habló nunca de una prueba.
La señora Clarens se acerca a los arbustos y desaparece tras ellos.
- ¿Qué esperan? - nos pregunta Mark - Adentro.
- ¿Adentro de dónde? - pregunto asustada.
- Adentro, aquí - me dice Morgan con una sonrisa y me toma de la mano guiándome por entre los que me parecen los árboles más anchos del mundo - Abre los ojos Cathy - se ríe de mí aunque aún siento su mano entrelazada a la mía.
No lo puedo creer. No hay barda, volteo y ni siquiera está la casa de Morgan, estamos a mitad de la nada, sólos, él y yo.
- ¿Qué es esto? - pregunto buscando, entre la inmensidad del bosque/jardín en el que estoy, a Carrie, Corrine, Mark y la señora Clarens.
- Bienvenidas al Mundo de la Magia, niñas - se escucha desde quién sabe dónde la voz de nuestra guía - Su prueba aquí será conocerce mejor, a ustedes mismas y a sus hermanas, no me importa el tiempo que se tarden, no podrán salir de aquí hasta que eso suceda.
- ¿Cómo que no podremos salir de aquí? - pregunto cada vez más aterrada.

- Shh - me pide Morgan con una sonrisa - Escucha.
- La prueba se divide en tres partes, la primera será encontrarse, mientras lo hacen enfrentearán problemas individuales, problemas de los cuales tendrán que salir ilesas y proteger al que vaya con ustedes, la segunda será, ya juntas, comunicarse como las hermanas deberían, y la tercera encontrar la salida, lo cual no podrán hacer si no logran conocerse. ¿Ha quedado claro? - pregunta la voz de la señora Clarens.
- No - niego a punto del desmayo.
- Buena suerte Hermanas...

jueves, 18 de agosto de 2011

Venéficas, Las Tres Caras de Calixo: Un Fin de Semana

Bueno como ya sabrán nos tomamos una semanita de vacasiones, y pues no pude publicar ayer devido a que ya estoy en clases, si despues de un año de foja regrese a estudiar, no me molesta, pero si me fastidia tener que levantarme temprano, es una capitulo un poco aburrido a mi gusto, pero estoy preparando uno un poco mas interesante, es que por el momento tengo el sindrome de desinspiracion y si lo escribo asi no me saldra nada bueno
sin mas las dejo leyendo.
Después de ese día la semana fue bastante tranquila, la verdad es que me comencé a acostumbrar al hecho de ser diferente, aunque, jamás había encajado en el concepto de normalidad.
La casa de Morgan se había buleto como un segundo hogar, pasábamos más tiempo ahí que en nuestras propias casas, y a pesar de que me fastidiaba el hecho de aceptar que hasta Corrine y yo nos estábamos llevando mejor, nos comenzamos a juntar las tres a la hora del almuerzo, el primer día, Robie y Jamei se quedaron con el ojo cuadrado, pero la verdad es que mis cambios de humor eran de 360° y era mejor no cuestionar si no querían terminar con tortícolis.
El fin de semana se acercaba, y toda la semana nos habían dicho que tenían que hablar con nosotras de algo, no quería admitirlo pero me moría de la curiosidad.
También estaba Mark, no era conveniente pensar en el, estaba descubriendo que me gustaba, en verdad me gustaba, y lo peor es que Morgan comenzaba a darse cuenta y eso me ponía de nervios.
Sentí un gran alivio al escuchar la campana que anunciaba la salida, estaba tan feliz por ser fin de semana que metí mis cuadernos a mi mochila con rapidez y salí del edificio con la sensación de “¡Soy libre!”
- ¿A dónde con tanta prisa? –me pregunto Morgan alcanzándome.
- Ya cumplí con mi dosis de castigo comunitario semanal, me voy a casa –le respondí.
- Mira pequeño gnomo de jardín –comenzó a decir –algún día, cuando tengas tu diploma en la mano no lo llamaras castigo.
- Lo siento gran maestro de la responsabilidad –comencé a bromear.
Era muy sencilla la camaradería que tenia con Morgan, siempre fue así desde que lo conocí.
Arroje mi mochila a mi auto que seguía haciendo su santa voluntad y encendía solo cuando quería.
- ¿Nos vamos chicos?- pregunto en cuanto se nos acerco.
Los últimos dos días yo estaba llevando a Cathy a su casa pues a Mark se le complicaba con la universidad pasar por ella.
Asentí y los tres subimos a mi chatarra de quinta.
- ¿Por qué no ahorras y te compras un auto que funcione? Digo, para varear
El auto se había apagado a mitad de camino y no quería encender, fulmine a Morgan con la mirada, odiaba cuñado hacia bromas de mi auto y mi escaso habito para ahorrar dinero.
- Bueno no tienes que comprar otro, puedes enviarlo al mecánico –sugirió Cathy.
Sonreí y entre los tres comenzamos a empujar el auto a un lugar en donde lo pudiéramos dejarlo estacionado.
- Aunque podríamos tratar de arreglarlo entre las tres –continúo.
Morgan se paró en seco dejándonos todo el peso del auto.
- ¡Aun no están listas para eso! –dijo alarmado.
- ¿Qué dices? Después de vencer al Cuentacuentos ¿Dudas de nuestra capacidad? –me queje.
- No es eso Carrie, es solo que no quiero que terminen heridas.
- Pero estoy segura de que si seguimos practicando, lo lograremos –comento Cathy con entusiasmo.
- Me encanta que pienses así –le dijo Morgan.
En ese momento comencé a sentirme incomodo, como en aquellas ocasiones en las que tu institor te dice que haces mal tercio.
Morgan le sonreía a Cathy de una forma particular, una forma que jamás había visto.
- Si no seguimos empujando jamás llegaremos a nuestras casas –dijo de inmediato Cathy.
No pude evitar soltar una carcajada, estaba sonrojada y nos evitaba a ambos.
Llegamos a casa de Cathy y la motocicleta de Mark ya estaba estacionada en la entrada de su garaje.
- Carrie, ¿me acompañarías mañana al centro comercial? –me pidió Cathy antes de entrar a su casa.
Asentí y camine junto con Morgan hacia su casa.
Durante el camino le eche miraditas y claro que él lo notaba pero se hacia el que no.
- Que chocante Carrie, deja de verme así –se quejo después de un rato.
- Lo siento pero “me encanta que pienses así” –comencé a burlarme imitado su tono.
- ¿Qué tiene de malo? Es una chica optimista.
- Si Cathy es muy agradable.
- No solo eso, también es inteligente y valiente –dijo.
- Y te gusta –conjeturé.
- No es así Carrie, solo digo que es muy simpática –se defendió.
- Y muy bonita.
- Si –admitió.
- Entonces, si te gusta.
- No – insistió.
- Pero, dijiste que era bonita –dije con tono infantil.
- Si pero también creo que tu y Corrine son bonitas y ni por eso tienen que gustarme.
Solté una carcajada fuerte.
- Ya en serio Morg, no crees que yo sea bonita.
- Si lo creo, solo es cuestión de que tú te lo creas.
Me mordí el labio apenada.
- Un momento, ¿Cuándo convertimos mi interrogatorio en tu terapia psicológica?
Ambos nos echamos a reír y entre broma y broma llegamos a casa de Morgan.
Llegue muy tarde a casa así que entre con sigilo completo y me encerré en mi habitación, como no podía dormir me dedique a hacer mis deberes, nada común, pero era mejor que no hacer nada.
Me levante a la mañana siguiente y repetí la rutina de todos los fines de semana, primero deje a mi hermano en su tropa infantil de boy scauts, después regrese a casa y desayune y al medio día fui a recoger a Cathy para ir al centro comercial.
Llame a la puerta y el que me abrió fue Mark.
- Hola Carrie –me saludo con su típica sonrisa.
- ¿Está Cathy? –le pregunte.
- ¿por quién más vendrías? –bromeo –bajara en seguida.
- Invita a pasar a tu amiga –se escucho desde adentro –no seas descortés Mark.
Mark se movió de la puerta y me dejo pasar.
Me lleve una gran sorpresa al ver a la mamá de Cathy, era muy bonita, y se parecía mucho a ella, incluso me avergoncé por ir en las fachas que iba.
- Debes de ser Carrie –se acerco a mi – yo soy Linda, Cathy habla mucho de ti.
- Si bueno, suelo impactar a la gente que conozco –bromee.
Ella se rio, un sonido melodioso, bastante agradable.
Cathy bajo un momento después y se despidió rápido de su madre y de su hermano.
Salimos de la casa y Mark nos alcanzo en el potoco.
- ¿Irán a casa de Morgan después del centro comercial? –nos pregunto.
- Como si no fuera obvio hermanito –le respondió Cathy con una sonrisa.
Comenzamos nuestro trayecto al centro comercial.
- Le agradas a mamá –cometo Cathy.
- Pues deber haberle contado maravillas, incluso la mamá de Robie me teme.
Ella compendio a que me refería, Robie tenía un aspecto rudo, salvaje, así que si ella me temía era por obvias razones.
- También le agradas a Mark ¿sabes? Es muy cordial contigo.
Me encogí de hombros y seguimos caminando.
- ¿crees que a Corrine le guste alguien? –me pregunto.
- No lo sé, con lo fresa que es, probablemente tendría que ser un extraterrestre con un nombre extraño, pero en todo caso, tendrías que preguntarle a ella.
Ella asintió y seguimos caminando.
- ¿Sabes? Morgan piensa que eres bonita.
Ella se sonrojo.
- ¿En serio?- pregunto
- Si, ayer lo dijo, pero se excuso diciendo que también pensaba que Corrine y yo lo éramos también.
- Pues lo son –aseguro.
Después de eso platicamos de banalidades de la escuela, y de otras cosas sin mucha importancia el resto de nuestro camino.
No olviden comentar ;)