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miércoles, 10 de diciembre de 2014

El final

Hola chicas!!! De nuevo, tan pronto... y con una noticia interesante!!
Se acabó chicas, éste es el último capítulo de Venéficas "La Víspera de todas las  brujas"
Pero no. No nos vamos a ir.
Porque llega la tercera temporada y no se la pueden perder.
Hoy les traigo el último capítulo de ésta segunda parte de Venéficas y espero que queden entusiasmadas porque Anny llega el viernes con la nueva etapa.
Seguramente les fascinará, como les dije en el capítulo anterior, estamos preparando cosas que... WOW!! jeje
Mientras tanto, yo no me despido, pero las dejo leyendo el final de temporada...
Esto es...
Por...
Cathy
Escuché a Allison hablando con la madre de Corrine cuando llegamos a su casa.
No sé de qué hablaron, y poco me interesaba.
Mi presentimiento no me dejaba pensar con claridad... de hecho no me dejaba pensar.
Entramos a la casa y la familia de Corrine salió. Los miré confundida, pero ellos nos miraban con esperanza. Me sonrieron como si supieran lo que estaba sucediendo, como si supieran lo que éramos y estuvieran bien con ello.
- ¿Qué les dijiste? - le pregunté a Allison.
- Que teníamos una oportunidad para ayudar a Corrine.
- ¿Y por eso tenían que salir?
No me contestaron, Bruce cerró la puerta y todos subimos al cuarto de mi hermana.
Miré a Carrie, confundida y un tanto alarmada.
- ¿Por qué tenían que salir? - preguntó ahora ella.
Se miraron, evasivos, y luego se acercaron a Corrine.
- No nos han contestado - se interpuso Carrie.
- Porque no estamos seguros de cómo funcione esto. Dudo mucho que sea como en el cuento - respondió Allison molesta.
- ¿Cómo que no están seguros? - cuestionó mi hermana.
- ¿Podemos sólo... intentarlo y ya?
Carrie me miró, en sus ojos reflejaba lo mismo que yo: "Alarma".
Pero se movió y dejó pasar a Allison.
- Ven Ethan, acércate.
Ethan me miró, confundido y ciertamente nervioso, pero se acercó a nuestra guía.
- Ella es Corrine, me hija.
Ethan la miró. No pude ver su rostro pero me hubiera gustado. ¿Qué sentía? ¿Cambiaba lo que opinaba de esto? ¿Era realmente su príncipe y ahora, a primera vista, se enamoraba de ella?
Mi corazón sintió que explotaba.
Contraje mis manos en puños y esperé a que él volteara a verme de nuevo, pero no lo hizo.
- Vengan acá - le dijo Carrie a mi hermano y a Morgan.
Los dos salieron casi a rastras, jalados por Carrie.
- ¿Cómo que no están seguros? - escuché que les reclamaba - ¿Qué significa exactamente eso?
Quise escuchar, pero en el momento que Morgan me vio observando, cerró la puerta del cuarto con una ráfaga de viento y me quedé sin manera de oír.
- Sólo tienes que besarla, Ethan. Nada más.
Ethan se sentó junto a ella, en la cama y, con el cuarto tan vacío, pude acercarme a verlo.
Él miró a Corrine varios segundos y, después, bajó su vista a su mano. La sostuvo con nerviosismo.
- Está fría.
- Es por el hechizo que está sufriendo - le respondí yo, más para hacerme escuchar, para que me viera, que por informarlo.
Y funcionó. Ethan me miró. Dejó la mano de Corrine y siguió mirándome un rato más, pero luego apartó la vista de todo. Estaba confundido, se le notaba en el cuerpo, que estaba tenso, y en sus puños, a los que casi se le marcaban las venas debido a la fuerza con la que los apretaba.
- Por favor Ethan. No te pedimos más - suplicó Bruce.
- No tienes que hacerlo si no quieres - le dije y volvió a mirarme.
Allison volteó a mirarme con ganas de matarme con los ojos.
- Me la debes - me recordó ahora ella - ¿Podrías al menos callarte?
Voltee la vista, pero pude notar que Ethan miró a Allison y se debatía entre hacerlo o dejarnos a todos ahí, tachándonos de locos.
- Lo haré - dijo finalmente y lo miré con dolor, como si me estuviera traicionando - lo haré - repitió aún con mi mirada clavada en él.
Negué sutilmente con la cabeza, suplicante.
No podía besarla, me había besado a mi.
- Gracias Ethan. Por favor - señaló Allison a Corrine.
Y entonces Ethan se acercó a ella. Respiró hondo y la besó.
Una ráfaga de aire se sintió recorriéndonos a todos, expandiéndose como las ondas surgidas de una explosión.
Carrie entró justo cuando Ethan acababa de separar sus labios de Corrine.
Esperamos, esperamos...
Y entonces Corrine despertó.



lunes, 8 de diciembre de 2014

Lo que pasará después, por Cathy (Estamos de vuelta)


Cathy
Traté de evitar la mirada de Ethan todo el tiempo mientras Allison le explicaba la situación de Corrine. Ethan, ese era el nombre del Príncipe.
- Entonces... ¿De verdad creen que yo puedo despertarla con un... beso? - preguntó al cabo del largo sermón de nuestra guía.
- No tenemos una mejor opción, y el tiempo se agota.
Yo no quería mirarlo. No quería hacerlo aunque sabía que él estaba intentando pedirme una respuesta con sus ojos. Pero yo no tenía esa respuesta y la verdad es que entre más lo pensaba más me daba cuenta de lo estúpida que era la idea de que un "beso" de él pudiera despertar a Corrine. Yo no dibujaba a Ethan por Corrine, lo dibujaba porque lo soñaba, y él me soñaba a mí. Esto era más que cosa de brujas, magos, Calixto y wiccans, esto era cosa mía y de él.
- Cathy... ¿Qué piensas tú? - me preguntó directamente.
Suspiré. No podía mentir, así que me dí ánimos, voltee a verlo y dije lo que pensaba.
- No creo que vaya a despertar nunca... No al menos con un beso - corregí porque "nunca" sonaba demasiado horrible.
- Cathy... - me pidió Allison.
- Es la verdad. Aquí todo mundo se hizo a la idea de que yo lo soñaba porque era el salvador de Corrine, pero yo no tengo el poder de la clarividencia, yo controlo el elemento de la tierra...
- Tal vez tus poderes están creciendo - me dijo Mark con un tono que me pedía que razonara, pero era ellos quienes tenían que razonar.
- ¿Por qué engañarnos, Mark? Calixto nunca tuvo ese poder... Yo no tengo por qué tenerlo.
- Es la única opción que tenemos, Ethan - le dijo Allison sin hacer caso de lo que acababa de decir.
- ¿Pues será mejor que se vayan buscando otra - les dije sin remordimiento.
- ¡Es mi hija, Cathy!
- ¡Algo que no te importó durante 17 años!
- Yo sólo quiero su bien, quiero verla despierta.
- ¡Igual que yo!
- Pues no es lo que parece, Cathy - la voz de Carrie nos interrumpió por fin. Había estado callada durante todo este rato, al lado de Morgan. No me sorprendía, ellos siempre estaban unidos.
- El hecho de que no crea que ésta sea una idea lógica para tratar de despertarla no quiere decir que la quiera dormida, "hermana". Yo soy la que siempre se ha preocupado por ustedes, trato de mantenernos unidas y evito que se maten entre ustedes. ¿Cómo puedes simplemente decir que no quiero el bien de mi hermana?
- Entonces sólo guárdate tus opiniones - me dijo Morgan - Estamos perdiendo el tiempo y les recuerdo que la familia de Corrine la quiere llevar a un hospital, así que... él, tiene que a ir a besarla lo antes posible. Si funciona o no, lo veremos después de haberlo intentado.
Miré a Morgan con recelo, no iba a poder verlo de otra manera jamás, no después de lo que había intentado hacer.
- Morgan tiene razón, estamos perdiendo el tiempo - apuntó Bruce - Vamos, por favor.
- ¡No! - se negó Ethan - Yo... no puedo ir a ningún lado, lo siento.
- Pero... ¿Por qué?
- Porque tampoco pienso que vaya a funcionar. A ella... a Corrine, ni siquiera la conozco, ¿Por qué la besaría?
- No fue algo que te molestara con Cathy - le dijo Carrie.
- Es diferente, a Cathy ya la he soñado muchas veces.
- No pueden obligarlo, si él no quiere hacerlo no quiere y punto.
- Cathy... ¿Podemos hablar un minuto? - me preguntó Carrie.
Asentí y nos alejamos a la cocina.
Carrie suspiró.
- Veo que tienes mucha influencia sobre ese chico - me dijo - Cuando le preguntaron por primera vez si estaba dispuesto a ayudar él no lo dudó, pero ahora que dijiste que no es una buena idea... él piensa lo mismo.
- Porque no es una buena idea, no es que yo esté influyendo en él.
- Bien, tal vez no lo sea. Es decir. ¿Un beso para despertar a alguien de un embrujo? Es terrible y patéticamente cursi.
- Lo es - acepté.
- Pero te pido, como hermanas, que le pidas a ese chico que lo haga. Si no resulta lo dejaremos en paz y ya, asunto concluido. Allison se merece que le des esa paz por lo que hizo por Morgan hace apenas unas semanas.

Morgan...
Él había sobrevivido gracias a Allison... Él estaba conmigo gracias a Allison...
... Morgan...

- Bien... lo haré. Pero como dije, yo no tengo ningún control sobre Ethan, así que si no quiere hacerlo después de que se lo pida, por favor déjenlo en paz.
- Lo haremos - asintió.
Cuando salí de la cocina Ethan me sonrió. Le sonreí de vuelta.
- ¿Y bien? - nos preguntó Allison.
- Ethan - le dije y lo tomé de las manos - Corrine es mi hermana. Si ellos de verdad creen que esto vaya a funcionar... quizá lo haga. No lo sé, pero Carrie me convenció de que debemos intentarlo. Si tú estás de acuerdo con eso te lo agradeceré muchísimo.
Ethan lo pensó un poco, nos miró a cada uno de nosotros y asintió.
- De acuerdo, habrá que intentarlo.
Miré a Carrie, pensé que tendría su cara de "te lo dije", pero no era así. Caminó hacia la salida, Morgan y Mark la siguieron.

Algo estaba mal. Esto no...
Una vocecita dentro de mí gritaba algo que no entendía, y un escalofrio me recorrió el cuerpo.
Esto no debía pasar...

Ethan me tomó de la cintura y me miró.
- ¿Todo bien?
"No" - quise responder, pero algo no me dejó.
Asentí.
- Vamos a casa de tu hermana entonces.


Hola chicas!!! Lamentamos no haber publicado desde hace tanto, pero tanto Anny como yo teníamos ligeros problemas de tiempo y de coordinación para seguir la historia.
Esperamos de todo corazón que aquellas chicas que nos leían y comentaban lo sigan haciendo a pesar de haber abandonado tan cruelmente el blog.
La historia se tornará cada vez más interesante y estaremos publicando cada lunes, miércoles y viernes, así que, por favor, pásense en cada publicación. Les encantará.
Muchas gracias por esperar y ojalá hayan disfrutado de este capítulo.
Besos y abrazos... Nos vemos el miércoles ;)

lunes, 20 de enero de 2014

Él, por Cathy

Hola!!!!!
Gracias por seguir leyéndonos y esperar cada capítulo nuevo. De verdad gracias por aguantar las largas esperas a las que las sometemos por falta de tiempo.
Intentaremos publicar más a menudo este 2014.
Y para desearles un excelente año a ustedes que nos leen...
Aquí les dejo este nuevo capítulo, por Cathy, que espero les guste mucho.
Anny me la dejó muy difícil con ese extraordinario capítulo anterior, estoy segura que ustedes piensan lo mismo.
Sin más...
Las dejo leyendo...


Cathy
- ¿De qué hablas Carrie? - pregunté confundida.
- El chico de tu dibujo, ya lo he visto antes...

El corazón se me detuvo.
- ¿Qué dices?
- Lo recuerdo, no puede ser otro. Una vez fui con Jamei a la pista de patinaje, él estaba ahí, no sé por qué, no es del tipo luzca como un skate, tenía una pinta distinta - se estaba yendo por las ramas - el punto es que es él, estoy cien por ciento segura.
Era real, el chico de mi dibujo era real. Podría verlo, tocarlo, sentirlo cerca...
- ¿Cathy? - habló Carrie y me trajo de vuelta a la tierra de mi extraño ensueño - ¿Escuchaste lo que acabo de decir? ¡Podremos despertar a Corrine!
"Corrine"...
- Sí, es estupendo Carrie, hay que decirle a Mark.
- Y a Morgan... y quizá también a Allison, aunque preferiría que no - siguió hablando.
El chico era real. Podría verlo de verdad...
¡¿En qué diablos estaba pensando?! ¡¿Qué era lo que me sucedía?!
Estaba muy confundida. ¿Por qué me sentía de esta manera?
- ¿Cathy? - Mark se acercó a mí, ambos estábamos en la sala cuando el teléfono sonó, así que él seguía ahí - ¿Estás bien?
- Sí, es Carrie, algo importante, habla con ella - le pasé el teléfono, yo no podía pensar en nada en este momento.

Morgan... Morgan... Tenía que pensar en Morgan. ¿Por qué estaba metiéndose este chico en mi cabeza? Ni siquiera lo conocía, no además de en mi imaginación, quiero decir.
- Carrie... - habló mi hermano - ... hola...
Subí a mi habitación.
Me dolía el pecho, sentía como si me estuvieran estrujando.
Me senté en mi cama y saqué mis libretas de la mochila.
7 libretas, llevaba 7 libretas a la escuela y las siete tenían más de un dibujo de él, de sus ojos, de su sonrisa. ¿Cómo es que había dibujado tantas veces al mismo chico en distintas situaciones? En uno de mis dibujos él estaba sentado en una especie de grada, miraba hacia el parque, serio, misterioso. En otro sonreía abiertamente mirándome, porque de verdad parecía que me miraba, en otro estaba dormido, pero parecía un ángel...
- Vamos a vernos en casa de Morgan en 15 minutos ¿Estás lista? - entró Mark a mi habitación y me miró confundido, en medio de todas las libretas abiertas con dibujos en sus páginas. Lo miré asustada.
Entró a la habitación.
- Cathy, no nos habías dicho de esto.
- No puedo dejar de dibujarlo Mark, tengo aquí, en mi mente, siempre una nueva imagen de él que necesito dibujar - realmente estaba asustada y mi hermano lo notó. Se sentó a mi lado y me abrazó - No puedo dejar de pensar en él.
- Tranquila hermanita, no pasa nada.
- ¡Sí! - me levanté enojada - ¡Claro que pasa! Algo malo ocurre conmigo, yo quiero a Morgan - confesé desesperada - Pero ahora en quien no puedo dejar de pensar es en él - señalé todos los dibujos.
- Cathy, tranquila - se levantó y se acercó lentamente a mí - Todo debe ser parte de tu nuevo poder. Ves cosas o... No sé, Cathy - me sonrió - hay que dejar que se desarrolle. ¿De acuerdo?
- No me siento bien.
- Es cosa de que te acostumbres. A veces los poderes actúan extraño al principio, te sientes unida a este chico porque es el primero a quien ves. Pero conforme tu poder avance y lo controles, ya no te pasará nada así, sólo... verás lo que necesitemos para ayudar.
Sus palabras me estaban tranquilizando.
- No quiero un nuevo poder, Mark, no estoy lista.
- Claro que lo estás, sino no lo tendrías.
- ¿Y por qué Carrie y Corrine...?
- Cada quien va a su ritmo. Adquirirán nuevos poderes, pero también depende del poder que esté destinado a ellas el momento en que les llegará.
- ¿De verdad lo crees?
- Lo creo, sí - me sonrió.
Miré los dibujos... De verdad había algo en este chico que me volvía loca, que me asustaba.
- ¿Estás lista para irnos?
- No sé si quiero verlo, Mark.
- Tienes que hacerlo, por el bien de Corrine. ¿Vas a ser fuerte?
No respondí.
- Yo estaré a tu lado, Cathy, siempre. Somos hermanos - me sonrió.
Asentí nerviosa.

Ciertamente, conocerlo no era lo que me asustaba. Que fuera igual de encantador que en mi mente era lo que me causaba temor. Porque si ya me sentía así respecto a él sin verlo, no quería ni imaginarme cómo podría ser cuando lo conociera.
Llegamos a la casa de Morgan en poco más de 15 minutos, y ya todos estaba ahí, incluidos los padres biológicos de Corrine.
- Estábamos comentando - nos puso a tanto Allison - que debemos organizar grupos de búsqueda.
- Sí, porque esto es taaaan CSI - ironizó Carrie.
- Por favor Carrie, necesitamos encontrar a ese chico, coopera, ¿Sí? - pidió el padre de Corrine. El profesor Ben.
- Yo propongo que vayamos al lugar donde Carrie lo vio, si fue una vez, regresará ¿No? - dijo Morgan.
- Ya te dije que no tiene pinta de Skate, seguramente sólo fue por acompañar a su amigos - le respondió Cathy un poco frustrada.
- Pero si lo hizo una vez, lo hará otra, así que ese es el mejor plan que se me ocurre. Es como un grupo de búsqueda - intercedió Morgan en plan de: "Todos felices"
- ¿Qué edad crees que tenga, Cathy? - me preguntó Allison.
- ¿Por qué?
- Para saber si va al colegio.
- No, no creo que vaya, para mí que es más grande que nosotros.
- Bien, entonces el colegio queda descartado - suspiró Ben.
- Creo que Morgan tiene razón. No tenemos otra pista para buscar, así que, esa es nuestra mejor opción - aceptó Mark y todos estuvieron de acuerdo.
Nos organizamos para ir a la pista por horarios y en parejas. A mi me tocaba ir con Morgan ya que, por una extraña razón, Carrie y Mark no pelearon cuando Allison les pidió que fueran juntos.
- Debemos encontrarlo rápido si no queremos sufrir otro ataque - dijo casi para sí misma Carrie.
- ¿Otro? - pregunté inmediatamente - ¿Cómo que otro ataque?
Mark y Carrie se miraron.
- ¿Qué sucedió? - interrogó Mark.
- Un hechicero atacó a Carrie hace unas horas - explicó Mark.
- ¡¿Qué?!
- No se asusten, no es para tanto, estoy bien, Mark está bien, todos estamos bien.
- Pero... ¿Por qué no nos lo dijeron? - reclamé.
- No queríamos preocuparlos, además después recordé lo del chico y... todo fue muy rápido.
- Pues para no querer preocuparnos no lo hiciste muy bien - reprochó Morgan.
- Lo siento ¿Sí?
- Bueno, ya pasó y como dijo Carrie todos estamos bien. Ahora hay que ir a buscar al chico y nosotros empezamos. Ya tenemos uno de los dibujos de Cathy así que será sencillo.
- ¿Por qué tienen uno de mis dibujos? - me enojé.
- Yo se los di - me tranquilizó Carrie - lo dibujaste en la libreta de cálculo que me prestaste.
Mark me tranquilizó con su mano en mi hombro.
- Pero hay que seguir pendiente de la casa de los padres de Corrine - dijo Ben.
- ¿Quién está ahí ahora? - pregunté.
- Dejé un hechizo protector, es seguro, pero me gustaría que de ser posible siempre hubiera alguien muy cerca - avisó Allison.

Convencimos a los padres de Corrine de no trasladarla al hospital al menos por algunos días más, días en los que esperábamos encontrar al chico.
Estaba segura de que perdería el año escolar, en estas semanas había faltado más que en toda mi vida desde el kinder.
Pero valía la pena, era por ella, por mi hermana.
Pasó una semana entera sin que ninguno de nosotros lo viera. Allison quería cambiar de plan pero no teníamos ninguno. Yo seguía dibujándolo sin querer.
Y cada vez me asustaba más el poder conocerlo.
Corrine no tenía mejoría, todo lo contrario, ahora apenas y se movía. Habían llamado a un doctor para que la alimentara por medio de suero, estaba adelgazando, se estaba consumiendo.
Pero por suerte ningún hechicero atacó otra vez.
- ¿Estás aburrida? - me preguntó Morgan cuando estábamos en nuestra guardia del día.
- Sí, algo - acepté.
- Lo siento, no hemos platicado mucho a pesar de tener tanto tiempo a solas, ¿Verdad?
No, no lo habíamos hecho.
- Ahora quien importa es Corrine.
- No Cathy, también importamos nosotros, lo nuestro.
"Lo nuestro"
- No deberíamos hablar de esto ahora, Morgan - señalé hacia arriba, hacia los Ancianos.
- Ok, no ahora, pero te quiero - se acercó a mí y me besó en la frente.
El corazón se me aceleró, pero no tanto como antes.
- Iré por un helado ¿Quieres uno? - me sonrió.
Asentí.
Morgan se alejó decidido. Yo también lo quería, pero era esto... este sentimiento que me estaba volviendo loca lo que no me dejaba disfrutar de su compañía, de su dulzura, de sus palabras, de su beso.
Y para colmo una nueva imagen del chico me cautivó la mente. Sin que me lo esperara, como siempre, tenía ganas de llorar, quería dejar de pensar en él.
Ésta vez apareció en las mismas gradas de otros dibujos que tenía de él, estaba serio, con mirada misteriosa, viendo hacia el parque...
El parque...
El mismo que yo estaba viendo pero desde otro ángulo.
Me levanté y empecé a caminar. Necesitaba encontrar ese lugar. Quizá él se encontrar ahí, ahora...
El corazón me latió con fuerza, con mucha rapidez... Caminé hasta visualizar el ángulo del parque en el que él estaba en mi mente. Miré el parque era completamente similar a lo que él estaba viendo. Cerré mis ojos, su imagen seguía en mi mente...
Pero ahora... Él me estaba viendo a mi también, de espaldas a él. Yo estaba en mi visión.
Apenas y podía respirar cuando abrí los ojos. Volteé lentamente, muy asustada.
Él no estaba sentado en unas gradas, estaba sentado en una serie de jardineras que estaban en forma de escalera. Sus pies colgaban como a un metro de suelo y estaba vestido justo igual que en mi visión.
Me miró. Su rostro era el mismo, sus ojos perfectos...
Y me sonrió, como si estuviera muy feliz de verme.
Dio un salto para bajar de la jardinera y caminó hacia mí completamente decidido. Yo respiraba agitadamente sonriendo. Ni siquiera había sabido cuándo empecé a sonreír.
- Me encontraste - dijo a medio metro de mí. Su voz era igual de perfecta.
Y rompiendo toda distancia entre nosotros... Tomó mi rostro con ambas manos... Y me besó.





sábado, 2 de noviembre de 2013

Boceto, por Cathy

Hola chicas, de nuevo yo, MaGe, trayendo para ustedes la continuación de "Venéficas, La Víspera de todas las Brujas" con un capítulo de Cathy, espero que lo disfruten mucho y lamento la tardanza... =D
Un abrazo a todas...

Cathy
Era una verdadera tortura estar aquí, sentada esperando que la maldita manecilla delgada del reloj terminara de llegar al 10 para poder salir de clase.
Carrie estaba en su asiento, entreteniéndose en su tamborilear de dedos a dos asientos atrás de mí. El lugar de Morgan estaba vacío, igual que lo había estado durante sus semanas enfermo, hace tan poco tiempo, y durante estos últimos dos días, que se había pasado vigilando la casa de Corrine mientras no encontraban una manera de cuidarla.

Y el maldito reloj seguía sin querer avanzar.

¡¿Cómo era posible que no nos hubieran dejado quedarnos con ella?! ¡Es nuestra hermana! ¡¡Nuestra!! Teníamos más derechos que Mark y Morgan juntos, y ellos lo sabían. El que nos alejaran de ella era realmente injusto, aunque sólo fueran las horas del colegio, que como ya había mencionado, parecían eternas y una verdadera tortura.

Me dediqué a concentrarme en otra cosa ya que el reloj parecía querer aniquilarme del estrés y la ansiedad. Tomé mi lápiz y empecé a dibujar, nada en realidad, siempre me había gustado dibujar, empecé por trazos largos y sencillos, a modo de relajación en los laterales de la hoja, después los fui cerrando en tonos sombreados hacia el centro...
Se me fue el tiempo...

- Cathy - me llamó Carrie y cerré la libreta instintivamente.
Todo mundo se había levantado. El reloj ya daba la hora de salida.
- ¿Nos vamos? - me preguntó.
- Sí.. sí - terminé de reaccionar y metí mi libreta en la mochila apresuradamente, saliendo un poco nerviosa del salón.
- ¿Estás bien?
- Sí - le sonreí.
- Bien, porque dos hermanas enfermas ya sería demasiado.
- Estoy bien, Carrie - sonreí con más confianza - Vamos a casa de Corrine.
- ¿No crees que su familia sospeche? Es decir, nos la hemos pasado ahí desde hace tres días y probablemente estaríamos más tiempo si Morgan y Mark no nos hubieran mandando a la escuela.
- ¿Y qué iban a sospechar? ¿Que somos unas amigas con súper poderes de preocupación o de súper unión entre nosotras? - le sonreí a medias - No lo creo.
Subimos a su auto y manejó en silencio por un rato, luego rompió ese silencio.
- La quieren llevar a un hospital, su madre me lo dijo ayer antes de que me fuera, mientras tú te despedías de su padre.
- ¿Por qué no me lo dijiste ayer? - le pregunté nerviosa, preocupada, temerosa.
- No lo sé, creo que ni yo misma lo había procesado.
- ¿Y si ya se la llevaron?
- No, apenas lo estaba considerando, tranquila, todavía la encontraremos en casa.
Me derrumbé en ese momento.
- ¿Y qué pasará si no encontramos una cura? Se la llevarán, nos la quitarán, Carrie - rompí en llanto - ¿Qué pasará cuando ya no la encontremos en casa... nunca más...?
- Cathy, tranquila, eso no va a pasar. Encontraremos la cura - me puso una mano en el hombro sin despegar por completo su atención de la calle - Corrine va a ponerse bien.
- Sí - me limpié las lágrimas - lo siento, es sólo que...
- Lo sé, han sido muchas emociones en muy poco. Primero lo de Mark, después Corrine se va, después esas malditas brujas, luego la señora Clarens, después Alisson, luego para rematar Morgan y ahora Corrine. Definitivamente nunca creí vivir tantas emociones en tan poco ni aún después de descubrir lo de Calixto.
- ¿Sí ha sido mucho, no?
- Muchísimo.
- Tengo miedo Carrie.
- ¿Por Corrine?
- Por nosotras, ¿Qué pasa si ahora seguimos nosotras?
- Bueno, no puedo asegurarte que no nos va a pasar nada, pero estaremos alertas, ¿De acuerdo?
Asentí de forma involuntaria. No estaba tranquila y no lo estaría hasta que Corrine estuviera bien, sin ella estábamos desprotegidas, éramos más débiles, las brujas lo sabían. Lo raro era, que aún no hubieran atacado.
Cuando llegamos a su casa Morgan estaba fuera, pero completamente atento.
- Mark no tarda en venir a hacer el turno de la tarde y ésta noche Alisson quiere quedarse - nos comunicó.
- ¿La van a dejar?
- Ya no tenemos excusa para seguir impidiéndoselo.
- Sólo pídele que no cometa ninguna indiscreción con sus padres.
- Ya se lo advertimos, está de acuerdo con no acercarse a ellos.
- ¿Y han investigado algo nuevo?
- Nada hasta el momento, seguimos haciendo todo lo posible, pero aparte de las teorías basadas en cuentos, nada coherente.
- Bien, pues será mejor que entre Cathy, ¿Te espero arriba?
- No, subiré contigo - me adelanté y entramos juntas.
Los papás de Corrine nos dejaron subir sin contratiempos, su madre estaba arriba, con ella, no se le despegaba, acariciaba su cabello con mucho cuidado, con behemencia y mucho amor. Alisson jamás sería capaz de eso aunque fuera su madre biológica.
- ¿Cómo sigue?
- Sin cambios - respondió.
Nos sentamos en nuestros respectivos lugares. Saqué una libreta para pasar el tiempo y de nuevo garabatee cosas.
Pasadas algunas horas la señora se levantó, dijo que nos traería refrigerios y salió.
- Creo que ocasionamos problemas, ¿No? - pregunté - Encima de todo lo que le pasa ahora va a bajar a prepararnos refrigerios.
- Creo que lo hace más para distraerse que por amable, Cathy - respondió Carrie - ¿Y tú, por qué no te quedaste con Morgan? ¿Estás enojada con él por no dejarte quedar con Corrine?
- No, claro que no. Es decir, estoy molesta por eso pero no tiene que ver.
¿Entonces?
- No quiero que si algo llega a pasarme él sufra más de lo que debe.
- Eso es una tontería.
- ¿Lo crees?
- Sí, él te quiere, no debes alejarlo.
- De todos modos no es como que podamos estar juntos, tú lo sabes.
- Qué se pudran - soltó enojada hacia aquellos que la habían separado de mi hermano, y con mucha razón.
- Dudo que si ellos te escuchan decir eso le ayuden a Corrine - dijo Mark entrando a la habitación.
- Una cosa no tiene nada que ver con la otra, ellos, como yo, deberían aprender a separar los asuntos y ayudarnos de una buena vez - respondió Carrie.
- ¿Encontraron algo? - pregunté al ver entrar a Morgan también.
- Nada aún.
- ¿Entonces qué hacen aquí?
- Queríamos verla. A pesar de que estemos haciendo guardia casi no podemos estar junto a Corrine.
- ¿De verdad no tienen nada? ¿Alisson no ha logrado investigar nada allá arriba?
- Es un mal muy poco común y sabemos que tiene que ver tanto con el poder de brujas malvadas como con la debilidad de la víctima, obviamente Corrine pasaba por un mal momento y por eso las brujas decidieron atacarla a ella.
- ¿Y ellas, por qué no nos atacan a nosotras? ¿Al menos han logrado averiguar eso? - Carrie estaba molesta, y con razón.
- En realidad, sobre eso tenemos una teoría bastante fuerte.
- Pues no se la guarden. ¿Cuál es?
- El hechizo es poderoso y muy antiguo. La brujas no son tan poderosas. Debieron quedarse sin fuerza para prepararlo y aún más, para llevarlo a cabo. Ya son cinco días los que lleva así.
- Entonces están débiles, pero en cuanto se pongan mejor... atacarán ¿Eso están diciendo? - pregunté.
- Es nuestra teoría, sí.
- Vaya, pues es una...
- Carrie - la reprendió Mark.
Volví a quedarme en mi lugar, saqué otra hoja de papel y a dibujar otra vez. Los chicos se quedaron ahí, la madre de Corrine subió, estuvo ahí un rato y luego volvió a bajar. Estaba por oscurecer.
- Alisson no debe tardar en llegar, será mejor que nos vayamos.
- Cathy... Cathy... - habló mi hermano.
Morgan me arrebató el cuaderno y yo le reclamé, pero era demasiado tarde, él ya había visto el dibujo, el rostro que había estado dibujando estos últimos días sin querer en casi todas mis hojas.
- ¿Quién es él? - preguntó enojado cambiando las hojas y viendo los mismos ojos profundos, la misma mirada ausente y cautivante, el mismo cabello desordenado y esos labios delgados y forzando una media sonrisa - ¡¿Quién es?!
Mark le quitó el cuaderno.
- ¡Cathy, respóndeme!
- Ey, celoso, tranquilo ¿Quieres? - le dijo mi hermano acercándose a mí - ¿Sabes quién es él, Cathy?
- No, la verdad es que no. Nunca lo he visto más que... bueno, en mi mente.
- Lo has dibujado mucho ¿Por qué?
- No lo sé.
Cathy también lo miró.
- Creo que yo lo he visto - dijo ella.
- ¿Dónde? - pregunté con más emoción de la que me hubiera esperado.
- Bueno, no estoy segura.
- ¿Desde cuándo lo dibujas?
- Lo hago para relajarme, creo que empecé el jueves.
- ¿El mismo día que empezó a faltar Corrine? ¿Cuando se enfermó?
- Sí, probablemente ¿Por qué? ¿Qué tiene de relevante?
- Creo... - dijo Mark - que quizá nos estés dando la respuesta a la cura de Corrine.
- ¿El chico? Es un brujo o algo así?
- No sé si lo sea, pero quizá el cuento de la Bella Durmiente no esté tan desenfocado de la realidad, quizá sí necesite...
- Un beso.
- Pero no un beso cualquiera.
- ¿Y crees que sea este chico?
- Por algo lo ves, tiene que haber una relación.
- ¿Y si sólo está en mi cabeza?
- Puede ser, pero Carrie cree que lo vio, así que quizá no sólo esté en tu mente.
- ¿Y por qué lo vi yo? ¿Por qué no Carrie?
- Eso no puedo saberlo, Cathy, sólo sé que por el momento, hay que buscar a este chico... y rápido.
Morgan me seguía mirando celoso, Mark sonreía esperanzado y Carrie miraba fijamente el retrato tratando de averiguar quién era aquél chico.
Yo... sólo sabía... que ese chico... era cautivante, muy cautivante.

sábado, 4 de mayo de 2013

Capítulo Nuevo por Cathy!!!


Antes que nada... Un mega-aplauso para Anny que se rifó (sacó un 10!!) con el nuevo diseño del blog, las imágenes están increíbles y por fin conozco a Alisson jaja
Bueno, pues hemos tenido unas increíbles sorpresas en la historia. Que si Morgan estuvo enamorado de Calixto y bebió de la Fuente de la Eterna Juventud y ahora los Ancianos la cuidan para que él pueda seguir vivo (porque si alguien más bebe de ella Morgan muere =S ) y, además, que Cathy y Morgan ya se dijeron que se aman (Awwww!!), que si Bruce y Alisson son los papás de Corrine y bueno, la decepcionante y fallida relación de Carrie por culpa de Alisson. Ufff!! Muchas noticias!! Muchas noticias!!
Pero, ¿Qué creen?... Así es... No es lo único =S
Vienen muchas más sorpresas, nuevos personajes y... pues para no decir más así... mejor les digo más por medio de la historia...
Las dejo leyendo mis niñas adoradas y adorables!!
Yo soy MaGe y esto es...
VENÉFICAS!!! POR CATHY!!


Cathy
Alguna vez vi una película que iniciaba con la muerte de una chica asfixiada con un dulce llamado "rompemuelas", la chica estaba cumpliendo años y como "festejo" sus amigas la secuestraban, le metían ese dulce en la boca, luego la metían a ella en la cajuela de uno coche y recorrían un largo camino. Para cuando las amigas decidían ir a reírse de la cara asustada de su amiga y abrían la cajuela descubrían que la chica había muerto.
La película se llama: Bromas pesadas.
Y, en este momento, mi vida, la vida de mis hermanas y la mía, es en lo que parecía haberse convertido: Una broma pesada. Y de muy mal gusto, hay que agregar.
Dos semanas, tan sólo dos semanas habían pasado y nuestras vidas habían cambiado todavía más de lo que ya.

- Tienes que hacer algo, lo que ser Morgan pero, no los quiero cerca de mi vida, los odio…
- Te entiendo, Corrine, pero son tus padres, quizá quieras hablar con ellos - mi hermano intervino por parte de ellos. Yo no estaba segura de lo que debía pensar en ese momento.
- Entonces no entiendes nada, como siempre - le reprochó Carrie.
- Este no es... - estaba por repetirle que no era el momento pero Mark me interrumpió levantándose.
- Tal vez Carrie - la encaró - pero tal vez tú debas ser menos egoísta en ese aspecto y empezar a ponerte en los zapatos ajenos para que te puedas dar cuenta de que las personas sienten y sufren con tus ataques irracionales e inmaduros de ira, indiferencia y venganza cuando ni siquiera los dejas explicar lo sucedido o te niegas a escuchar razones...
- ¿Qué se supone que tienen que explicar? - retó ella en respuesta - ¿Cómo la abandonaron? ¿Por qué lo hicieron? ¿Por qué no lucharon por ella?
- Tienen una razón...
- A mí ninguna me parece lo suficientemente fuerte para que hicieran lo que hicieron.
- No fue su culpa, no es que lo hayan querido.
- Pudieron intentar hacer algo, lo que sea ¡Pero no! Y entonces sólo quiere decir que no la querían lo suficiente.
- La amaban, pero a veces hay que obedecer reglas...
- Las reglas no importan en el amor.
- No sabes lo que hubo de por medio...
- ¡Oigan, oigan! - se levanta Corrine interrumpiéndolos - Estamos hablando de mi ¿Recuerdan? Y su discusión definitivamente no va por ahí.
Ellos la miran, se miran a los ojos y, como si fuera una pelea de box, regresan a sus esquinas sin molestarse en ver a los demás.
Me da pena por ambos, pero no digo nada más.
- ¿Qué voy a hacer? Si mis padres van a esa dichosa parrilada y ellos se los dicen... si se enteran... es que...
- Ya te lo dijo Mark, no van a decir nada, no hasta que estés lista.
- ¿Y les crees? - lo reta Corrine.
Morgan se queda callado, ya había dejado bien claro que no lo hacía.
Los pasos del hermano de Carrie se escucharon subiendo y llegando a la habitación.
- Carrie, dice mamá que si se van a quedar a comer tus amigos.
- Enano vete a tu cuarto o algo - lo despide ella con un poco menos de ternura de la regular, si es que eso es posible.
- Pero... ¿Qué le digo a mamá?
- Dile que ahora le digo, después bajo, corre - le ordena de malas.
- Bueno - asiente el niño y se va.
Carrie suspira y nos ve, casi puedo creer que estaba a punto de llorar, pero el atisbo de lágrimas desapareció en segundos.
- Es la sutil forma de mamá para preguntar cuánto se quedarán - nos dice Carrie.
- No te preocupes, creo que mejor nos vamos. Quiero ir a casa - dice Corrine.
- ¿Estás segura? Puedes quedarte si quieres.
- No, quiero estar con mis padres.
- En ese caso, te acompañamos - se ofrece Morgan.
- Gracias - nos sonríe - entonces... nos vemos mañana - se despide de Carrie.
- Adiós - asiente ella y Corrine sale. Tras ella Morgan y yo nos despedimos. Pero poco antes de salir de la habitación escucho lo último de la discusión de Mark y ella.
- Cuando hay amor nada es tan importante. FUISTE UN COBARDE - le dice ella como despedida.
- Yo no lo quería así, Carrie.
- No, pero yo pago las consecuencias.
- Y nuevamente sale tu lado egoísta. No eres la única sufriendo, Carrie - responde mi hermano con el dolor reflejado en la voz y me sigue los pasos.

Al bajar nos despedimos de la madre y hermano de Carrie. Mark se adelanta para platicar y consolar a Corrine mientras que Morgan y yo caminamos detrás.
No hemos podido hablar mucho, y la verdad es que, olvidándome de todo lo demás, hacerlo me da un poco de miedo.
- Quizá no deberías salir, todavía estás débil - le digo para evitar el silencio.
- Se me pasará en poco tiempo, el agua de la fuente tiene que ayudar - me sonríe.
- Morgan...
- ¿Si?
- ¿Podemos confiar en Allison?
- ¿Podemos?... No - ni siquiera lo pensó.
- Pero... Te ayudó.
- Cathy, Allison es una mujer que ve por sus intereses, me intriga el por qué de que me ayudara pero... Seguramente sólo lo hizo porque hay algo detrás como beneficio para ella.
- ¿Lo crees?
- Sí - asiente sincero.
- ¿Y por qué los Ancianos dejarían que una mujer como ella sea nuestra guía? Alguien tan diferente a Clarens.
- Porque, querámoslo o no, Allison tiene un gran poder y, aceptémoslo o no, una gran experiencia que las puede ayudar.
- Tú sabías que es la madre de Corrine - no se lo pregunté, pero igual respondió.
- Sí, y ya sé por dónde vas ¿Por qué no lo dije? - asiento - Porque, como dijo Mark, no era nuestro deber. Y porque es algo que Allison debía decir. En lo que coincido con Mark es que Corrine debería escuchar a Allison y a Ben, yo tampoco justifico lo que hicieron, no estuvo bien, pero quizá su razón no sea tan mala.
- ¿Qué razón tienen?
- No me parece justo que te lo diga antes de que ellos se la expliquen a Corrine ¿Tiene sentido para ti?
- Creo que sí.
- Y Cathy...
- ¿Sí?
- Tampoco podemos hablar de "nosotros".
- ¿De "nosotros"? - él, igual que yo, no sabía cómo llamarlo.
- Es por nuestro bien. Mira cómo les fue a Carrie y Mark.
- Creo que no es momento de hablar de esto, Morgan - le pedí - Esperemos a que se calmen un poco las cosas ¿Si?
- Está bien - me sonríe y seguimos caminando.
Va a ser otra semana muy pesada. Como la broma que esas chicas le hicieron a su amiga... O el triple.

domingo, 17 de marzo de 2013

Morgan y Cathy!!

Hola hola!! Me toca capítulo en Venéficas y claro, Cathy está de regreso pero primero un poco de lo que pasó con Morgan tras tantos secretos de lo que se habla en el capítulo anterior.
Sin más las dejo leyendo, agradezco sus comentarios, nos animan mucho a seguir y espero, de todo corazón, que este capítulo les encante ;)

Morgan
Salí de la casa azotando la puerta con brusquedad. No pensaba soportar más los lloriqueos de una mujer que ahora decía que se arrepentía por sus acciones cuando no hizo nada para remediarlos durante 16 años o, aún peor, durante sus pocas semanas con nosotros.
Caminé por las calles con un rumbo en el subconsciente y sólo un rumbo: La casa de Cathy.
Me quedé frente a su casa. Si Mark estaba en mi casa y Corrine y Carrie en las suyas, ella debía estar sola. Un impulso me hizo dar un paso hacia su puerta. Sólo lo hacía para que estuviera a salvo, por si alguien atacaba... No iba a hacer otra cosa... Ni siquiera platicaríamos, seguramente.
Eso me detuvo. Últimamente ni hablar podíamos.
Decidí regresa a casa, pero alguien me detuvo.
- ¿No vas a entrar? - me preguntó esa voz conocida.
Me giré de inmediato con el corazón acelerado.
- Es una lástima - dijo la otra con un fingido gesto de dolor - Estoy seguro que le encantaría tenerte cerca.
- Podríamos preguntarle - sonrió la otra dirigiéndose a la casa.
- No se te ocurra dar un paso más, bruja - la amenacé.
- ¿O qué, guardiancito de cuarta? - se adelantó otra de ellas hacia mí - ¿Me vas a soplar con tu viento demoledor? - ironizó.
- Algo mucho mejor - dije y empecé a formar un torbellino en mis manos.
Girando, girando, girando y entonces se los arrojé sin vehemencia, dos de ellas lo esquivaron, pero la tercera no pudo.
Yo contra las tres brujas rubias. Sabía que no podría matarlas, pero pensando positivamente quizá les diera una buena lección.
Otra de ellas, la verdad no me iba a poner a pensar en sus nombres para atacarlas, me arrojó de su boca algo parecido a espinas y no tuve que meditarlo para saber que eran venenosas, así que las esquivé de inmediato.
- Morgan - canturreó la tercera y me atacó con su cuchillo. La detuve por poco y la empujé lejos de mí.
La otra seguía en medio del torbellino, tratando de escapar.
- ¡MORGAN! - gritó Cathy saliendo de su casa y la tierra tembló a mi alrededor dejando un surco que me aisló de las tres brujas.
- La heroína al rescate - se burló una de ellas y atacó a Cathy con una especie de hechizo en polvo que desvié con una ráfaga de viento.
Cathy corrió hasta nosotros, dejó prensada de las piernas a la escupe espinas con una enredadera resistente y yo volé hasta la del cuchillo sosteniéndola por detrás fuertemente. Cathy le quitó el cuchillo y se lo clavó en el corazón. La bruja cayó entre gemidos de dolor y las otras hicieron lo mismo, como si estuvieran conectadas.
Apenas fui consciente de lo que pasó después. La bruja en el torbellino logró escaparse, saltó a la calle, nos miró, miró a su hermana y desapareció, la del cuchillo también había desaparecido, pero la tercera, la de las enredaderas en las piernas, escupió espinas de nuevo. Cathy trató de detenerlas levantando un muro de tierra pero éstas traspasaron el muro e iban directo hacia ella.
Yo ni siquiera lo pensé, me interpuse y las cinco espinas se clavaron en mi espalda.
La bruja desapareció después, Cathy me sostuvo entre sus brazos y yo me desmayé.

Dormí mucho, no sé cuánto, toda una vida, quizá más. Reviví todos y cada uno de mis días, sintiendo y pensando exactamente lo mismo. Fue doloroso en incontables ocasiones, pero terminaron por pasar y el sol salía de nuevo.
Toda una vida ¿Cuánto era eso para mí? ¿Qué significaba la vida en realidad?
Desperté... no sé cuándo. Tenía la boca seca y me dolía todo el cuerpo, incluso los párpados al momento de abrir los ojos.
- Morgan - Esa voz era de... No, no podía ser...
- ¿Calixto? - pronuncié con mucha dificultad.


Cathy
- ¿Calixto? - dijo entre sueños, con fiebre todavía y quejándose mucho.
Me levanté, no tenía caso seguir ahí si él sólo llamaba a Calixto.
- Todas somos Calixto - me dijo Corrine para darme ánimos - Quizá por eso lo diga tanto, nos llama a nosotras, o a ti pero con tu nombre original.
No, no era por eso y lo sabíamos muy bien, él llamaba a Calixto, no sé a cuál de las muchas que hubo, pero llamaba a una Calixto, no a nosotras, y definitivamente no a mí.
Caminé por el cuarto sintiéndome de todo. Preocupada, enojada, triste, preocupada otra vez, más enojada y preocupada nuevamente.
Y entonces lo escuché quejarse de nuevo.
- Agua - dijo entre sueños.
- Tranquilo, está bien, la traeré.
- Agua - repitió de nuevo.
- Sí, aquí hay agua, te serviré.
- No, agua no. Calixto agua no... Calixto... el hombre, él dijo... agua no...
- Está bien, tranquilo Morgan no te daré nada.
- Agua...

Pasaron días así. Entre las chicas, Mark y yo lo cuidábamos casi todo el tiempo. Ya había pasado casi una semana y él no reaccionaba. Pero era lógico. Alisson nos dijo que el veneno de aquellas espinas se llama Veneno del Tiempo y nunca se sabe qué tan largo será el periodo de sufrimiento, o qué tan letal puede ser. Pero esperábamos que la inmortalidad de Morgan lo pusieran mejor muy pronto.
Dos semanas. Ni siquiera iba a la escuela, sabría que tendría muchos problemas pero no me importaba. Necesitaba cuidarlo, necesitaba estar ahí aunque él sólo llamara a Calixto.
Pero una mañana, Morgan se puso peor y yo estaba sola con él.
Empezó a quejarse, empezó a retorcerse y finalmente se arqueó para vomitar sangre.
- Morgan, Morgan - le pedí acercándome a él - Morgan, Morgan, háblame - empecé a llamarlo cuando se recostó de nuevo, con problemas para respirar - No, Morgan, no me dejes. ¡Morgan no! Morgan.
Pero Morgan no reaccionaba. Los espasmos lo recorrían y de pronto ya no respiró más.
- ¡Morgan! Morgan despierta, no me dejes... No me dejes Morgan.
Lloré sobre su pecho. ¿Qué hacía? ¿A quién llamaba? Mark no lo podía salvar, lo intentó varias veces, el veneno era muy fuerte, fuera de su alcance.
- Te amo - dije derramando lágrimas sobre su pecho.
"No me dejes" "No me dejes" "No me dejes"...
- Cathy - llamó una voz dulce a mis espaldas - Déjalo, Cathy.
- ¿Alisson? - me levanté y me di cuenta de que ya no estábamos en la habitación.
- Déjalo Cathy, no puedes hacer nada por él - su voz era dulce, pero no podía olvidar que ella nunca lo había sido con nosotras.
- Vete - le pedí.
- Alisson sólo quiere ayudar, Cathy - me dijo otra voz, una voz grave esta vez.
- ¿Quién eres tú? ¿Qué quieres?
- Es uno de los ancianos, Cathy. Ven conmigo.
- ¿Y Morgan?
- Ven, confía en ellos.
- Me quiero quedar con él.
- Está bien - aceptó el anciano - Alisson - le dijo después y abrió una especie de portal al lado de nosotros, entre los verdes arbustos.
- ¿Y si él no quiere? - preguntó otra voz que no supe reconocer de dónde venía.
- Ya lo hizo una vez - respondió el anciano.
- Sí, y por eso ha vivido muchos años. Quizá lo mejor sea que dejemos que...
- No - dije yo entendiendo lo que veía frente a mí. Un hermoso estanque, con el agua más cristalina que jamás se hubiera visto y un aroma dulce que definitivamente no era de agua normal - Denle el agua.
Alisson se adentró y se inclinó sobre el estanque, recogió el agua con sus manos y regresó con nosotros.
- ¿Están seguras de que es lo que Morgan quiere? - nos preguntó la otra voz - ¿Estás segura de que no es lo que quieres tú, Cathy?
- Él... - "Él no querría dejarme" - dale el agua - le pedí a Alisson y ella la vertió sobre su boca.
Un brillo se extendió sobre su pecho, debajo de mis manos. Casi dejé de respirar. El brillo desapareció y, tras unos segundos su pecho empezó a respirar normalmente.
Respiré aliviada y lo abracé.
- Regrésalo a casa - escuché de nuevo la voz del anciano y el paisaje se disolvió dejando la habitación nuevamente.
Alisson seguía ahí.
- No tardará en despertar y seguro querrás hablar con él. Estaré en la cocina.
- Espera - le pedí - ¿Por qué hicieron eso? Los ancianos ¿Por qué?
- Morgan no puede morir y lo saben...
- Tú se los pediste ¿Cierto? - adiviné.
- No estaba segura de que fuera lo mejor. Como la mujer dijo. Morgan ha vivido muchos años, y la mayoría no han sido del todo buenos, quizá lo mejor hubiera sido dejar que muriera...
- Pero... - le pedí que continuara.
- Pero... - se quedó callada un momento - Pero nada. Espero que haya sido lo mejor.
Sin más se fue de la habitación.
Y como ella dijo. Morgan no tardó en despertar.
Le sonreí cuando abrió los ojos.
- Cathy - susurró como adormilado y sonriendo también - ¿Qué me pasó?
- ¿No recuerdas nada?
- Las espinas - asintió - ¿Qué pasó? ¿Cómo mejoré? Ese veneno es letal.
- Y... estabas muriendo.
- ¿Entonces? - me preguntó.
- Alisson habló con los ancianos. Te dieron agua de... la fuente.
- ¿La fuente...? - sus ojos se ensombrecieron - ¿Dónde está, la viste?
- No sé, pero sí la vi. ¿Hicimos mal en darte de beber el agua?
- ¿Por qué crees eso?
- Ya habías bebido de ella ¿No? Viviste muchos años debido a eso. Eres inmortal por esa agua.
- ¿Te lo dijeron ellos?
- No exactamente.
- Sí - aceptó después de un rato - bebí hace muchos años.
- ¿Y eres... feliz? ¿Has sido feliz? O... ¿Hubieras preferido morir?
- Hubiera... ¿Quieres que te cuente mi historia?
Asentí.
- Yo... era un muchacho rebelde, buscaba problemas, aventuras, cosas nuevas todo el tiempo. Dejé a mi familia con la idea de viajar por el mundo, pero lo cierto es que no llegué muy lejos.
- ¿Por qué? - me atreví a preguntar.
- Por Calixto.
Una punzada me dio directo en el corazón.
- La conocí en un río, se estaba bañando cuando la vi por primera vez. Era hermosa, no podía apartar mi mirada a pesar de que sabía que estaba haciendo mal con mirarla. Cuando ella me descubrió me sonrió, y me enamoré. Le conté mi historia, me moría de hambre y me llevó a su casa. Vivía sola en una cabaña lejos del pueblo, me dio de comer y me pidió que me quedara a dormir, después me pidió que me quedara un par de días y, finalmente, me terminé quedando indefinidamente. Me contó su secreto y a pesar de que en aquél entonces la magia era... algo espantoso, no me importó. La amaba como no tienes idea, y ella me amaba a mí. Nos divertíamos mucho juntos, su carácter, su forma de ser, todo en ella era... perfecto. Y así pasaron muchos meses de felicidad. Pero un día su pueblo fue saqueado, yo estaba ahí, comprando unas cosas que necesitábamos. Eran demonios que la buscaban, corrí a casa a advertirla, pero cuando llegué ella ya estaba peleando con uno. Lo mató, como era de esperarse, y yo hubiera celebrado con ella, pero el demonio, en plena batalla, me hirió gravemente. Ella intentó hacer de todo para salvarme. Hechizos, pócimas, nada funcionó y ni su ángel ni su guía pudieron hacer nada por mí, después de todo era un simple mortal. En mis últimas fuerzas ella decidió llevarme a un lugar del que pocos sabían y nadie conocía. La Fuente de la Eterna Juventud. Estaba en la cima de una montaña, yo llegué muriendo, pero decidido con beberla porque quería estar con ella, además, no sabíamos que con esa fuente me haría inmortal, creímos que sólo me salvaría y viviría, si acaso, más años de los normales, pero no tantos.
En la fuente nos encontramos a un hombre que la custodiaba. Era un anciano, pero no me refiero a un anciano de aspecto ni de los Ancianos que nos rigen, sino a un hombre de unos 35 años que en su mirada reflejaba una edad exagerada. Nos advirtió que no bebiéramos, porque sólo un hombre puede ser inmortal debido a la fuente, y aunque él esperaba la muerte sin miedo, no quería que bebiéramos por un acto de arrebato. Ni a Calixto ni a mí nos afectaron sus palabras y yo bebí. En seguida sentí la vida recorrerme. Y el hombre murió en ese momento. Pensamos que todo sería felicidad otra vez, pero no fue así. Los Ancianos, los que nos rigen, nos orbitaron de inmediato con ellos y nos sentenciaron por nuestro delito. Un mortal como yo no debía beber el Agua de la Fuente de la Eterna Juventud, el hombre que la custodiaba había sido un mago y Calixto había sido egoísta al olvidar que yo era un simple mortal debido al amor que me tenía.
Su castigo fue no volverme a ver y el mío, quedarme a custodiar la fuente en aquella cima de aquella montaña. Fueron años de delirio. Era un bello lugar pero yo quería estar con ella. Perdí la cuenta de los años, ya no me importaban, yo no envejecería, pero conservaba la esperanza de volver a verla y por eso no me dejaba morir ni que nadie encontrara la fuente, no quería morir.
Al cabo de muchos años, un Anciano bajó a verme. Calixto había muerto y a mí me ofrecían un trato. Ser el Guardían de las reencarnaciones de Calixto a cambio de cuidar la fuente por mí. Nadie la encontraría en sus manos, yo no debía preocuparme por morir de pronto y, aunque no era lo que esperaba, ellos hablaban de reencarnaciones. Quizá una de esas reencarnaciones me amara como yo a ella.
Pasaron más de 500 años, Cathy, pero al fin llegaste. Una nueva Calixto a la que yo puedo amar, incluso aún más de lo que la amé a ella - me sonrió.
- Y yo también te amo - me acerqué a sus labios y lo besé sin más.

Ufff. Capítulo Largo!! ¿Qué opinan? ¿Les gustó?

domingo, 3 de marzo de 2013

Sentimientos encontrados...

Hola chicas, después de un tiempazo sin publicar me paso para dejarles este capítulo que de todo corazón espero que les guste.
No es tan largo pero refleja muchos sentimientos.
Sin más que decirles y esperando que nos leamos pronto y agradeciéndoles sus comentarios ;)
Las dejo leyendo =)

Cathy
- ¿Justo ahora, después de tanto tiempo, buscándome? - estaba diciéndome Corrine cuando nos quedamos solas en mi casa - ¿Cómo se supone que debo actuar ahora? ¿Estar feliz porque mis padre biológicos quieren conocerme? ¿Enojada porque se tardaron toda mi vida? ¿Triste porque mis padres, los que me criaron y siempre estuvieron ahí, van a ponerse mal cuando se enteren?
Corrine no sabía qué hacer y, claro, yo no tenía el mejor de los consejos. La veía pasear de un lado al otro de mi recámara mientras se quejaba, se enojaba, estaba a punto de llorar, se reponía y volvía a gritar.
Por suerte mis padres no estaban en casa, mamá se había ido con papá a pasar una semana en donde ahora él estaba trabajando - no recuerdo el lugar para ser sincera - y nos habían dejado a Mark y a mí solos en casa con la confianza que siempre nos habían tenido, de otra manera estoy segura que mi madre ya estaría en mi cuarto preguntando qué pasaba y si podía ayudar en algo. No es que no quisiera su consejo ahora mismo, pero supongo que hubiera sido difícil explicarle tooooda la historia que eso requería.
- ¡Es una pesadilla, Cathy! Por si fuera poco todo esto de las brujas rubias tontas y el... - soltó un suspiro y me miró - Apenas estaba terminando de acostumbrarme a lo de Calixto y la muerte de Clarens fue... como una bomba - me explicó sus sentimientos - luego la llegada de Allison y lo de mi escuela... Ni siquiera les he podido explicar a mis padres por qué me regresé y ahora tengo que decirles que mis padres biológicos están buscándome... - y ahora iba a volver a gritar - ¡¿POR QUÉ?! ¡Yo no los quería de vuelta! ¡ELLOS ME ABANDONARON! ¿¡O qué eso ya se les olvidó!? ¡Fue la Señora Clarens quien me entregó a mis padres adoptivos! - y entonces llegaban sus ganas de llorar - Ese buen hombre que me enseñó a andar en bicicleta y en patines y se pasaba la tarde leyendo conmigo, esa maravillosa mujer que me consolaba y se quedaba a dormir a mi lado si tenía una pesadilla, que me preparó todos mis almuerzos por la mañana y me curó y me cuidó siempre que enfermaba o me hería con... lo que sea... - gritos de nuevo - ¿¡QUÉ DERECHOS CREEN QUE TIENEN ESOS QUE NO SUPIERON HACERSE CARGO DE UNA NIÑA QUE ENGENDRARON!?
Pude haberla detenido, pedir que se calmara. Pero creo que lo más sano para ella era sacar todo eso que estaba clavándosele en el corazón, en el alma.
- Son... son unos terribles padres y ahora me buscan ¿Qué pretenden? Debieron quedarse alejados de mí, sin recordar que alguna vez tuvieron una hija porque... porque para mí perdieron todo el derecho de padres en cuanto me dejaron a la deriva comos si fuera cualquier cosa...
¿Qué le decía? Mark estaba abajo, en la cocina, o al menos ahí se había quedado en cuanto llegamos a casa nosotros tres y Corrine y yo subimos. Quizá él debía subir ahora, hacernos compañia y decirle algo útil a Corrine, algo mucho más sabio de lo que yo podría jamás decirle. Era nuestro Ángel, después de todo, y tenía la sabiduría de todos los Ángeles de Calixto anteriores a él así que...
- ¡Los odio! O... al menos, eso quiero, ¡odiarlos! Pero la verdad es que no puedo y una parte de mi anhela conocerlos...
Pero Mark no estaba aquí y no se lo podía reprochar. Él ya cargaba con bastantes problemas. Hoy, al mirarlos a él y a Carrie juntos, una punzada de dolor me atravesó el pecho. Sus miradas eran... casi agónicas cuando se topaban. Intentaban evadirse pero había momentos en que lo olvidaban, quizá, o en que no podían más, y esa agonía era palpable cuando sus ojos se encontraban unos a los otros.
Se hizo peor cuando Alisson llegó.
- ¿Cómo se los voy a decir a mis padres?...
Y Alisson era la culpable de que esto estuviera pasando, del dolor y la desesperación de Corrine, porque quizá ella no había propiciando que los padres de mi amiga la buscaran ahora, pero ella nos había dado la noticia y eso la hacía culpable a mis ojos.
Estaba siendo inmadura, lo sé, pero es que para mí Alisson era la culpable de todo. Del dolor y la agonía de mi hermano y Carrie, del dolor y la desesperación de Corrine... y de que yo... de que Morgan...
Ni siquiera podía pensar en eso ahora o me pondría a llorar igual que Corrine y eso no era lo que ella necesitaba.
- ¿Qué hago ahora? ¿Cómo me debo sentir? - repitió y la tomé de la mano.
- Creo que debes sentirte como quieras y no como se espera de ti. Si quieres odiar a tus padres biológicos y no saber nada de ellos está bien, si quieres verlos tampoco está mal y tus padres adoptivos lo deben comprender - le dije muy segura - No pienses en los demás, Corrine, a veces es sólo uno, tiene que ser así, no puedes tratar de complacer a todo mundo ni porque ese mundo se trate de personas a las que amas. Haz lo que sientas, nada más. Si quieres estar alegre porque vas a conocerlos está bien, si quieres estar enojada con ellos también, si quieres estar triste por esas buenas personas que te ofrecieron no sólo un techo y comida sino un verdadero hogar lleno de cariño y esas cosas que se dan entre familia, pues entonces hazlo, nadie te reclamaría por estar triste por ellos, pero no lo estés mucho tiempo, porque las cosas deben enfrentarse tarde o temprano y cuando veas a tus padres biológicos debes estar libre de todo. Nadie te culpará por nada, sea lo que sea que decidas y nos tienes a Carrie, a Mark, a Morgan y a mí. Y puede que quizá también a Alisson, que aunque me caiga mal, es nuestra Guía.
Corrine me miró un rato y luego me abrazó llorando. Que se desahogara estaba bien. Quizá yo también debiera hacerlo, pero no sabía cómo.
Morgan y yo ya no seríamos nada, tenía que olvidarme de esos sueños que había tenido de él y yo juntos, en un  futuro que ya no existiría... y seguirme culpando porque fue mi culpa. Si yo le hubiera dicho que sí en su momento al menos habríamos podido aprovechar un tiempo juntos y felices, como Carrie y Mark...
Aunque viéndolos bien, con esa agonía en sus ojos. Quizá lo que ahora Morgan y yo sentíamos no estaba tan mal.
Tampoco quería hablar con él de todos modos.
Y con Alisson menos.
- Corrine - se asomó mi hermano por la puerta. Su rostro aún se veía pálido y desconsolado - Ya hablé con tus padres, dicen que no tienen problema en que te quedes aquí.
- Creo que... mejor iré a hablar con ellos - se levantó muy segura y me miró - Es lo mejor - me dijo como si buscara mi aprobación.
- Estoy contigo... hermana - le sonreí apretando aún su mano.
Ella respondió ese gesto y luego me soltó para salir a enfrentarse con la verdad.
Yo debía hacer lo mismo.

martes, 1 de enero de 2013

La promesa de Carrie

Hola Chicas y Feliz Año Nuevo!!
Deseándoles que todas sus metas se cumplan, que nada les opaque su felicidad este 2013, y mis mejores deseos a ustedes y sus familias, regresamos de nuevo a la acción con Venéficas. La víspera de todas las brujas, en este capítulo por Cathy, a quien ya le hacía falta hablar en la historia jeje.
Pero la verdad es que con la escuela creo que todas andamos igual de presionadas y nos es difícil publicar tan amenudo.
Muchas gracias por un año con nosotras y esperemos que sean más.
Las dejo leyendo...

Cathy
- Tenemos que hablar - escuchamos que le decía mi hermano Mark a Carrie.
Esto no era bueno, nada bueno. Conocía perfectamente ese tono y la frase "Tenemos que hablar" nunca era buena señal.
- Chicas ¿Qué les parece si los dejamos sólos? - nos dice Morgan y Corrine y yo asentimos para salir.
Corrine cierra la puerta tras ella y ya que estamos los tres a fuera nos sentamos en las escaleras.
- ¿Pasó algo malo? - preguntó Corrine.
- Digamos que no es bueno - se encogió de hombros Mark sin mirarnos a la cara.
- ¿Qué pasó? - le tomo de la mano con mucha delicadeza. Él posa su mirada en mi mano y se levanta con un muy marcado gesto de indiferencia.
- Alisson se entrometió - dice metiendo sus manos en los bolsillos y encorvándose un poco mientras patea una piedra frente a la casa.
- ¿Cómo que se entrometió?
- Dice que... bueno... - Morgan no sabe cómo contarnos y yo no sé si quiero escuchar.
- ¿Qué Morgan, qué dice?
- Dice que la relación entre un ángel y una Wiccan no puede ser.
- ¿Por qué? - pregunto dudosa.
- Porque...
- Porque nos aleja de nuestro objetivo. Es una distracción - se escucha la voz de Alisson que acaba de llegar a la casa.
La miramos. Yo con más recato que antes. ¿Ella puede hacer eso? ¿Puede hacer cambiar de opinión a los sabios así como así? ¿Quién es realmente Alisson?
- Eres una bruja - se levanta Corrine para encararla.
- Igual que tú - le sonríe perversamente.
- No tienes derecho a meterte así en la vida de mi hermana.
- ¿Y desde cuándo tanto amor por tu "hermana"? - lo dice casi con sarcasmo.
- Vete al diablo. Ojalá hubieras sido tú y no Clarens aquél día en la casa - le dice muy enojada y se va sin decirnos adiós.
Alisson por primera vez se queda callada y Morgan no puede evitar mofarse de eso.
- ¡Quién lo diría! Encontraste en Corrine la horma de tu zapato - le dice y Alisson lo ve con ojos que parecen fulminarlo - La razón por la que venías parece más lejana cada vez, "Alli".
Morgan sabe algo, eso se nota a leguas, pero ¿Qué?
- Vuélveme a llamar así, muchachito idiota, y te arranco la lengua - amenaza enojada.
- Soy y he sido por milenios un Guardián - responde Morgan frente a ella, avanzándo - A mí no me amenaces Allisson, yo no soy Rickard.
Casi veo un atisbo de dolor en los ojos de Alisson, pero inmediatamente se disuelve y aparece esa sonrisa burlona.
- Es cierto, lo olvidé mi señor Guardián - le hace una reverencia sarcástica, pero al levantarse lo mira a los ojos y con un tono casi malévolo le responde - Ya no soy la jovencita de antes, Morgan, a mí no me asustan tus años.
- Pero quizá sí te asuste lo que sé.
- Entonces compartamos secretos, Morgan ¿Quién empieza? Estoy segura de que a Cathy le interesa mucho escuchar los tuyos.
Morgan duda, pero aunque no lo hubiera hecho no le habría dado tiempo de responder, porque en ese momento salió Cathy hecha una furia directamente hasta Alisson.
No le dio tiempo ni de sonreír con tremenda bofetada que se llevó en su lado izquierdo.
- Esto es por meterte en lo que no te importa - otra más de su lado derecho - Y esta para apresurar tu renuncia como Guía. Porque de mi depende, Alisson escúchame bien, de mi cuenta corre que te largues de nuestras vidas.
No dijo más, Carrie también se fue.
- Eres una insolente - soltó Alisson demasiado tarde. Tenía las mejillas rojas y no estoy muy segura de si por los golpes o por el enojo.
Vi a Mark, en el pórtico de la casa, recargado y sonriendo a medias. Alisson lo vio, vio a Morgan, su sonrisa era más que evidente. Me vio a mí.
Pero yo no podía sonreír, en otras circunstancias quizá sí, pero no ahora, con esta duda que me calaba en el pecho.
Alisson se marchó igual que había llegado. Pero no para siempre, no aún. Carrie era todo menos de las que se da por vencidas, así que estaba segura que un día, tarde o temprano, Alisson se iría y no volvería.
- Se lo merece - soltó Morgan con una sonrisa.
- ¿Morgan? - lo llamé con un nudo en la garganta.
Me vio de reojo.
- ¿Si?
- Cuando... cuando los sabios dijeron eso de las relaciones ¿Se referían sólo a Carrie y a Mark?
No podía evitar pensar en ello. Por un lado esperaba que sí, porque sería una tortura para mí no poder estar con Morgan, pero por otro sabía que iba a ser injusto si sólo separaban a mi hermano de Carrie.
- No - susurró tan bajo que hubiera querido que me lo repitiera. Pero no se lo pedí. Con escucharlo una vez había dolido suficiente.
- Ah - el nudo en la garganta se convirtió en piedra y las lágrimas salieron.
- Pero igual ¿Qué importa? Tú no querías estar conmigo de todos modos - me ve con cierta amargura y entra a la casa sin decir una palabra.
Mark lo mira pasar a su lado y después se acerca a mí.
- Eso no es cierto - le digo a mi hermano - Yo sí quería estar con él.
- Lo sé - me sonríe y me abraza.
- Pero es que... no sabía cómo, yo...
- Se arreglará, yo sé que Morgan lo sabe, sólo está enojado, igual que yo, por lo que dijeron los sabios.
- ¿Y Carrie, cómo lo tomó?
- Bueno, ya la viste, no es de las que oculta sus sentimientos ni de las que se reprime en sus acciones.
No necesito ni voltear a ver a los ojos a mi hermano. Sé que tiene ganas de llorar o está llorando incluso.
En ese momento me hubiera gustado tener de frente a Alisson para darle también dos que tres bofetadas.
Las cosas se iban a complicar.

martes, 22 de mayo de 2012

Preocupación al límite...

Hola!!
Otra vez (al fin) yo de nuevo!!!
Ya sé que me tardé un buen pero es que entre los trabajos finales en la uni se ha vuelto un caos mi imaginación.
Sin embargo me he dado un tiempo y aquí paso de nuevo para dejarles este nuevo capítulo de Venéficas!!
Espero les guste!!!
Y las dejo leyendo...
Cathy
El funeral de la Señora Clarens fue al día siguiente, no queríamos esperar más y dado que no tenía ningún pariente que decidiera por ella... Bueno, sí los tenía: Nosotros.
Corrine llegó sólo para eso. No pasó mucho tiempo con nosotras, tuvo que regresar casi de inmediato por sus clases y pendientes en su nuevo hogar.
Claro que le dijimos nuestras inquietudes. Morgan le pidió que se quedara, Mark le advirtió que estando lejos corría más peligro y nosotras lloramos con ella porque sabíamos que separarse de nosotras le dolía, más ahora con lo de la Señora Clarens, pero también nos conocíamos lo suficiente para saber que era lo que ella deseaba, así que después de mucho pensarlo lo aceptamos y ella volvió a irse.
- Mi mamá vino a verme - me confesó Carrie.
- ¿Al fin dio señales de vida? - pregunté sin moverme del sillón donde estaba acostada.
- Dice que no puedo quedarme en una casa donde no haya un adulto responsable... ¡Cómo si ella fuera muy "adulta responsable"!
- Está preocupada Carrie.
- No se preocupó antes, no veo por qué ahora tanto interés.
- Es tu madre...
- ¡Ya lo sé Cathy! - me dice con un evidente nudo en la garganta - Sólo... dame por mi lado ¿Si?
Volteo a verla. Está llorando.
- Carrie - me levanto a abrazarla.
- Todo se juntó Cathy. La Señora Clarens, Corrine, mi mamá...
- Ya lo sé, pero nos tenemos nosotras, ¿Vale? Y también están Morgan y mi hermano.
- Voy a encontrar a esa maldita bruja y la mataré con mis propias manos - amenaza.
- Primero tenemos que saber quién rayos es.
- Mark estuvo a punto de morir y la Señora Clarens... ella... ella ya no podía defenderse ¿Por qué no nos esperó? ¿Por qué tenía que atacarla a ella?
- Aún no somos lo suficientemente fuertes.
- Y encima de todo Corrine se fue - golpea el sillón.
- Es su decisión...
- ¡Pues vaya decisión más tonta!
- Carrie - intento hacerla entrar en razón. Ella también lo había aceptado.
- Necesito un poco de aire - me dice, se limpia las lágrimas, toma sus llaves y sale de la casa.
Me quedo sola. Pensando en todo lo que ha sucedido. Parece que fue ayer cuando yo sólo era la chica nueva en la escuela, cuando sólo era la hija de los nuevos vecinos del lugar. Y ahora... ¿En qué me había convertido?  ¿Una bruja, una hermana, una wicca, la Madre Naturaleza?
Ya ni siquiera yo lo sabía.
- ¿Y Carrie? - pregunta Morgan apareciendo en la sala.
- Salió, necesitaba aire.
Suspiro y me llevo las manos a la cabeza.
- ¿Estás bien?
- ¿Quién puede esatr bien con todo lo que está sucediendo? Acabamos de enterrar a la Señora Clarens, Corrine se ha ido sin importarle nada de lo que nos pueda pasar estando separadas y esas brujas nos quieren matar.
- ¿Se ve muy mal, eh? - se sienta a mi lado.
- Se ve horrible.
- Vamos a salir adelante. Estamos juntos.
Gracioso, justamente por lo mismo se acababa de quejar Carrie y yo le había contestado algo parecido.
- Lo sé.
- ¿Cathy?
- ¿Mmm...?
- Yo estoy contigo, siempre.

Levanto la mirada, Morgan me está viendo a los ojos. Se acomoda y levanta mi cara con su mano, se acerca a mí.
Yo contengo la respiración mientras lo noto acercarse cada vez más. Cierro los ojos cuando su nariz toca la mía. Realmente quiero ese beso. Lo he deseado desde hace mucho, pero me alejo cuando saboreo su respiración.
- No es el momento Morgan - le digo y me levanto.
- Ok, tal vez tengas razón.
- Iré a buscar a Carrie.
- Con cuidado.
- Sí - tomo mis cosas y salgo también.

¿Por qué no lo besé? Nadie nos hubiera juzgado y nosotros lo deseamos. No tendría nada de malo. Somos lo suficientemente maduros, más maduros que cualquiera, con la gran responsabilidad que cargamos hemos crecido más que otras personas y yo realmente... lo amo. ¿Por qué entonces no lo besé? Además no era la primera vez que casi nos besábamos...
Tantos problemas en mi cabeza, tantos asuntos por resolver, tantas brujas malvadas al rededor, tantas...
- Hola Cathy - escucho una voz desconocida que me llama.
- ¿Te conozco? - le pregunto mirando a la chica rubia frente a mí. Es muy guapa, pero me recuerda terriblemente a la maldita bruja que mató a la Señora Clarens.
- Me parece que no, déjame presentarme - estira la mano - Soy Lili.
- Pues, mucho gusto Lili - la tomo de la mano y una descarga que me duerme el brazo me hace saltar.
- Tierra - sonríe - Un gran poder.
- ¿Qué?
- Carrie es fuego, tú Tierra, el chico guapo Aire, así que la hermana que falta, la que justo ahora fue a visitar mi hermana, es Agua.
- ¿Quién eres tú?
- Lili, ya te lo dije - sonríe.
- La pregunta sería entonces ¿Qué eres tú?
- ¿No lo adivinas? Conociste a mi hermana hace un par de días. Lizzie. ¿La recuerdas? Porque probablemente su Guía ya no pueda - su sonrisa me deja pálida - La Señora Clarens ¿No? ¿Así le decían? Bueno, lástima por ella, fue una gran bruja. Tu hermano sí debe recordarla muy bien, supongo que el veneno de la pluma de ángel negro todavía reside en su cuerpo y le provoca dolores insoportables de vez en cuando ¿O no?
- Maldita - la amenazo queriendo matarla de la peor forma posible.
- Tranquila Cathy. Realmente yo no quiero pelear contigo, no hoy al menos. Pero Lizzie me mandó a distraerte.
- ¿Distraerme?
- Nosotras matamos Guardianes, nada más. Ustedes son sólo el plus, pero tras quien realmente vamos es Morgan.
- Morgan... - me asusto y salgo corriendo a la casa.
- También deberían llamar a Corrine, tal vez tampoco la vuelvan a ver después de la visita que tendrá de mi hermana Lauren.
Me grita mientras corro.
Corrine... Morgan... ¡No por favor!

lunes, 28 de noviembre de 2011

Venéficas, Las Tres Caras de Calixto: "Confundida" por Cathy

Hola chicas, un Lunes más, nuevo capítulo. Espero que les guste!!!
Cathy
No puedo más, todo esto es insoportable. La agonía, la desesperación, la tristeza... pero sobre todo la impotencia.
¿Quién le ha hecho esto a mi hermano? ¿Quién pudo haberse atrevido a atacar al ángel de las Venéficas?
- Pagarán muy caro - suelto con las lágrimas a tope - Pagarán muy caro. Lo juro.
Llevo mis manos hasta la cabeza y me quedo ahí, meciéndome de adelante para atrás completamente frustrada.
Y sin más empiezo a llorar.
Pasé unas horas de angustia terribles con mi hermano en este maldito Hospital, sin reaccionar, debatiéndose entre la vida y la muerte, y todo por culpa de esa maldia pluma.
- Una pluma de ángel negro - había dicho Morgan.
- ¿Ángel Negro?
Pero no contestó. Dijo que necesitaba ir a averiguar más y se fue. Yo ya no puedo más, de verdad que no. Una cosa es que seamos brujas y otra muy diferente que se metan con mi familia, ellos no tienen nada que ver en esto. No Mark, mi hermano, la persona que más me ha apoyado, el hermano que siempre ha estado para mí, mi mejor amigo, mi mano derecha en todo, no él.
- ¿Cathy? - me pregunta Morgan con cara preocupada.
Miro hacia él y al ver mis lágrimas, mi tristeza, se acerca rápidamente hasta donde estoy sentada. Se sienta conmigo y me abraza con fuerza. Lloro en su hombro porque no se me ocurre algo mejor, simplemene ahora no hay nada que me haga sentir mejor.
- Tranquila, ya todo está bien, Mark está mejor.
- ¿Quién le hizo esto Morgan, quién?
- Eso no importa ahora, lo que importa es que esten a salvo, ellos... - me levanta el rostro hasta mirarme a los ojos - tú.
- Quiero venganza, Morgan, quiero acabar con quien le haya hecho esto a mi hermano.
- No Cathy, no pienses así. Todo a su tiempo.
- El tiempo es muy lento...
- El tiempo es justo, pequeña. Ya verás que todo saldrá bien.
- Mi hermano Morgan, estuvo a punto de morir y es mi culpa.
- No, claro que no. No podría ser tu culpa.
- Si yo no fuera una...
- No digas eso, ni se te ocurra si quiera mencionarlo. Si no fueras lo que eres... no te hubiera conocido, no podría haber visto esos ojos tan maravillosos ni... hubiera podido... hacer...
Cerré los ojos cuando él se acercaba. Iba a besarme y yo lo deseaba... pero...
- No Morgan, no ahora - me levanto nerviosa.
- ¿Por qué? Me gustas Cathy, no es un secreto Nacional. Me gustas.
- No ahora... hay muchos problemas, muchas cosas en juego, demasiadas cosas que arreglar y que pensar como para que me des una más.
- No pienses Cathy, haz como yo... déjate llevar.
- No puedo, no con mi hermano en cama, con enemigos que vencer y...
- Son muchos problemas, déjalos... Al corazón no le importan.
- Mi corazón sólo puede pensar en Mark. Por favor Morgan, no ahora.
- ¿Después?
- No lo sé, no me presiones justo ahora, no podría soportar un problema más.
Me voy antes de que responda. Porque sería demasiado terrible escuchar una respuesta de su parte y sería todavía más ver su rostro triste por mi mala respuesta.
Pero de verdad que justo ahora en lo que menos puedo pensar es en un...
¿Beso?
Me quedo pasmada ante la escena que veo. Son Carrie y mi hermano... Carrie con mi hermano, más bien. ¿Qué...? ¿Cómo...?
Ok, yo ya sabía que ellos se gustaban pero... ¿Besándose? ¿Besarse justo ahora? Esto no...
Pero si él se estaba muriendo hace unas horas.
Doy media vuelta y echo a andar otra vez. ¿Qué diablos le pasa al mundo?
- Cathy - escucho a Corrine, no contesto - ¿Cathy estás bien?
- No - confieso.
- ¿Qué pasa, estás herida?
- Carrie y Mark se estaban besando?
- ¿Cómo?
- Sus labios, unos pegados a los otros, moviéndose.
- Me refería a qué ¿Cómo es posible? No cómo se hace.
- Y Morgan acaba de decirme que le gusto.
- ¿Qué?
- Quería besarme.
- ¿Cómo? - la miro incrédula - Me refiero a... Ay olvídalo.
- ¿Qué hago Corrine?
- No lo sé, aunque yo diría que por el momento hay que concentrarnos en encontrar a los culpables por lo sucedido con Mark. Esto no puede quedar impune.
- Ya sé... eso quería pero...
- ¿Pero qué?
- A estas alturas y con lo que he visto... No sé si preferiría dejarme llevar...
Le digo viendo hacia el pasillo por el que había estado. Y ahí, sentado en una de las muchas bancas, está Morgan, mirándome...
- ¿Cathy? - me pregunta Corrine - Es Mark, nuestro ángel, tu hermano.
- Ya lo sé Corrine, lo que no sé es qué hacer.
- ¿Te gusta Morgan?
- Sí, y mucho. Pero hacerle caso justo ahora significaría un problema más del qué preocuparnos y estoy harta de problemas. Mira a mis padres, - le pido - Están tan preocupados. Y lo peor es que en este momento ni siquiera con todo y poderes puedo remediar eso. La magia, si no nos sirve a nosotras ¿Qué caso tiene?
Estaba confundida. Todo estaba pasando demasiado rápida y no me gustaba para nada.

lunes, 24 de octubre de 2011

Venéficas, Las Tres Caras de Calixto: "La Prueba V" por Cathy

Hola chicas, nuevamente paso por aquí para dejar un nuevo capítulo, el último de "La prueba", espero les guste y nos vemos el próximo Lunes!!!!
Cathy
- ¡Basta, basta! - pido sentándome en el primer tronco que encuentro - No puedo más.
- Vamos Cathy, levántate, tenemos que seguir.
- ¿Pero a dónde? Yo tampoco puedo más, Corrine, descansemos un poco.
- Sí, tienen razón - se sienta con nosotras - ¡Odio estos zapatos! - se los quita y los lanza hacia la nada.
Su imagen es tan diferente a la Corrine de siempre que no puedo evitar reírme y Carrie hace lo mismo. Corrine no tiene más que reírse con nosotras, debemos vernos tan mal como ella. Llenas de lodo, cansadas, despeinadas y muertas de hambre. Porque para colmo de males no hemos podido comer nada.
Carrie suspira.
- Si no hay al menos un poco de acción aquí juro que mataré a nuestra guía y a nuestro guardián y... también a tu hermano - me dice.
- Yo también - acepto.
- ¿Oyeron eso? - preguta Corrine quedándose quieta y callada.
- ¿Es broma verdad? - la reta Carrie.
- No - niega y nos pide que nos callemos - Escucha.
El sonido de unas hojas moviéndose no muy lejos nos alarma.
- ¿Si saben que así empiezan las películas de terror, o no?
- Carrie - le pido medio asustada - Déjame ver.
Inhalo aire y pongo en práctica mi nuevo desarrollado poder para conectarme con mi elemento.
- ¿Qué ves?
- Nada inusual, sólo fauna y flora... - empiezo a explicar mirándo hacia ambas que no me quitan la vista de encima - eso - trago saliva - y un enorme pavo que se acerca a nosotras.
Carrie y Corrine voltean y junto conmigo suelan un grito.
Es el pavo más grande del mundo, pero es no es lo que asusta, sino sus ojos rojos y el humo que saca por su pico.
- Odio este mundo - se queja Carrie.
- Yo no, es bastante lindo - acepto y me miran espantadas - claro, sino hubiera tantas especies queriendo asesinarnos.
- Bueno chicas, ¿Quién quiere comer? - se levanta Corrine con fuerzas renovadas y de protno estamos las tres de pie.
- Somos tres hermanas con poderes y él es sólo un pollo enorme y furioso, tenemos ventaja ¿No creen? - pregunta Carrie a quien le ha cambiado la expresión.
- La señora Clarens quiere que trabajemos en equipo ¿No? Pues hagámoslo - sonríe Corrine.
- ¿Qué dicen si le damos movilidad al asunto? - pregunto y me agacho para poder tocar el suelo. Dejo fluir mi energía y ahí está, el suelo se mueve conforme se lo ordeno, la tierra me obedece, un hueco se forma justo donde el pavo va pasando y este caen en la trampa.
Las chicas sonríen y asienten orgullosas.
- Cuidado - les digo justo a tiempo para que Corrine voltee y pueda hacer algo contra el fuego que el enorme pollo ha lanzado de su pico.
Con un enorme chorro de agua que brota de sus manos vence el fuego y le llena de agua el pico al pavo.
- ¿Qué dicen si llevamos pollo rostizado para cenar esta noche?
- Una idea perfecta - asentimos Corrine y yo a la hora que Carrie empieza a lanzarle bolas de fuego.
Pero eso sólo lo hace enojar y gritar con una fuerza que nos hace taparnos los oídos.
- Cállalo Carrie.
- En eso estoy.
- Carrie - le grito pero no me escucha y es golpeada por una fuerte flama.
- Agua - grita Carrie pero tampoco puede hacer mucho.
- Tierra - ordeno y un montón de rocas se alzan por encima de la cabeza del pavo para caerle una por una hasta callarlo.
- ¿Estás bien Carrie?
- Sí, bien ¿Cómo lo acabamos?
Analizamos la situación, el pavo está en un hoyo, tenemos tres poderes a nuestro favor: Agua, Fuego y Tierra.
- Ya sé - decimos las tres a coro como si nos hubieramos leído las mentes y sin decir nada más sonreírmos y asentimos, nos colocamos en tres puntos distintos y Corrine llena el hoyo de agua dejando al pavo casi ahogándose, Carrie usa su poder para calentar el agua y yo tapo la enorme olla xpress que acabamos de improvisar.
- Pollo a la caserola, bien hecho chicas - nos dice la voz de Morgan por detrás de nosotras.
- Lo resolvieron sin hablar - nos dice Mark con una sonrisa.
- Creo que fue suerte - añade la señora Clarens sin darnos tanto crédito - Aun necesitan conectarse más, pero como primera prueba fue un buen resultado.
- Gracias, creo - dice Corrine.
- Basta de esto, vamos a comer, Morgan invita - nos dice Mark con una sonrisa ofreciéndome su mano.
La tomo y atravesamos un portal idéntico al que usamos para llegar aquí.
El patio de Morgan sigue como cuando nos fuimos, nada ha cambiado, ni siquier la luz del sol.
- Mírate, estás tremendamente sucia.
- Todas lo están - añade Morgan que acaba de llegar con Corrine a un lado - Si quieren usar el baño no tengo problema.
- Yo tengo una mejor idea - sonríe Corrine apuntando con sus manos hacia la entrada del portal.
- ¿Qué haces? - le pregunto.
- Ya verás - me dice y en cuanto Carrie sale por el portal ella la empapa de los pies a la cabeza.
Carrie se queda sin aire un momento, y cuando por fin reacciona.
- Oh, esto lo vas a pagar Corrine - le grita y empiezan a perseguirse por todo el patio.
- ¿Qué, tú no piensas jugar?
- Creo que yo prefiero el baño de Morgan - acepto y estoy por irme cuando una ráfaga de aire me atrapa y me eleva del suelo.
- Yo digo que no señorita - me dice Morgan quién obviamente me está controlando.
- Tuve un día faltal Morgan, bájame ya.
- Sí, Morgan, bájala ya - asiente Carrie con una bola de fuego en su mano. Corrine ha dejado de correr también y me espera con sus manos apuntándome.
- No Morgan, no me bajes - le suplico.
- Lo siento Cathy - se ríe de mí y sólo basta un segundo para que Carrie, Corrine y yo nos conectemos con la mirada.
Caigo al suelo con delicadeza y agilidad justo de frente a nuestro ángel y a nuestro guardián. Ellos no se lo esperan pero ahí están nuestrso tres poderes conectados para dejarlos igual de sucios que nosotras.
Después de todo, no fue un día tan malo.
Ahora sé que somos un equipo, que tengo dos nuevas hermanas increíbles y que juntos somos invencibles.

martes, 11 de octubre de 2011

Venéficas, Las Tres Caras de Calixto: "La Prueba IV" por Cathy

Hola chicas, bueno, como verán ya no estamos publicando los días que deberíamos ni lo hacemos cada semana, esa er la intenció pero la escuela, los problemas de salud, el trabajo... en fin, muchas cosas nos lo impiden. No estoy segura de cuándo publicaremos, Anny, Andy y yo nos tenemos que poner bien de acuerdo por un lado y por otro... creo que hay un pequeño problemita por ahí... No quiero darles detalles porque realmente no los tengo pero en cuanto lo platiquemos se los cuento...
Sin más chicas... las dejo leyendo...
Cathy
- ¡Chicas! - les grito emocionadas al verlas ya juntas.
- ¡Cathy! - me saludan con alegría.
- ¿Qué les pasó? - pregunto cuando las noto un tanto extrañas.
- Una cosa extraña de fuego nos atacó - cinfiesa Corrine.
- Y si no fuera por ella nos mata - le agradece Carrie - ¿Que a ti no te atacó nada?
- Sí, dos monsruos muy extraños, pero o hubo cuidado, nos deshicimos de ellos, ¿Verdad Morgan? - volteo para preguntarle pero no lo veo - Morgan.
Empiezo a asustarme. Np está por nungún lado.
- Mark - mi hermano también se ha ido.
- Chicas, tranquilas, recuerden lo que dijo la Señora Clarens.
- ¡Morgan! - no me importa lo que dijo la señora Clarens, yo quiero a Morgan ahora.
- Cathy - me tranquiliza Corrine - Ella dijo que cuando nos encontráramos pasaríamos al siguiente reto, como quien dice ya no tenemos que protegerlos a ellos, sino a nosotras mismas, por eso ya no están.
- Pero... ¿Estarán bien? - pregunto.
- Claro. Ellos fueron los que idearon esto, necesitan estar bien.
Eso me deja un poco más tranquila pero no del todo.
- Bien - suspira Carrie - Y entonces qué hacemos ahora.
- Bueno, no estoy segura, tenemos que conocernos ¿No? Ese era el punto.
- No entiendo, ya nos conocemos, somos hermanas, nos llevamos bien - se encoje de hombros Carrie.
Pienso un poco, recuerdo lo que Morgan me dijo:"- Puedo decirte lo que están pensando incluso sin verlas a la cara."
- Necesitamos conectarnos - les digo.
- ¿Conectarnos? ¿En qué sentido, Cathy? - pregunta Corrine.
- Saber lo que hacemos incluso sin vernos a la cara.
- Eso no es posible - se queja Carrie.
- Lo es. Recuerden la conexión que tienen con sus hermanos, es como... poder saber sus reacciones, lo que piensan, lo que quieren, lo que esconden, todo... aunque no estes exactamente a su lado.
A mi eso me pasa con Mark, aunque pensándolo bien, nuestra conexión no debió ser tan buena si nunca averigué que él era un ángel.
- Sí, es como cuando mi hermano hace una travesura, prácticamente puedo oler su culpabilidad - acepta Carrie.
- Pues eso necesitamos.
- ¿Pero cómo lo logramos? Con nuestros hermanos hemos convivido toda una vida, nosotras nos conocemos desde hace poco.
- No me digan que necesitamos abrirnos y contar todas nuestras vidas porque sinceramente... que aburrido - se queja Carrie.
- Te encanta hacerte le negativa, ¿No puedes por un momento pensar positivamente y ayudar en algo? - se queja Corrine.
- Y a ti te encanta hacerte la líder, aquí no hay líderes Corrine, somos un grupo.
- No estoy tratando de hacerme la líder, sólo estoy buscando soluciones aceptables.
- Tú y tu perfeccionismo, tu organización y tus respuestas a todo. Déjate llevar Corrine.
- Si me dejo llevar me pasa lo que a tí y no quiero terminar como tu, Carrie.
- ¿Cómo exactamente no quieres terminar, eh? ¡Dimelo! Dime de una vez lo que piensas de mí.
- Dejemos esto Carrie - le pide Corrine.
- ¡No! ¿Quieres hablar, no? ¿Quieres conocerme? ¡Pues bien! Hablemos. Yo empiezo. Me choca tu soberbia, tu ropita ridícula, tu afán por tener siempre buenas calificaciones, por ser perfecta y no dar problemas. Me chocan tus amigas, me choca tener que soportar sus miraditas de odio ahora que tenemos que estar juntas por todo esto. Yo no lo desee Corrine, por mí tu te podías quedar en tu perfecto mundo mientras yo seguía en mi fiasco de vida. Porque eso es lo que piensas de mi vida ¿No? Que es un fiasco, acépalo, dímelo, no me molesta, Corrine.
- Chicas... - les pido pero es inutil.
- ¿Crees de verdad que eso pienso de ti? Porque entonces no me conoces Carrie. Yo jamás he pensado eso ni de ti ni de nadie. Y sí, me esfuerzo por ser mejor cada día pero solamente para no defraudar a los que quiero, no es por soberbia, Carrie, no es porque quiera ser perfecta, es sólo que no quiero lastimar a nadie...
- ¿Y eso desde cuándo? ¿Eh Corrine? Porque a mi me lastimaste cuando me dejaste sola.
- No fue mi intención...
- ¡Pero lo hiciste!
- Porque no sabía cómo ayudarte, por que no supe cómo hacerte sentir mejor y eso me partía en dos... Eramos amigos Carrie, tu dolor me dolía y fui una tonta, lo acepto, pero nunca fue mi intención que rompiéramos con lo que teníamos... Yo te quiero mucho Carrie, incluso con todos estos años, con todas las ofenzas... Lo siento, lo siento - pedía Corrine con lágrimas en los ojos.
Carrie se había quedado muda, pero también tenía lágrimas en los ojo y yo... no pude controlarme, también lloraba.
- Lo siento yo también Corrine - le dice Carrie agachando la mirada.
Corrine deja atrás toda su fuerza, su entereza, su distancia y abraza a Carrie con todo el cariño del mundo. Carrie primero se queda pasmada, pero sonríe y la abraza también.
- ¿Aún somos amigas, verdad? - le pregunta Corrine.
- No, amigas no - me llama para que me una a ellas, lo hago y nos abrazamos las tres - Hermanas.
No olviden comentar ;)