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martes, 21 de febrero de 2012

Venéficas La Vispera de Todas las Brujas: Prologo

Y entonces dije.... Ana ahora es cuando.
hola mundo aqui de nuevo, veran, tenia planeado publicar esto para el dia de San Valentin o el Dia del amor y la Amistad como lo conocemos en México, pero por cuetiones laborales y escolares me olvide del mundo de la web por un rato aunque aqui me tiene de nuevo y tambien Venéficas, es asi como doy inicio a la segunda temporada y espero que les guste.


Era un viernes común en donde las brujas se reunían a celebrar la noche entre canticos y conjuros cuando entro Laurie, la líder actual del clan de brujas bastante malhumorada.
Lila se quedo sorprendida, jamás la había visto tan enfadada mientras que Lauren, hermana de Lila iba pisándole los talones y Lizzie, la más pequeña de las tres hermanas se sentó a un lado de Lila.
- ¡Ha vuelto! –exclamo Laurie.
En ese instante los canticos de las brujas seso y todas le dedicaron su atención.
- ¿Quién ha vuelto? –pregunto Ivana.
- Calixto –respondió de inmediato Lauren
El silencio que se había creado ahora ya no era nada, todas las brujas habían comenzado a murmurar y maldecir.
A ellas les parecía imposible que Calixto hubiera regresado, a fin de cuentas ellas la habían destruido hacía mucho tiempo.
- Habrá que destruirla –dijo Lizzie.
- Y no solo eso –intervino Lauren –también destruir todo lo que a ella le importa.
Las brujas estaban dispuestas a aniquilar a Calixto, pero no estaban preparadas para saber la verdad sobre Calixto y sobre las tres hermanas.

jueves, 5 de enero de 2012

Venéficas, Las Tres Caras de Calixo: Desilusión y pérdida II por Corrine, Fin de Temporada

Hola chicas, se que me tarde pero como ya saben estoy trabajando, y no tenia tiempo pero aqui esta disfrutenlo y nos vemos en un par de meses con el estreno de Venéficas que se llamara La Víspera de Todas las Brujas
chiao!


II
Las cosas no podían ser así, no podía detenerme a pensar solo en mi nueva vida, también tenía sueños, metas, no me quería estancar y justo eso era lo que estaba pasando estaba decidiendo terminar con el futuro que había planeado solo por dos personas a las cuales no les importaba ni un comino algo de mí.
Escuche que llamaron a la puerta y que mi madre recibía a las visitas, poco después llamaron a mi habitación.
- Adelante –dije.
La puerta se abrió y los rostros de Carrie y Cathy.
- No te vimos es todo el día –dijo Cathy –me preocupe.
- Pues yo no te vi tan preocupada hablando con Morgan –le restregué.
- Corrine no te enfades –me pidió –es solo que…
- Solo que ¿Qué? –pregunte enfadada.
- No está mal vivir el momento de vez en cuando Corrine –dijo Carrie.
- ¡Oh! Claro, si de eso no cabe duda –me enfade aun más –o ¿debería preguntárselo a Mark?
- ¿Qué te pasa Corrine? –me pregunto extrañada.
- ¿Sabes Carrie? Yo también tengo una vida –le respondí de mala gana.
- Nadie está diciendo lo contrario Corrine –dijo Cathy.
Fulmine a Cathy con la mirada.
No, claro que no lo habían dicho, pero a final de cuentas a ella no les importaba un comino por lo que yo estaba pasando pues ellas continuaban con sus vidas como si no les hubiera afectado el hecho de enterarse que éramos lo que éramos.
- Reconozco esa cara Corrine –dijo Carrie –y la verdad es que, esto ha afectado nuestras vidas tanto como la tuya, como por ejemplo: el hermano de Cathy en el hospital, o el hecho de que ya no puedo volver a mi casa… como siempre, vives en tu mundo, Corrine.
- ¡¿No me digas Carrie?! –pregunte con fingida preocupación –en verdad se nota que le ha afectado –agregue con sarcasmo.
Cualquiera diría que estaba actuando de forma egoísta pero la verdad es que si no lo hacía, mis sueños terminarían abandonados hasta quedar ocultos en algún bote de basura por ahí.
Las tres nos quedamos calladas sin saber que decir y mientras más lo pensaba cada vez me retractaba de lo que había dicho, más bien en lugar de actuar de forma egoísta actuaba por celos, estaba celosa de Cathy y Carrie, ambas tenían lo que yo deseaba, Cathy a su familia y Carrie los amigos que siempre quise tener.
- Lo siento chicas –dije al fin –no sé que estaba pensando.
- En algo que deseas –me sonrió Cathy.
- Si eso lo sé –le respondí –pero jamás les debí haber dicho todas esa cosas.
- Te propongo algo Corrine –dijo Carrie –tu ve a tu curso, y vuelva cuando termine, nada va a pasarnos.
Le sonreí y corrí a abrasarla poco después caí en cuenta de lo extraño que era y ambas retrocedimos un paso atrás.
A la mañana siguiente saldría mi avión y nos desvelamos hablando toda la noche, ambas me acompañaron con mis padres al aeropuerto, me despedí de todos y subí al avión sin mirar atrás, pero me envergaba un presentimiento malo, como si cometiera un error al subirme al avión, mire atrás y al ver a mis hermanas sentí como si fuera la última vez que las veía…

jueves, 22 de diciembre de 2011

Venéficas, Las Tres Caras de Calixo: Desilusión y pérdida I por Corrine

Hola!



Se suponia que publicaria este capitulo hace como tres semanas pero estoy trabajando y fueron los finales en mi escuela y no tuve tiempo pero aqui esta la parte uno del final de la "primera temporada" de Venéficas Las Tres Caras de Calixo y posiblemente pero no les prometo nada mañana publicare la otra parte... como dije no prometo nada pues aun me falta editar y reeler para ver si me gusta como queda, en fin las dejo leyendo.




Conducía a casa desde el hospital, me alegraba saber que Mark ya estaba bien pero la verdad es que habían sido unos días bastante agotadores.
No me paraba de rondar en la cabeza que Carrie y Mark se habían besado… ¿Carrie besando a alguien? De las dos siempre creí que yo sería la primera en besar y por otro lado estaba Cathy, con su evidente atracción hacia Morgan a quien también le gustaba Cathy, las cosas podían malinterpretarse si lo pensaba así incluso me hacía pensar a mi misma que estaba celosa de ellas, pero, las cosas no eran así, me alegraba por ellas, pero un parte de mi me hacía pensar que jamás estaría en su situación.
Estos últimos días lo que menos quería era volver a casa, pues desde que mis padres me habían revelado que era adoptada sentía que me trataban de manera distinta me hacía pensar que su amor se estaba desvaneciendo y que antes fingían quererme porque se sentían culpables.
Al entrar en casa pensé que las cosas serian aun más distintas, pero ahí estaba mi madre preparando la cena con ese delantal impecable, y los guates de concina sosteniendo un refractario con el guisado el cual no alcance a distinguir, mi hermano jugando cerca de los pies de mi padre quien leía una de esas revistas con artículos científicos.
Subí a mi habitación sin saludar y me puse a hacer los deberes escolares mientras llegaba la hora de la cena.
Un par de horas después llamaron a la puerta y me acerque a abrirla.
- Priesa puedes bajar un momento –me pidió mi padre con una sonrisa.
Asentí y de pronto cubrió mis ojos con sus manos.
- ¿Qué haces? –le pregunte.
- Ya sabrás –me dijo
Me ayudo a bajar las escaleras y me percate de un aroma familiar, delicioso, como tarta de chocolate.
Mi padre descubrió mis ojos y lo primero que note fue la mesa del comedor con platillos delicioso y en el centro un enorme pastel de chocolate con las palabras “te queremos Corrine” con turrón.
- ¿A qué se debe todo esto? –pregunte sonriendo.
- Ha llegado tu carta de aceptación para el curso de verano en la escuela ciencias políticas.
- ¡¿en verdad?! –pregunte extasiada.
- Es increíble –dijo mi padre con una sonrisa de oreja a oreja.
No me lo creía, incluso como habían tardado tanto tiempo en responder a mi solitud creí que no me habían aceptado, eso se lo tenía que contar a las chicas.
Entonces me cayó una cubeta da de agua fría, de forma figurativa claro, como me iría ahora sabiendo que necesitábamos estar unidas, como me iría ahora que estábamos mejorando, que incluso nos estábamos volviendo más unidas.
- Tengo que pensarlo –les dije a mis padres.
- ¿Cómo que pensarlo? –me pregunto mi madre –es lo que has deseado estos últimos dos años.
- Tengo prioridades –dije y me levante de la mesa.
Subí a mi habitación y me tumbe en la cama.
A la mañana siguiente fui al hospital, los padres de Mark estaban en la cafetería desayunando, Cathy charlaba con Morgan y se veía a distancia su enorme sonrisa, quise entrar con Mark pero ahí estaba Carrie.
Me sentía como una intrusa, era como si no notaran que también yo estaba ahí, ellas estaban viviendo su vida a pesar de las dificultades y tal parecía que habían olvidado algunos motivos y tareas que teníamos que cumplir.
Regrese a casa y empaque mis cosas si las chicas vivían su vida ya también lo aria y así como ellas habían olvidado sus obligaciones yo podría bajarlas en mi lita de prioridades…

lunes, 28 de noviembre de 2011

Venéficas, Las Tres Caras de Calixto: "Confundida" por Cathy

Hola chicas, un Lunes más, nuevo capítulo. Espero que les guste!!!
Cathy
No puedo más, todo esto es insoportable. La agonía, la desesperación, la tristeza... pero sobre todo la impotencia.
¿Quién le ha hecho esto a mi hermano? ¿Quién pudo haberse atrevido a atacar al ángel de las Venéficas?
- Pagarán muy caro - suelto con las lágrimas a tope - Pagarán muy caro. Lo juro.
Llevo mis manos hasta la cabeza y me quedo ahí, meciéndome de adelante para atrás completamente frustrada.
Y sin más empiezo a llorar.
Pasé unas horas de angustia terribles con mi hermano en este maldito Hospital, sin reaccionar, debatiéndose entre la vida y la muerte, y todo por culpa de esa maldia pluma.
- Una pluma de ángel negro - había dicho Morgan.
- ¿Ángel Negro?
Pero no contestó. Dijo que necesitaba ir a averiguar más y se fue. Yo ya no puedo más, de verdad que no. Una cosa es que seamos brujas y otra muy diferente que se metan con mi familia, ellos no tienen nada que ver en esto. No Mark, mi hermano, la persona que más me ha apoyado, el hermano que siempre ha estado para mí, mi mejor amigo, mi mano derecha en todo, no él.
- ¿Cathy? - me pregunta Morgan con cara preocupada.
Miro hacia él y al ver mis lágrimas, mi tristeza, se acerca rápidamente hasta donde estoy sentada. Se sienta conmigo y me abraza con fuerza. Lloro en su hombro porque no se me ocurre algo mejor, simplemene ahora no hay nada que me haga sentir mejor.
- Tranquila, ya todo está bien, Mark está mejor.
- ¿Quién le hizo esto Morgan, quién?
- Eso no importa ahora, lo que importa es que esten a salvo, ellos... - me levanta el rostro hasta mirarme a los ojos - tú.
- Quiero venganza, Morgan, quiero acabar con quien le haya hecho esto a mi hermano.
- No Cathy, no pienses así. Todo a su tiempo.
- El tiempo es muy lento...
- El tiempo es justo, pequeña. Ya verás que todo saldrá bien.
- Mi hermano Morgan, estuvo a punto de morir y es mi culpa.
- No, claro que no. No podría ser tu culpa.
- Si yo no fuera una...
- No digas eso, ni se te ocurra si quiera mencionarlo. Si no fueras lo que eres... no te hubiera conocido, no podría haber visto esos ojos tan maravillosos ni... hubiera podido... hacer...
Cerré los ojos cuando él se acercaba. Iba a besarme y yo lo deseaba... pero...
- No Morgan, no ahora - me levanto nerviosa.
- ¿Por qué? Me gustas Cathy, no es un secreto Nacional. Me gustas.
- No ahora... hay muchos problemas, muchas cosas en juego, demasiadas cosas que arreglar y que pensar como para que me des una más.
- No pienses Cathy, haz como yo... déjate llevar.
- No puedo, no con mi hermano en cama, con enemigos que vencer y...
- Son muchos problemas, déjalos... Al corazón no le importan.
- Mi corazón sólo puede pensar en Mark. Por favor Morgan, no ahora.
- ¿Después?
- No lo sé, no me presiones justo ahora, no podría soportar un problema más.
Me voy antes de que responda. Porque sería demasiado terrible escuchar una respuesta de su parte y sería todavía más ver su rostro triste por mi mala respuesta.
Pero de verdad que justo ahora en lo que menos puedo pensar es en un...
¿Beso?
Me quedo pasmada ante la escena que veo. Son Carrie y mi hermano... Carrie con mi hermano, más bien. ¿Qué...? ¿Cómo...?
Ok, yo ya sabía que ellos se gustaban pero... ¿Besándose? ¿Besarse justo ahora? Esto no...
Pero si él se estaba muriendo hace unas horas.
Doy media vuelta y echo a andar otra vez. ¿Qué diablos le pasa al mundo?
- Cathy - escucho a Corrine, no contesto - ¿Cathy estás bien?
- No - confieso.
- ¿Qué pasa, estás herida?
- Carrie y Mark se estaban besando?
- ¿Cómo?
- Sus labios, unos pegados a los otros, moviéndose.
- Me refería a qué ¿Cómo es posible? No cómo se hace.
- Y Morgan acaba de decirme que le gusto.
- ¿Qué?
- Quería besarme.
- ¿Cómo? - la miro incrédula - Me refiero a... Ay olvídalo.
- ¿Qué hago Corrine?
- No lo sé, aunque yo diría que por el momento hay que concentrarnos en encontrar a los culpables por lo sucedido con Mark. Esto no puede quedar impune.
- Ya sé... eso quería pero...
- ¿Pero qué?
- A estas alturas y con lo que he visto... No sé si preferiría dejarme llevar...
Le digo viendo hacia el pasillo por el que había estado. Y ahí, sentado en una de las muchas bancas, está Morgan, mirándome...
- ¿Cathy? - me pregunta Corrine - Es Mark, nuestro ángel, tu hermano.
- Ya lo sé Corrine, lo que no sé es qué hacer.
- ¿Te gusta Morgan?
- Sí, y mucho. Pero hacerle caso justo ahora significaría un problema más del qué preocuparnos y estoy harta de problemas. Mira a mis padres, - le pido - Están tan preocupados. Y lo peor es que en este momento ni siquiera con todo y poderes puedo remediar eso. La magia, si no nos sirve a nosotras ¿Qué caso tiene?
Estaba confundida. Todo estaba pasando demasiado rápida y no me gustaba para nada.

martes, 8 de noviembre de 2011

Venéficas, Las Tres Caras de Calixo: Problemas por Carrie

Hola, paso de rapidin para publicarles este capitulo que en lo personal me costo mucho trabajo escribir.
Había tomado una refrescante ducha al volver a casa y valla que la necesitaba.
No paraba de pensar en el día que había tenido, un día bastante agotador, aunque en cierta parte agradecía haberlo tenido, Mark en verdad era genial y no podía quitarme la expresión de su rostro de fastidio, incluso al recordarlo se me escapaba una sonrisa.
Mi celular comenzó a sonar en algún lado de mi habitación, ya había olvidado en donde había caído pues solo había arrojado mis cosas si ver en donde.
Termino de sonar y continúe buscándolo y comenzó a sonar de nuevo, era extraño, ¿Quién estaría llamando con tanta insistencia?
Cuando al fin pude encontrarlo revise la lista de llamadas perdidas y aparecía diez veces el numero de Cathy así que seleccione el numero y marque, no tardo en contestar pues solo había dado tono una vez y ya escuchaba su voz al otro lado de la bocina.
- Carrie Mark esta herido –dijo antes de que dijera hola.
La voz de Cathy se escuchaba destrozada estaba segura de que no podía contener el llanto.
- ¿Qué paso? ¿Cómo paso? –pregunte desesperada.
- No lo sé, estaba pintando y yo me fui a acostar pero olvide mi teléfono en el cobertizo y estaba en el piso.
- ¿en donde estas?
- En el hospital Mercy –me respondió.
- Voy para allá –le dije y colgué.
Me vestí con rapidez y tome las llaves del el auto de mi madre y maneje con la prudencia que me fue posible aun tratando de aterrizar la idea, ¿Quién lo había hecho? Y ¿Por qué a él?
Me quede parada en la puerta del hospital, paralizada por completo, en aquel hospital había perdido a papá, me traía malos recuerdos y más que nada un mal presentimiento.
Me quede paralizada al ver a sus padres con el rostro descompuesto por la preocupación y pronto fui cayendo en cuenta de la realidad, Mark había sido herido y las cosas resultaban ser mas grabes de lo que me pude haber imaginado, no quería admitirlo pero las evidencias apuntaban a otra cosa.
La noche fue avanzando con lentitud y las noticias sobre la condición de Mark no eran favorables, el padre de Cathy tuvo que irse al trabajo pues tenía una reunión importante, y Cathy y yo nos quedamos con su madre.
- Gracias por estar aquí –me dijo Linda poco después de que Cathy fuera por un café –me alegra que mis niños encontraran amistades tan valiosas.
- No es nada –le respondí intentando sonreír.
Ella sujetó mi mano también tratando de sonreír y en ese momento el doctor se acerco a hablar con ella.
- Ha despertado –le dijo con tono cansado –pregunta por Carrie.
- ¿Por qué iba a preguntar por mí? –me extrañe.
Su madre me observo por un momento y después asintió.
- Ve con él –me dijo –debe ser importante.
Entre a su habitación, no me esperaba encontrarlo así, con intravenosas y trasplantes de sangre, estaba completamente pálido y bañado en sudor.
- ¿Cómo te sientes Mark? –le pregunte.
- Tengan cuidado –me susurro –ellas están cerca.
- ¿Quiénes ellas? –le pregunte.
Me percate de que trataba de mantener los ojos abiertos pero se le cerraron de golpe y comenzó a sonar la maquina que marcaba los latidos de su corazón de una manera acelerada.
Salí en busca de ayuda y llegaron varios doctores sacándome de la habitación.
Me senté en el piso recargándome en la pared de enfrente con la cabeza entre las rodillas rogando al cielo por que las cosas salieran bien.
El vacio en mi estomago seguía presente, recordándome que lo que estaba pasando era real por lo que no había forma de escaparme un momento.
Corrine llego después de clases junto con Morgan y la señora Clarens quien no dejo ni un momento sola a la señora Linda. Pero a pesar de esta acompañada por las personas más cercanas a mí me seguía sintiendo sola, desamparada, sin Mark a nuestro lado nada me parecía lo mismo.
Tenía que volver a casa, había recibido varias llamadas de mi madre exigiéndome que volviera cuanto antes, pero no quería irme, tenía miedo de que su me iba sucedería algo.
- Será mejor que vayas a casa –me dijo Corrine –te prometo que te llamare si pasa algo.
Tarde un poco de tiempo en aceptar pero no quería tener más problemas con mi madre, no más de los que ya me esperaban.
No me había dado cuenta pero ya era de noche, las luces de la sala estaban encendidas y me arme de valor para entrar, tenía que afrontar las acciones de mis actos.
- Bonita hora de llegar –dijo mi madre en cuanto abrí la puerta.
- Lo siento mamá –le dije.
- ¿eso lo perdona todo? –me pregunto con seriedad –te vas en la noche sin decir nada, te llevas mi auto y llegas a estas horas y ¿crees que todo se soluciona con un “lo siento”?
- ¿Qué quieres que te diga?
- No quiero que digas nada, quiero que vengas a casa a la hora de la cena, quiero que convivas con tu familia, rara vez te veo en casa, todo el tiempo estas con Morgan y las chicas, me ocultas cosas ¿En donde es que estas Carrie?
- Aquí mamá, aquí –le respondí –pero un amigo esta en el hospital y…
- Y que –me interrumpió –ese no es tu problema niña –me regaño.
- Lo es mamá, tú no tienes ni idea.
- ¿Idea de que, Carrie? Al menos cuando te juntabas con Jamei y Robie venias a casa a cenar, ¿Qué es lo que quieres? ¿irte?
- Claro que no mamá, es complicado, no lo entenderías.
- ¿Eso crees? –me pregunto –como podría entenderlo si no me lo cuentas.
- Si te lo cuento no me creerías.
Ella se quedo callada esperando que le dijera y aunque sabía que me traería problemas el revelárselo lo hice.
- Mamá, soy una bruja –le dije.
Me di cuenta en cuanto se enfado.
- ¡¿Crees que soy tonta Carrie?! –me grito – ¡¿Por qué no te buscas una mejor mentira?!
- Ya te había dicho que no me creerías –la entrante.
- ¡Si tanto quieres largarte hazlo! ¡Lárgate Carrie, pero no me vengas con estupideces!
- ¡Si de eso iba todo me lo hubieras dicho antes! –le grite – ¡me largo!
Arroje las llaves al piso y gire el picaporte.
- ¡te advierto una cosa Carrie! ¡Si pones un pie fuera de esta casa no vuelvas!
- No tengo intensión de hacerlo no te apures por eso –le solté entre dientes y salí de casa.
Camine sin rumbo por un buen rato sin saber a done ir, las lagrimas pedían a gritos salir así que me senté en la banqueta y rompí a llorar.
¿Por qué todo me salía mal? Siempre tenía que arruinar las cosas, si le hubiera aceptado la invitación a Mark lo más seguro es que no le hubiera pasado nada, si hubiera esto el día de la muerte de papá tal vez se hubiera aferrado a la vida y si no hubiera pasado demasiado tiempo en casa de Morgan aun tendría un hogar al cual regresar.
Levante la vista y frente a mi estaba Morgan con un pañuelo tendido hacia mí.
- Supuse que necesitarías ayuda –me sonrió.
Oculte mi rostro y me seque las lágrimas.
- No tiene nada de malo llorar –me dijo –somos humanos, sentimos.
Se anuncillo frente a mí y me abrazo.
- No estás sola Carrie, nos tienes a nosotros –me susurro.
Volví a llorar con mi rostro pegado a su pecho.
- Volvamos al hospital –dijo después de un rato –después arreglamos lo de tu madre.
Asentí y caminamos al hospital.
En la sala de espera solo estaban Corrine y Clarens con los rostros más relajados.
- ¿Qué paso? –pregunto Morgan.
- Esta mejor, lo llevaron a piso –dijo Corrine.
En ese momento sentí que pude respirar de nuevo.
- Menos mal –suspire.
- Dicen que ha preguntado por ti –me dijo Corrine guiñándome el ojo –deberías ir a verlo.
Le sonreí y pregunte a una enfermera por él y me llevaron a su habitación.
Cathy y sus padres estaba ahí estaba ahí, sonriéndose y note que la mirada de Mark se ilumino en cuanto me vio.
- Los dejamos solos –dijo el padre de Cathy y Mark.
Sus padres salieron y cuando Cathy pasó a mi lado me dio un ligero codazo con una sonrisa picara.
- Mira quien vino –dijo Mark.
- ¿Cómo te sientes? –le pregunte.
- ¿Cómo te sientes tú?
- Bien –le respondo automáticamente.
- ¿Quién te hiso esto? –le pregunte.
Se encogió de hombros e hiso un gesto de dolor.
- Ha sido con una pluma de ángel negro –sonrió –son toxicas para los ángeles blancos.
- Los siento –le dije con la mirada gacha.
Me acerque a él mirándome los zapatos hasta llegar a lado de su camilla.
- Te tengo un regalo –le dije.
Me acerque a el lento y nuestros rostros quedaron a muy poca distancia, nuestros labios se rozaron hasta fundirse en uno.
Su mano se poso bajo mi oreja y nuestros labios se movieron con sincronía, como si estuvieran hechos el uno para el otro, fue así como le entre a Mark mi primer beso.

Pd. este capitulo lo he estado publicado desde ahce dos semanas pero entre a trabajar y estoy en la escula y no habia tendo tiempo pero aqui lo dejo, espro que lo hayan disfutado.

lunes, 24 de octubre de 2011

Venéficas, Las Tres Caras de Calixo: La Revelación, por Mark

Hola!

Llevo dias tratando de publicar este capitulo pero en fin la cosa esta asi, hemos tenido este blog digamos que un poco abandonado, la razon es que Andrea la chica que publica a Corrine esta teniendo serios problemas framiliares, la verdad no soy quien para estarlos diciendo, el punto de esto es que ya no publicara mas, no al menos por un tiempo, ya estuve charlando con MaGe sobre como la remplasariamos si llegaba a pasar lo que paso, pero bueno no llegamos a un acuerdo 100% seguro pues no he tenido tiempo de nada, pero al parecer entre ella y yo escribiremos a Corrine, por otro lado, yo me enferme y estuve internada como un mes, una historia complcada y aburrida relacionada con una paleta helada y una severa infeccion en la gargannta y me sentia de la retefregada! y me la pasaba durmiendo toooodo el dia, y ya que sali del hospital tuve que ponerme al corriente con mis materia y con tareas extracurriculares y tuve que hacer un trabajote con una entrevista a un politico de mi comunidad, me costo un buen conseguir la entrevista y redactar el trabajo sin mesnionar que yo estoy estudiando literatura no leyes y no entiendo que tiene que ver la politica con escribir poesia, cuentos y novelas.... ya me sali del tema, en fin, les decia que he querido publicar este capi desde el martes pero devido a la escuela no he podido pero sin mas royo introductorio que se llevo la mitad de mis ideas y mi cerebro seco las dejo leyendo.
El tiempo se me pasaba lento, estaba preocupado por mi hermana y las chicas, confiaba en las decisiones de Clarens pero no podía exigir que se conocieran a la perfección en tan poco tiempo, y sabía que ella lo sabía, Clarens siempre decía que todo llevaba un orden y un momento, entonces por qué presionar, tan solo eran unas chicas.
Observe a Morgan quien también se veía tenso con la situación, y eso no me agradaba, no porque me preocupara que era no solo yo estaba preocupado, más bien porque la noche anterior me había confesado que se había enamorado de mi hermana y eso me ponía furioso, Morgan le llevaba como unos cincuenta años, como se podía fijar en una chica tan pequeña como mi hermanita, ¿Qué le pasaba a ese sujeto?
- ¡Por favor Mark! ¿Sigues enfadado? –me pregunto Morgan con incredulidad.
- ¿Y qué esperabas? –le pregunte – Qué te dijera, “¡claro cuñadito, puedes salir con mi hermana a la cual le llevas décadas!”
- Solo son un par –se encogió de hombros.
- ¡Es medio siglo!
- Años más años menos, lo que importa es la apariencia, además no creas que no me he dado cuenta de cómo miras a Carrie.
- Solo son dos años de diferencia no medio siglo –le recordé.
Rodo los ojos y se tiro en su sofá.
Clarens no perdía de vista a la ventana, era injusto que solo ella pudiera saber lo que estaban paso en ese lugar, pero verla tan tranquila me hacía pensar que las cosas iban bien, aunque ella siempre era muy tranquila, además ya era una mujer mayor.
- Clarens, ¿en verdad es necesario? –le pregunto Morgan.
- Tengo que dejar todo en orden antes de partir chicos, los tres sabemos que me queda poco tiempo.
- ¿Y qué hay de conseguir un suplente? Como hicieron con Mark.
Volvió a mirar por la ventana sin ver nada, como que pensando la mejor forma de responder.
- En estos tiempos ya no se en quien confiar –dijo al fin –y las chicas tienen que mantenerse unidas, para mantener el equilibrio es necesario.
Recordé la historia que me habían contado, como fue que murió la penúltima encarnación de Calixto, Morgan y Clarens lo habían presenciado, era más que evidente que no querían ver como pasaba de nuevo.
Clarens por fin se acerco al jardín y justo entonces las chicas salieron del portal.
Estaban llenas de tierra y con el cabello todo enmarañado, cuando las vi no pude evitar que se me escapara una sonrisa, si estaba de vuelta significaba que habían pasado la prueba y que las cosas les resultarían mejor desde entonces.
Nos acercamos a ellas todos con una evidente alegría.
- Lo resolvieron sin hablar –les dije con alegría.
Clarens no pudo evitar restarle importancia a su merito, pero la verdad es que yo estaba muy orgulloso de las tres, sin importar que dijeran los demás.
A pesar de eso Corrine le agradeció, pero que se podía hacer, era parte de ella.
- Basta de eso, vamos a comer –dije –Morgan invita –añadí.
Hicimos un par de comentarios y Morgan salió con sus comentarios fuera de lugar, aunque trate de mantener la compostura me costaba trabajo, era mi hermanita a quien se le insinuaba.
Mi hermana cayó en su juego, o tal vez es que si había pillado el asunto desde el principio lo cual me molesto mas.
Corrine comenzó con un juego arrojándole agua a Carrie y ella comenzó a corretearla por el jardín.
A pesar de todos los problemas, podía decir que ahora ya éramos una familia, de pronto en aquel juego también entraron Morgan y mi hermana, no me esperaba ser parte del juego y termine igual de sucio que las chicas al igual que Morgan.
- Están hablando de guerra chicas –las ámense con una sonrisa.
Nos encontrábamos ahí, los cinco jugando como si todas las cosas estuvieran perfectas, incluso Clarens reía junto con nosotros.
Morgan ordeno una pizza cuando el sol comenzaba a meterse, Clarens se había ido a recostar, excusándose diciendo que había sido un día muy agotador.
Las chicas estaban tumbadas en el sofá, Corrine estaba sentada con un pie sobre la mesa de centro, Carrie estaba recargada en su hombro con las piernas encima de las piernas de mi hermana y ella tenía ambos pies reposando sobre la mesa de centro.
Comenzaba a hacerse tarde y Corrine fue la primera en irse a casa y Carrie estaba a punto de salir cuando la alcance.
- ¿Planeas hacer algo mañana? –le pregunte.
- Nop, ya sabes ver televisión, jugar con Xbox –me dijo encogiéndose de hombros.
- ¿Qué te parece si cambio tus planes? –me aventure a preguntar –podríamos ir al cine y almorzar algo.
- Claro –me respondió con una sonrisa –no olvides decirle a Corrine y a Cathy.
Exhale frustrado cuando ella cerró la puerta y camine a la sala en donde Cathy y Morgan hicieron como si estuvieran bateando una pelota de base ball, la típica seña cuando alguien te rechaza.
- Lo hace a propósito –me queje y Morgan se carcajeo.
- Y no te ha tocado lo peor de ella –me dijo.
Lo mire con los ojos entrecerrados y mire a mi hermana.
- Tenemos que irnos Cathy –le anuncie.
Ella asintió y salió junto conmigo.
Camino despacio hacia la moto con la mirada perdida, absorta en sus pensamientos.
El camino fue más corto de lo que esperaba y las luces de la sala estaban encendidas, lo más probable era que nuestros padres nos esperaban.
- ¿Qué les ha pasado? –pregunto nuestra madre al ver nuestro aspecto.
- Una pequeña guerra de lodo –se encogió de hombros Cathy.
Mi madre nos beso en la mejilla a ambos y nos dio las buenas noches.
- Tengo que tomar un baño –me dijo mi hermana y subió a su habitación.
Yo me dirigí al cobertizo en donde se encontraban mis cosas para pintar, estaba inspirado aquella noche, estaba feliz, pues me había enterado de cosas, como que Carrie no tenia novio aunque me frustraba que me rechazara.
Comencé a delinear en el lienzo aquellos ojos que me habían atrapado, los había memorizado, el color, la textura, la forma.
Llamaron a la puerta sacándome de mis pensamientos.
- Adelante –dije mientras me quitaba la pintura de los dedos con aquel trapo con solvente.
- Bonita pintura –dijo Cathy al entrar.
- ¿Qué tal estas hoy brujita? –le pregunte con una sonrisa.
- Me siento increíble hermano, jamás pensé que fuéramos capaces de hacer lo que hicimos hoy.
- Son capaces de mas –le recordé –pero están aprendiendo las cosas poco a poco.
- Supongo que sí.
Se quedo mirando mis pinturas sin terminar y sonrió.
- ¿sabes? –me pregunto –siempre me imaginaba historias sobre tus pinturas, me imaginaba que había personas que tenían que luchar contra dragones y brujas para poder llegara a tener ese paisaje.
Le sonreí de inmediato, siempre tenía esos recuerdos de Cathy inventando historias completamente fantasiosas, sobre una valiente guerrera que se había convertido en la princesa de un mundo mágico, para mí eso era mi hermana, la princesa de un mundo mágico, pero aun tenía que luchar para obtener su hermoso territorio.
- Agradezco que a papá lo hayan traspasado a esta ciudad –le confesé –me gusta verte feliz, como estas aquí.
Ella se fue a dormir.
Me quede en el cobertizo terminado mi pitara y al salir me encontré a una chica rubia, que por alguna razón se me hacia familiar.
- ¿Qué haces aquí? –le pregunte –es propiedad privada.
- Solo vengo a dejar un mensaje –dijo la chica –dile a Calixto que no lo tendrá fácil.
Acompañando sus palabras sentí un dolor punzante en el vientre y al bajar la mirada pude ver un cuchillo con una pluma negra encajada en mi abdomen, sentí aquel fluido tibio correr por mis manos y perdí la conciencia.

Venéficas, Las Tres Caras de Calixto: "La Prueba V" por Cathy

Hola chicas, nuevamente paso por aquí para dejar un nuevo capítulo, el último de "La prueba", espero les guste y nos vemos el próximo Lunes!!!!
Cathy
- ¡Basta, basta! - pido sentándome en el primer tronco que encuentro - No puedo más.
- Vamos Cathy, levántate, tenemos que seguir.
- ¿Pero a dónde? Yo tampoco puedo más, Corrine, descansemos un poco.
- Sí, tienen razón - se sienta con nosotras - ¡Odio estos zapatos! - se los quita y los lanza hacia la nada.
Su imagen es tan diferente a la Corrine de siempre que no puedo evitar reírme y Carrie hace lo mismo. Corrine no tiene más que reírse con nosotras, debemos vernos tan mal como ella. Llenas de lodo, cansadas, despeinadas y muertas de hambre. Porque para colmo de males no hemos podido comer nada.
Carrie suspira.
- Si no hay al menos un poco de acción aquí juro que mataré a nuestra guía y a nuestro guardián y... también a tu hermano - me dice.
- Yo también - acepto.
- ¿Oyeron eso? - preguta Corrine quedándose quieta y callada.
- ¿Es broma verdad? - la reta Carrie.
- No - niega y nos pide que nos callemos - Escucha.
El sonido de unas hojas moviéndose no muy lejos nos alarma.
- ¿Si saben que así empiezan las películas de terror, o no?
- Carrie - le pido medio asustada - Déjame ver.
Inhalo aire y pongo en práctica mi nuevo desarrollado poder para conectarme con mi elemento.
- ¿Qué ves?
- Nada inusual, sólo fauna y flora... - empiezo a explicar mirándo hacia ambas que no me quitan la vista de encima - eso - trago saliva - y un enorme pavo que se acerca a nosotras.
Carrie y Corrine voltean y junto conmigo suelan un grito.
Es el pavo más grande del mundo, pero es no es lo que asusta, sino sus ojos rojos y el humo que saca por su pico.
- Odio este mundo - se queja Carrie.
- Yo no, es bastante lindo - acepto y me miran espantadas - claro, sino hubiera tantas especies queriendo asesinarnos.
- Bueno chicas, ¿Quién quiere comer? - se levanta Corrine con fuerzas renovadas y de protno estamos las tres de pie.
- Somos tres hermanas con poderes y él es sólo un pollo enorme y furioso, tenemos ventaja ¿No creen? - pregunta Carrie a quien le ha cambiado la expresión.
- La señora Clarens quiere que trabajemos en equipo ¿No? Pues hagámoslo - sonríe Corrine.
- ¿Qué dicen si le damos movilidad al asunto? - pregunto y me agacho para poder tocar el suelo. Dejo fluir mi energía y ahí está, el suelo se mueve conforme se lo ordeno, la tierra me obedece, un hueco se forma justo donde el pavo va pasando y este caen en la trampa.
Las chicas sonríen y asienten orgullosas.
- Cuidado - les digo justo a tiempo para que Corrine voltee y pueda hacer algo contra el fuego que el enorme pollo ha lanzado de su pico.
Con un enorme chorro de agua que brota de sus manos vence el fuego y le llena de agua el pico al pavo.
- ¿Qué dicen si llevamos pollo rostizado para cenar esta noche?
- Una idea perfecta - asentimos Corrine y yo a la hora que Carrie empieza a lanzarle bolas de fuego.
Pero eso sólo lo hace enojar y gritar con una fuerza que nos hace taparnos los oídos.
- Cállalo Carrie.
- En eso estoy.
- Carrie - le grito pero no me escucha y es golpeada por una fuerte flama.
- Agua - grita Carrie pero tampoco puede hacer mucho.
- Tierra - ordeno y un montón de rocas se alzan por encima de la cabeza del pavo para caerle una por una hasta callarlo.
- ¿Estás bien Carrie?
- Sí, bien ¿Cómo lo acabamos?
Analizamos la situación, el pavo está en un hoyo, tenemos tres poderes a nuestro favor: Agua, Fuego y Tierra.
- Ya sé - decimos las tres a coro como si nos hubieramos leído las mentes y sin decir nada más sonreírmos y asentimos, nos colocamos en tres puntos distintos y Corrine llena el hoyo de agua dejando al pavo casi ahogándose, Carrie usa su poder para calentar el agua y yo tapo la enorme olla xpress que acabamos de improvisar.
- Pollo a la caserola, bien hecho chicas - nos dice la voz de Morgan por detrás de nosotras.
- Lo resolvieron sin hablar - nos dice Mark con una sonrisa.
- Creo que fue suerte - añade la señora Clarens sin darnos tanto crédito - Aun necesitan conectarse más, pero como primera prueba fue un buen resultado.
- Gracias, creo - dice Corrine.
- Basta de esto, vamos a comer, Morgan invita - nos dice Mark con una sonrisa ofreciéndome su mano.
La tomo y atravesamos un portal idéntico al que usamos para llegar aquí.
El patio de Morgan sigue como cuando nos fuimos, nada ha cambiado, ni siquier la luz del sol.
- Mírate, estás tremendamente sucia.
- Todas lo están - añade Morgan que acaba de llegar con Corrine a un lado - Si quieren usar el baño no tengo problema.
- Yo tengo una mejor idea - sonríe Corrine apuntando con sus manos hacia la entrada del portal.
- ¿Qué haces? - le pregunto.
- Ya verás - me dice y en cuanto Carrie sale por el portal ella la empapa de los pies a la cabeza.
Carrie se queda sin aire un momento, y cuando por fin reacciona.
- Oh, esto lo vas a pagar Corrine - le grita y empiezan a perseguirse por todo el patio.
- ¿Qué, tú no piensas jugar?
- Creo que yo prefiero el baño de Morgan - acepto y estoy por irme cuando una ráfaga de aire me atrapa y me eleva del suelo.
- Yo digo que no señorita - me dice Morgan quién obviamente me está controlando.
- Tuve un día faltal Morgan, bájame ya.
- Sí, Morgan, bájala ya - asiente Carrie con una bola de fuego en su mano. Corrine ha dejado de correr también y me espera con sus manos apuntándome.
- No Morgan, no me bajes - le suplico.
- Lo siento Cathy - se ríe de mí y sólo basta un segundo para que Carrie, Corrine y yo nos conectemos con la mirada.
Caigo al suelo con delicadeza y agilidad justo de frente a nuestro ángel y a nuestro guardián. Ellos no se lo esperan pero ahí están nuestrso tres poderes conectados para dejarlos igual de sucios que nosotras.
Después de todo, no fue un día tan malo.
Ahora sé que somos un equipo, que tengo dos nuevas hermanas increíbles y que juntos somos invencibles.
No olviden comentar ;)