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martes, 11 de junio de 2013

Sombras, por Corrine

Hola!, se que me tarde demacia en publicar, no tengo perdon ni excusa, la cosa es que no estaba en mi mejor momento :P super desinspiradas, mis musas se perdieron en el limbo hahahaha pero bueno, que les cuento, espero que disfruten de este capotulo, un poco corto pero en lo personal me gusto. Las dejo leyendo.

Las cosas no parecían cambiar para bien, echaba tanto de menos a la señora Clarens, siempre estuvo para darnos consejos, o al menos, jamás nos había complicado tanto las cosas como esa mujer. No podía llamarla de otra forma, solo era “esa mujer”.
Morgan se ofreció a quedarse conmigo un rato mas después de que me dejaron en mi casa, pero yo estaba tan cansada que lo único que quería era recostarme y dormir. Tal vez, y si tenía un poco de suerte no despertaría, sería maravilloso quedarme dormida para siempre, y alejarme de todos los problemas de todas las personas y del mundo en general.
Para mi desgracia eso no paso, a la mañana siguiente sonó mi despertador pero en esta ocasión no me levante, me quede tirada en mi cama esperando que fuese muy tarde para así no levantarme en todo el día, no quería salir de casa, no quería ir al colegio, simplemente no quería levantarme de la cama.
Mi madre entro media hora después preocupada, y como no si a esas horas yo ya estaría sentada en la mesa desayunando.
-          ¿te Sientes mal? –me pregunto sentándose a mi costado.
Me encogí de hombros y seguí sin moverme, ¿me sentía mal? No lo sabía, jamás me había permitido sentirme mal, tal vez así se sentían las personas enfermas, sin ganas de nada.  
Ella me dio un beso en la frente y acaricio mi cabello.
-          No hay nada que un día de reposo no solucione –me dijo sonriente –llamare al colegio y te subiré tu desayuno.
No dije nada y ella salió con su típico andar.
Me hice un ovillo bajo el edredón y deje que aquella sensación se apoderara de mí, no supe ni cuando me quede dormida pero al despertar mi desayuno estaba en el buro en aquella charolilla de madera que tanto le fascinaba a mi madre.
Tome un poco de jugo de naranja y un par de bocados de la sandia en cubitos y volví a recostarme, llore en silencio, sintiendo como todo se me estaba viniendo encima y fue ahí cuando caí en cuenta que tarde o temprano mis padres se enterarían de todo. Sabía que me odiarían, por ser una Wicca, por no habérselos contado, por no haberles contado sobre mis padres biológicos y no solo me odiarían, se decepcionarían de mí.
¿Por qué? ¿Por qué de las tres yo era la que tenía que sufrirlo todo?
Cathy tenía a si hermano y sus padres la apoyarían, siempre, sin importar nada y Carrie era tan fuerte que solo apretaba los dientes y seguía avanzando, sin importara cuando doliera, ¿Por qué no podía ser como ellas?

Todo era obscuro, ya ni siquiera podía ver una pequeña luz de esperanza, me quede tirada dejando que aquella obscuridad me absorbiera por completo…                                       

miércoles, 20 de marzo de 2013

Paternidad, por Corrine

Hola!
Espero que les este gustando como va esto, pues bueno, les traigo un nuevo capitulo, disfrutenlo.
Las dejo leyendo


Habían sido días agotadores, en especial para Cathy, aunque claro, todas estábamos preocupadas por Morgan, para ella era una tortura, después de todo lo amaba.
En segundo plano estaba Carrie, la cual estaba de pésimo humor, y no dejaba de despotricar en contra de las brujas por atacar a su mejor amigo y la venganza se había convertido en su palabra del mes.
Y en tercer plano estaba yo, tan preocupada por todo el mundo, mis padres entraban en la categoría de preocupación principal, más por el hecho de que mis padres biológicos aparecerían en cualquier momento tratando de arrebatarme por la fuerza del mundo que conocía y del que no me quería alejar.
Carrie y yo estábamos en la escuela, en clase de idiomas, aunque hacia casi dos semanas que no había profesor de idiomas, por un extraño motivo y después de casi quince años de dar clases de idiomas solo renunció y se fue, se fue del su casa y del pueblo, solo dios sabe por qué motivo.
Recargue mi cabeza en mis manos con una total sensación de monotonía y me quede mirando al pizarrón fijamente.
-          Cathy me envió un mensaje – me dijo Carrie – dice que Morgan despertó.
El tono sombrío de Carrie había desaparecido, pero seguía teniendo esa chispa en la mirada, la que había dejado tras cuando ella y Mark rompieron. Sonreí por eso.
-          ¿Qué te parece si vamos a verlo saliendo de clases? –le ofrecí.
-          Supongo que madame perfección no planea irse de pinta, ni siquiera por que su guardián –murmuro en tono de burla.
-          ¡Carrie! –me alarme.
-          Solo bromeo –me tranquilizo.
La puerta del salón se abrió de golpe y entro un señor con un maletín, lo dejo caer en la mesa y se recargo en el escritorio.
Me quede como tonta mirándolo, en su mirada llevaba un dejo de misterio que impactaba, aunque el aura que lo rodeaba parecía ser completamente obscura.
-          Buenos días –saludo –yo soy Bruce y seré su nuevo profesor.
Se formo tención en el salón, o al menos eso fue lo que yo sentí.
-          Antes de comenzar, primero me gustaría conocerlos primero así que se presentaran uno a uno, dirán su nombre y un dato curioso acerca de ustedes.
Así fue como comenzó, cada uno de nuestros compañeros se fue presentando y diciendo algo sobre ellos hasta que llegaron a Carrie y de inmediato me puse nerviosa porque después de ella seguía yo.
-          Yo soy Carrie Kendal y toco la guitarra –dijo encogiéndose de hombros.
-          Genial – le sonrió el profesor – ¿tienes alguna banda favorita?
-          Es un empate entre Nirvana, los Beatles y Patti Smith. 
Me levante del mi pupitre mirando el piso, me sentía tan insegura.
-          Yo… me llamo… –comencé a susurrar – soy Corrine Abbot.
Me senté de inmediato evitando la mirada de todos, por algún motivo aquel señor me ponía de nervios, no recordaba haberme sentido tan indefensa e insegura en mi vida.
-          ¿No dirás nada más Corrine? –me pregunto el profesor.
Negué de inmediato.
-          Por supuesto – comenzó a reírse uno de mis compañeros – ninguno de nosotros, los plebeyos, merecemos saber detalles de la vida de la princesa Abbot.
-          Cierra la boca o vas a tragar agua de inodoro –lo amenazo Carrie.
Comenzó una especie de batalla de insultos en el salón y yo me percate de que el profesor no me quitaba la mirada de encima.
El resto del día se me hiso lento y tedioso, a diferencia de Carrie, quien había vuelto a ser la misma chica de antes, la chispa que encendía el cerillo.
Llegamos a casa de Morgan y parecía muy sonriente, al igual que Cathy y tenía sentido pues hasta hace unas horas Morgan estaba muriendo.
-          Te taje los apuntes –le dije a Cathy al pasar por su lado.
-          Gracias.
-          ¿Te pasa algo? –me pregunto Morgan.
¿Qué si me pasaba algo? Pues claro que me pasaba, me pasaban muchas cosas.
Le sonreí y negué con la cabeza.
A los poco minutos llego Mark con comida china y como siempre Carrie desapareció al instante, eso del acto de desaparición comenzaba a fastidiarme.
Al momento de salir Carrie entro Allison y tras de ella el profesor de idiomas.
-          ¿Qué hace el aquí? – pregunte alarmada.
-          El es mi marido – respondió Allison quitándole importancia.
-          Magnifico – bufo Morgan – ahora los dos están reunidos.
Allison pasó por su lado y se paro junto a Mark.
-          El sábado aremos una parrillada en nuestra casa – comunico Allison –he hablado con sus padres y asistirán.
-          ¿Para qué nos quieres en tu casa? –no pude evitar desconfiar.
-          Es solo para hacer las pases –dijo Mark.
-          Y seguramente fue tu idea ¿no? –gruño Morgan.
El y Mark tuvieron una pequeña batalla de miradas pero al final Morgan cedió y rodo los ojos.
-          Lamento lo de en la mañana –me dijo el profesor –es solo que tu forma de responder me recordó a tu madre.
Me quede completamente muda por la sorpresa y también estática.
-          ¿Tú conociste a su madre? –pregunto Cathy sorprendida.
-          Te sorprenderás de cuanto –le respondió Morgan.
-          La cosa es, Corrine –intervino Allison – que Bruce es tu padre…    

sábado, 9 de febrero de 2013

Apariciones, por Corrine


Hola Chicas
Estamos experimentando un poco de turbulencia en el blog, pero mientras haya ideas y disposición seguiremos aquí haciéndoles llegar la historia y distraerlas un poquito del mundo real ;). Recuerden que contamos con blogs personales los Banners de enlace y afiliación están al finalizar la página.
También estamos muy contentas de que ya hay más comentarios, los cuales en verdad son muy importantes para nosotras pues nos gusta saber su opinión, a los nuevos les damos la bienvenida al blog y a los viejos les agradecemos que sigan por aquí apoyándonos con esto J.  En fin, esta vez le toca a Corrine contarnos un poquito de la historia  así que sin mas las dejo leyendo…      

 Las cosas no parecían mejorar mucho desde que Allison apareció en nuestras vidas, de hecho las cosas iban de mal en peor, Carrie había vuelto con su madre y yo no tuve más remedio que volver a casa, desde entonces las chicas y yo solo nos veíamos en clases, después de salir de clases y cada vez que Mark pasaba por Cathy a la escuela Carrie hacia acto de desaparición  y por obvia razón no la veíamos en la tarde.
Morgan por su parte pasaba todo el día con Carrie y los otros chicos, a decir verdad las cosas se estaban poniendo como antes de que supiéramos que éramos lo que éramos yo volvía todos los días a casa, justo después de la escuela y me encerraba en mi habitación a hacer mi tarea y leer libros, Cathy se quedaba en casa con su hermano y su madre.
No quería hacerme una mala imagen de nuestra nueva guía, pues era un poco infantil comenzar a juzgar sin conocer pero esa señora solo se estaba ganando mi odio por el simple hecho de hacerles daño a mis hermanas. Y entonces la monotonía continúo y continúo.
Estaba en clase de historia mirando por la ventana, la verdad es que con tantos problemas en mi cabeza apenas me podía concentrar en lo que debía, entonces pude divisar a una chica rubia observándome desde destres de un árbol.
Me aterrorice de inmediato pues a la cabeza se me vinieron aquellas brujas que mataron a Clarens, las mismas que hirieron a Mark.
-          Te encuentras bien Corrine –me pregunto Cathy en un susurro.
Saque el móvil y ocultándolo bajo el pupitre le envié un sms pidiéndole que se asomara a la ventana.
Ella volteo de manera discreta.

        “que se supone que vea” me respondió también en sms     

Mire a la ventana y ya no había nada, o mejor dicho nadie, tal vez me estaba trastornando.
Trate de concentrarme de nuevo en la clase, pero entonces me quede pensando en que tal vez aquellas brujas estaban jugando sucio y me querían hacer pensar eso. No pude mas que preocuparme el resto de la clase.
Cuando nos reunimos a la hora del almuerzo solo podía pensar en la forma de abordar el tema.
-          Solo escúpelo –dijo Carrie.
-          ¿Escupir el que? –pregunto Morgan.
-          No le vez la cara, se ve preocupada –le comento Cathy.
Me sorprendí pues era la primera vez en días en el que le dirigía la palabra a Morgan.
-          En clase de historia creí ver a una de las brujas en el jardín –solté. 
Todos reaccionaron poniéndose tensos intercambiando miradas.
-          Tenemos que contárselos a… -comenzó a decir Cathy y se cayó mirando a Carrie.
Había cierto dejo de tención en la mesa y se hizo uno de esos silencios en los que nadie se atrevía a decir nada.
-          Hablemos de esto en mi casa –propuso Morgan mirando alrededor.
-          Tienes razón, la escuela no es un buen sitio para hablar de esto –lo apoye.
Al salir de clases Carrie yo nos adelantamos a casa de Morgan, y Morgan se quedo con Cathy para esperar a Mark.
-          Puedo llevarte a casa, si quieres –le propuse a Carrie.
Ella negó con la cabeza sin decir palabra.
Sabía que le dolía, pero también sabía que una de las prioridades de Carrie era encontrar a aquellas brujas.
-          Carrie no es bueno que te sigas guardando todo, podemos hablar.
-          ¡Ya basta! Estoy bien, de acuerdo, no me voy a tirar al drama por que termine con mi novio, sabes que no soy así.
No me atreví a decir más, pero si me quede con las ganas, solo me calle para no iniciar una discusión, pues a mí y a Carrie se nos daba bien discutir por todo.
En cuanto llegamos a casa de Morgan  nos sentamos en el pórtico esperando a que llegaran  los demás.
-          La tal Allison no ha vuelto a aparecer –susurre –la verdad es que, no me agrada, pero su voz me recuerda algo.  
-          Al sonido de una bruja maldita ¿no?
-          No, es algo así como nostalgia, como algo cálido.
-          Corrine ¿Te sientes bien? Esa mujer no ha hecho más que fastidiarnos la existencia desde que apareció en nuestras vidas ¿Cómo podría ser cálida? Ella es más fría que el iceberg que hundió al Titánic.
Sonreí i por su comentario pero no me atreví a decir más, la cosa estaba en que ni yo mima entendía lo que me pasaba con aquella mujer.
Cinco minutos después aparecieron Mark, Carrie y Morgan.
-          Morgan me ha puesto al corriente sobre la situación –dijo Mark en cuanto entramos en casa de Morgan.
-          ¿Qué crees que estén planeando? –pregunto Carrie.
-          Si se están exponiendo de esa manera no creo que se algo bueno –dijo Morgan.
-          Nosotros debemos actuar con cautela –comento Mark –si es posible, deberían evitar estas solas.
Ese marcaba un problema para mi pues de las tres era yo quien vivía mas retirada y no había garantía de que si me atacaban yo pudiese librar una batalla.
Al parecer todos estaban pensando en lo mismo pues todos me miraban con preocupación.
-          Sugiero que Corrine pase unos días en mi casa –dijo Cathy – y otros con Carrie, al menos hasta que sepamos como atacar a esas brujas.
-          ¿Y qué le vamos a decir a mis padres Cathy? –le pregunte –se preocupan cuando dejo la correspondencia en el buzón.
-          Un trabajo, eso siempre funciona –comento Carrie.
-          Sí, claro –repuse con ironía –un trabajo que dure semanas.
Carrie se encogió de hombros.
-          Yo sugiero –dijo aquella voz que todos odiaban –una visita de servicio social.
Carrie la fulmino con la mirada secundada por Morgan y Mark.
-          ¿Qué tienes en la cabeza Allison? –le pregunto Morgan con agresividad –los padres de Corrine son buenos padres.
-          Podríamos decir que su madre biológica la busca.
Agache la mirada pensando en el daño que eso le provocaría a mis padres.
-          Ni muerta –susurre –esas personas no se merecen una preocupación así, todo lo que han hecho es procurarme, ni loca los aria pasar por algo como eso.
-          Eso no es cien por ciento mentira, mi niña, tus padres si te están buscando…                        

lunes, 6 de agosto de 2012

Un secreto a la vista, por Corrine

HOLA!! L@s extrañaba muchísimo!!
Espero no se hayan olvidado de mi pero por si fue el c
aso yo soy la que escribía a Corrine y tuve que dejarlo por un tiem
po pero he vuelto y recargada, sin mas explicaciones las dejo con el siguiente Capitulo de Venéficas, espero que les guste.


La voz de esa señora me recodaba algo, me causaba nostalgia, y era tanta que al parecer de los cinco yo era la única que no parecía sorprendida.
Mark fue el primero en reaccionar y se acerco a la señora.
- Un placer conócela – dijo con una sonrisa.
- Para mí no tanto, me he enterado de un par que cosas que debemos aclarar.
El pareció sorprenderse pero sin protestar asintió.
Morgan parecía molesto como fuera si la presencia de esta persona le causara indigestión.
- Te are una recomendación Corrine –dijo sin quitarle la vista a Morgan –vuelve con ellos.
Me quede pasmada la escuchar su petición, ¿En verdad me pedía eso? A Clarens no le molestaba el hecho de que tomara este curso, entonces, ¿Por qué ella se oponía?
Comencé a negar con la cabeza aun aturdida por su petición.
- Disculpe pero, Clarens no se…
- No se opuso a que te alejaras y mira como terminó –me interrumpió.
- Así que –intervino Morgan – ¿después de todo te preocupa tu seguridad y no la de las chicas? ¿eso es lo que quieres decir?
- Quieres callarte Morgan –le pidió con un tono grosero – no eres quien para hablar, tú no has hecho bien tu trabajo.
- Entonces tu idea de ser la guía, es venir aquí y tratar de ordenarnos y menospreciar lo que hemos hecho – dedujo Mark.
Ella lo miro con rabia y se acerco a él.
- Mucho cuidado de cómo me hablas – le advirtió – yo no soy Clarens.
- Pues tenemos muy claro que no lo eres –dijo Carrie tratando de mantener los estribos – y por más que quieras podrás utilizar su lugar.
- Es verdad –apoye a Carrie –no te queremos cerca de nosotras y menos con esa actitud altanera que tienes.
- Es mejor que nos vallamos chicos – dijo Cathy –no necesitamos de ella.
Todos nos pusimos en marcha dándole la espala a aquella mujer insoportable.
- Podrán decir lo que quieran – dijo – pero la decisión ya fue tomada, no es su decisión.
Morgan regreso a encararla, y sentí temor pues jamás lo había visto agresivo.
- Pues al diablo con las decisiones de los sabios –casi le grito –no entiendo porque mandarían a una mujer como tú para guiarlas, claro si es que se te puede llamar mujer.
- Ten cuidado Morgan, podías decir algo que no debes –le dijo Mark.
- Pues no veo que había de malo en que las chicas se enteraran qué clase de mujer pretende suplir a Clarens.
- Basta ya Morgan –volvió a pedir Mark –se mas prudente y escúchame al menos una vez.
Morgan se aparto de aquella mujer y se encamino de nuevo a nosotros.
Le dimos de nuevo la espalda a aquella mujer y llegamos a la casa de huéspedes donde me estaba quedando.
- ¿Qué es lo que oculta esa mujer? – pregunto Cathy.
- Pues que debe ser una bruja –intervino Cathy –ya sabes, solo le falta una nariz enorme y una verruga aun mas grande y seria la perfecta madrastra de Blanca Nieves tratando de matarla.
Solté una risita y volví a observar a Morgan, aun parecía molesto, después seguí a observando a Mark, quien parecía preocupado.
Mark abrazaba con cariño a Carrie y sus manos estaban entrelazadas cerca del hombro ce Carrie, y Morgan tomaba la mano de Cathy quien hasta el momento parecía seguir tratando de comprender la situación.
Era una de las muchas razones por las cuales no quería volver, estaba segura de que me sentiría mal viendo como los cuatro tenían sus vidas y cambiaban, evolucionaban y se volvían mejores que yo en cualquier aspecto.
Tanto Cathy como Carrie se habían vuelto muy cercanas y sus vidas amorosas parecían ir viento en popa, mientras que yo, no lograba tener una sintonía con ninguna de ellas como ellas lo habían logrado, y si volvía, solo me volvería un estorbo.

por cierto esta entrada la quería publicar desde hace un mes pero no tenia Internet hasta hoy en la tarde.... en verdad me disculpo por haberlas hecho esperar y espero que lo hallan disfrutado.

jueves, 14 de junio de 2012

Corrine!!

Hola, otra vez yo!!! MaGe!!
Pues por ahorita me toca publicar desde la perspectiva de Corrine así que espero no decepcionarlas y aquí está el capítulo!!
Un abrazo a todos!!




Estudiaba mi clase del día siguiente cuando tocaron la puerta. Era algo raro, nadie me visitaba y mucho menos a las 8 de la noche. ¿Quién sería? Tal vez una vecina, la del departamento de enfrente probablemente que necesita algo.
Voy a la puerta y abro sin preguntar. Una mujer rubia, muy hermosa, pero con unos ojos que dan miedo está sonriéndome.
- Hola Agua - me dice y retrocedo.
- ¿Qué quieres?
- Pasar, nada más.
- Mejor vete, no quiero hacerte daño - trato de amenazar.
Sonríe más ampliamente.
- Dudo que estés en posición de amenazar, Corrine - entra a mi departamento.
- Creeme, estoy en posición - le digo y me preparo par atacar formando una esfera de agua en mis manos.
- Agua, qué maravilloso poder - sonríe y sus ojos encienden y su cabello empieza a volar.
La ataco, el agua la lanza hasta el departamento de enfrente, choca con la puerta y yo salgo corriendo.
Es fuerte, lo siento, no podría yo sola contra ella, no sin meterme en problemas y terminar casi muerta.
Salgo del edificio, hay gente por todos lados pero a pesar de eso sé que ella no lo pensará dos veces si tiene la oportunidad de atacarme.
Me preocupa toda esta gente, podría salir herida. Sigo caminando, rápido pero tratando de no levantar sospechas, aunque claro ¿Quién sospecharía algo? Es la ciudad, hay gente "rara" por todas partes.
- Corrine, no podrás escapar - me dice una voz a mis espaladas.
Volteo, no hay nada, nadie. Volteo para todos lados.
- No querrás que alguien más salga herido, verdad - la veo, detrás de un hombre que platica con su hija y sonríe. Ella saca un cuchillo.
- Por favor - le pido.
- No haré nada, camina hacia la siguiente privada, ahí te veo - desaparece.
Trato de tranquilizarme. Respido hondo y empiezo a caminar.
No puede ser, esto realmente no puede ser.
"Si al menos mis hermanas estuvieran aquí, podríamos acabarla en un segundo", pienso. Pero mis hermanas no están aquí.
Llego a la privada, no hay más que unos botes de basura, está iluminado ligeramente por la luz de una lámpara en la esquina de la privada y al fondo veo la silueta de ella.
- ¿Qué es lo que quieres?
- Matarte por supuesto.
- ¿Por qué? ¿Qué les hemos hecho?
- Nada, en realidad nosotras nos dedicamos a cazar guardianes, pero de eso se está encargando mi hermana en estos momentos.
- Morgan - suelto en un suspiro.
- Así es - sonríe.
- ¿Y nuestra guía? ¿Por qué la mataron?
- Estaba en la casa, en realidad nadie quería hacerle daño, pero ya que estábamos ahí.
- ¿Y Mark?
- Era sólo un mensaje, para ustedes por supuesto.
- Pero no les hemos hecho nada.
- No, pero son Calixto, y cuando nos dimos cuenta no podíamos perder la oportunidad. Deshacernos de ustedes nos dará fama y poder, respeto. Así que aunque han fallado con tus hermanitas, yo no lo haré contigo - saca una daga de su cinturón y se me acerca.
- No será sencillo matarme - advierto poniendome en posición de ataque de nuevo.
- No esperaba que lo fuera, no sería divertido si te dejaras matar - sonríe.
Ella se me lanza encima y yo me lanzo sobre ella, chocamos en el aire, la encierro en una esfera de agua, empieza a asfixiarse pero logra escapar y cae encima de mí con el cuchillo a punto de encajar en mi garganta. Me la quito de encima con un empujón con las piernas, retrocede cinco pasos, se enoja por el golpe y vuelve al ataque, toco la tierra y pongo agua para que resbale, lo hace y yo ataco.
Pero cuando voy a acabar con ella, desaparece.
La busco por todos lados.
No me fío de esta desaparición, tengo miedo de que salga de cualquier lugar.
Mi celular suena y yo me asusto.
Contesto sin dejar de estar en guardia.
- ¿Corrine, cómo estás? - es Mark.
- Con visitas, un poco apurada.
- ¿Visitas?
- Una de esas brujas llegó a mi departamento.
- Entiendo, vamos para allá, quédate en un lugar seguro.
- La verdade es que parece que desapareció.
- ¿Que?
- No la veo.
- Igual ve a un lugar seguro.
- ¿Morgan cómo está?
- Bien, logró encerrar a una de esas brujas en el Otro Mundo.
- Me alegra, apresúrense a llegar. Odio a estas brujas.
¿De verdad habrá desaparecido?

jueves, 5 de enero de 2012

Venéficas, Las Tres Caras de Calixo: Desilusión y pérdida II por Corrine, Fin de Temporada

Hola chicas, se que me tarde pero como ya saben estoy trabajando, y no tenia tiempo pero aqui esta disfrutenlo y nos vemos en un par de meses con el estreno de Venéficas que se llamara La Víspera de Todas las Brujas
chiao!


II
Las cosas no podían ser así, no podía detenerme a pensar solo en mi nueva vida, también tenía sueños, metas, no me quería estancar y justo eso era lo que estaba pasando estaba decidiendo terminar con el futuro que había planeado solo por dos personas a las cuales no les importaba ni un comino algo de mí.
Escuche que llamaron a la puerta y que mi madre recibía a las visitas, poco después llamaron a mi habitación.
- Adelante –dije.
La puerta se abrió y los rostros de Carrie y Cathy.
- No te vimos es todo el día –dijo Cathy –me preocupe.
- Pues yo no te vi tan preocupada hablando con Morgan –le restregué.
- Corrine no te enfades –me pidió –es solo que…
- Solo que ¿Qué? –pregunte enfadada.
- No está mal vivir el momento de vez en cuando Corrine –dijo Carrie.
- ¡Oh! Claro, si de eso no cabe duda –me enfade aun más –o ¿debería preguntárselo a Mark?
- ¿Qué te pasa Corrine? –me pregunto extrañada.
- ¿Sabes Carrie? Yo también tengo una vida –le respondí de mala gana.
- Nadie está diciendo lo contrario Corrine –dijo Cathy.
Fulmine a Cathy con la mirada.
No, claro que no lo habían dicho, pero a final de cuentas a ella no les importaba un comino por lo que yo estaba pasando pues ellas continuaban con sus vidas como si no les hubiera afectado el hecho de enterarse que éramos lo que éramos.
- Reconozco esa cara Corrine –dijo Carrie –y la verdad es que, esto ha afectado nuestras vidas tanto como la tuya, como por ejemplo: el hermano de Cathy en el hospital, o el hecho de que ya no puedo volver a mi casa… como siempre, vives en tu mundo, Corrine.
- ¡¿No me digas Carrie?! –pregunte con fingida preocupación –en verdad se nota que le ha afectado –agregue con sarcasmo.
Cualquiera diría que estaba actuando de forma egoísta pero la verdad es que si no lo hacía, mis sueños terminarían abandonados hasta quedar ocultos en algún bote de basura por ahí.
Las tres nos quedamos calladas sin saber que decir y mientras más lo pensaba cada vez me retractaba de lo que había dicho, más bien en lugar de actuar de forma egoísta actuaba por celos, estaba celosa de Cathy y Carrie, ambas tenían lo que yo deseaba, Cathy a su familia y Carrie los amigos que siempre quise tener.
- Lo siento chicas –dije al fin –no sé que estaba pensando.
- En algo que deseas –me sonrió Cathy.
- Si eso lo sé –le respondí –pero jamás les debí haber dicho todas esa cosas.
- Te propongo algo Corrine –dijo Carrie –tu ve a tu curso, y vuelva cuando termine, nada va a pasarnos.
Le sonreí y corrí a abrasarla poco después caí en cuenta de lo extraño que era y ambas retrocedimos un paso atrás.
A la mañana siguiente saldría mi avión y nos desvelamos hablando toda la noche, ambas me acompañaron con mis padres al aeropuerto, me despedí de todos y subí al avión sin mirar atrás, pero me envergaba un presentimiento malo, como si cometiera un error al subirme al avión, mire atrás y al ver a mis hermanas sentí como si fuera la última vez que las veía…

jueves, 22 de diciembre de 2011

Venéficas, Las Tres Caras de Calixo: Desilusión y pérdida I por Corrine

Hola!



Se suponia que publicaria este capitulo hace como tres semanas pero estoy trabajando y fueron los finales en mi escuela y no tuve tiempo pero aqui esta la parte uno del final de la "primera temporada" de Venéficas Las Tres Caras de Calixo y posiblemente pero no les prometo nada mañana publicare la otra parte... como dije no prometo nada pues aun me falta editar y reeler para ver si me gusta como queda, en fin las dejo leyendo.




Conducía a casa desde el hospital, me alegraba saber que Mark ya estaba bien pero la verdad es que habían sido unos días bastante agotadores.
No me paraba de rondar en la cabeza que Carrie y Mark se habían besado… ¿Carrie besando a alguien? De las dos siempre creí que yo sería la primera en besar y por otro lado estaba Cathy, con su evidente atracción hacia Morgan a quien también le gustaba Cathy, las cosas podían malinterpretarse si lo pensaba así incluso me hacía pensar a mi misma que estaba celosa de ellas, pero, las cosas no eran así, me alegraba por ellas, pero un parte de mi me hacía pensar que jamás estaría en su situación.
Estos últimos días lo que menos quería era volver a casa, pues desde que mis padres me habían revelado que era adoptada sentía que me trataban de manera distinta me hacía pensar que su amor se estaba desvaneciendo y que antes fingían quererme porque se sentían culpables.
Al entrar en casa pensé que las cosas serian aun más distintas, pero ahí estaba mi madre preparando la cena con ese delantal impecable, y los guates de concina sosteniendo un refractario con el guisado el cual no alcance a distinguir, mi hermano jugando cerca de los pies de mi padre quien leía una de esas revistas con artículos científicos.
Subí a mi habitación sin saludar y me puse a hacer los deberes escolares mientras llegaba la hora de la cena.
Un par de horas después llamaron a la puerta y me acerque a abrirla.
- Priesa puedes bajar un momento –me pidió mi padre con una sonrisa.
Asentí y de pronto cubrió mis ojos con sus manos.
- ¿Qué haces? –le pregunte.
- Ya sabrás –me dijo
Me ayudo a bajar las escaleras y me percate de un aroma familiar, delicioso, como tarta de chocolate.
Mi padre descubrió mis ojos y lo primero que note fue la mesa del comedor con platillos delicioso y en el centro un enorme pastel de chocolate con las palabras “te queremos Corrine” con turrón.
- ¿A qué se debe todo esto? –pregunte sonriendo.
- Ha llegado tu carta de aceptación para el curso de verano en la escuela ciencias políticas.
- ¡¿en verdad?! –pregunte extasiada.
- Es increíble –dijo mi padre con una sonrisa de oreja a oreja.
No me lo creía, incluso como habían tardado tanto tiempo en responder a mi solitud creí que no me habían aceptado, eso se lo tenía que contar a las chicas.
Entonces me cayó una cubeta da de agua fría, de forma figurativa claro, como me iría ahora sabiendo que necesitábamos estar unidas, como me iría ahora que estábamos mejorando, que incluso nos estábamos volviendo más unidas.
- Tengo que pensarlo –les dije a mis padres.
- ¿Cómo que pensarlo? –me pregunto mi madre –es lo que has deseado estos últimos dos años.
- Tengo prioridades –dije y me levante de la mesa.
Subí a mi habitación y me tumbe en la cama.
A la mañana siguiente fui al hospital, los padres de Mark estaban en la cafetería desayunando, Cathy charlaba con Morgan y se veía a distancia su enorme sonrisa, quise entrar con Mark pero ahí estaba Carrie.
Me sentía como una intrusa, era como si no notaran que también yo estaba ahí, ellas estaban viviendo su vida a pesar de las dificultades y tal parecía que habían olvidado algunos motivos y tareas que teníamos que cumplir.
Regrese a casa y empaque mis cosas si las chicas vivían su vida ya también lo aria y así como ellas habían olvidado sus obligaciones yo podría bajarlas en mi lita de prioridades…

viernes, 5 de agosto de 2011

Venéficas, Las Tres Caras de Calixo: El Cuentacuentos

Hola, Por fin es viernes y llevo toda la semana esperando este dia, por que, me gustan los viernes, lo malo es que me quedan nueve dias para entrar a la escuela, y no agrada mucho la idea, pero es mi ultimo Año en prepa y despues podre estudiar lo que yo quiera cuando quiera y como quiera... bueno no cuando quiera pero si como quera y cuando quiera. En fin, me esfore horrores ara hacer este capi, pues yo no soy taaan novelista como MaGe y Anny, pues apenas voy incursionando, pero la historia cuando la lei me gusto tanto que quise participar.
Bueno yo no relate la historia de Calixto pues ya esta en el prologo de la historia, jejeje se me aria muy repetitivo asi que si no la han leido esta en la pestaña que dice Venéficas Las Tres Caras de Calixto a un lado de Página Principal y tambien pueden encontrar todos los capitulos anteriores.
Sin mas las dejo leyendo, y no se olviden espero sus comenarios con ansias.
☺Andrea mi☺



El cuenta cuentos


Una tarde larga, y pesada, tener que compartir mi día con Carrie me ponía de malas, y aun me parecía imposible que fuéramos hermanas, una idea inconcebible, aunque claro, después de saber que cada una de nosotras tres éramos una parte de Calixto hacia un poco razonable que las tres fuéramos tan distintas, y aunque me fastidiara reconocerlo muy parecidas en muchos aspectos.
Después de que nos contaran la historia de Calixto y de lo que le habían hecho las brujas comenzó a pensar que todo se trataba de un juego. No podía aceptar la idea de que yo fuera una bruja o Wicca o lo que supuestamente era, eso no existía, y no tenia lógica, solo era un tonto juego.
Lo que más me molestaba es que Catherine y Carrie se lo estaban empezando a tomar con mucha naturalidad, no les molestaba, y pedían saber más y más.
Se empezaba a hacer tarde y aun nos faltaba mucho por terminar, así que al final nos aplicamos en el trabajo, y debo dar merito a Morgan y al hermano de Catherine quienes se pusieron a ayudarnos.
Terminamos ya bastante tarde, y no es como que me importara, de hecho me alegraba, no quería llegar a casa y tener que escuchar las eternas disculpas de mis padres por no haberme dicho que era adoptada, no había que perdonar, los seguía queriendo igual, tal vez incluso más.
Hacía bastante frio en la calle, algo extraño para estar en pleno verano.
Eche un vistazo por la calle antes de subir a mi auto, nada más que costumbres de seguridad y pude notar que un hombre caminaba en medio de la acercaba.
Carrie también lo había notado y me jalo del brazo.
- No me da buena espina- me dijo- vamos adentro.
- Entonces cuando las hermanas trataron de refugiarse suelo de su alrededor se desmorono dejándolas apartadas de su salvación.
Me quede extrañada mirando a aquel hombre y la tierra comenzó a temblar bajo nuestros pies, caímos estrepitosamente.
El hombre salto de la superficie hacia en cráter en donde nos encontrábamos.
- ¡Corrine! ¡Carrie!- escuche como gritaba Catherine desde la superficie.
Gire para ver a Carrie, quien no le quitaba la vista de enzima a aquel hombre.
Me levante y trate de ver por donde salir, pero estábamos en un cráter bastante vacio. No sabía qué hacer, mi reacción principal en situaciones de peligro era salir corriendo a un lugar donde estuviera a salvo.
- ¡Carrie tenemos que salir de aquí!- le dije con desesperación.
- Ya lo sé- me respondió- pero no veo por donde.
- Entonces la tercera hermana cayó junto con las otras dos, facilitándome el trabajo de destruir a Calixto.
El grito de Cathy se escucho, casi al mismo tiempo que Morgan y Mark gritaban su nombre.
- ¡Cathy!- gratamos Carrie y yo a unisonó.
Nos acercamos a ella y la ayudamos a levantarse.
- ¿Estás bien Cathy?- le pregunto Carrie
Ella asintió y también le clavo la mirada al hombre.
- ¿Quién eres?- le pregunto Cathy al hombre.
- Solo un viejo conocido suyo- respondió.
El hombre estaba más y más cerca y nosotras cada vez nos pegábamos amas a la pared del enorme y profundo agujero.
- Busquen una salida- nos dijo Carrie y se acerco al hombre con las manos enfrente.
- ¡Carrie!, ¡no seas tonta, no lograras nada!- le grite.
Entonces el hombre y Carrie comenzaron a tener una batalla, ella lo esquivaba con agilidad y aquel hombre tenebroso trataba de esquivar los ahora llamantes puños de Carrie.
- Tenemos que ayudarla- me dijo Cathy.
Me congele, no sabía qué hacer, Carrie corría peligro y lo sabía, y por mas que no la soportaba tenía que defenderla, pero como unirme a la pelea, yo era agua, y el agua extinguía al fuego.
- ¡Corrine, relaciona!- me grito Cathy.
Trate de concentrarme y también Cathy y yo nos unimos a la batalla, Cathy le arrojaba pedazos de roca y yo trataba de atacarlo con fuerza pues no había agua cerca.
- Las hermanas unidas no sabían qué hacer, más de pronto supieron que su final estaba cerca pues desesperadas trataron de atacar al cuenta cuentos sin llegar a saber su debilidad.
- ¡Cierra la boca!- le grito Carrie
Voltee a la entrada al cráter y vi como Morgan y Mark trataban de entrar pero una especie de tapa invisible.
Entonces un haz de fuego salió de la mano de Carrie rozando al cuenta cuentos.
Este reacciono con un grito y retrocedió unos pasos.
- ¿eso estaba en tu cuentito barato?- le pregunto Carrie.
Eso me entusiasmo y comenzó a pensar en una bola gigante de agua, y al sentir humedad en mis manos comencé a frotarlas una contra otra, las separe un poco cuando una pequeña bola se había formado y así hasta que forme una enorme esfera y se la arroje al cuenta cuentos.
Cathy, quien no había dejado de arrojarle rocas levanto sus brazos hacia el frente y la tierra se levanto del suelo flotando a su alrededor.
- ¡Chicas mesclemos los poderes!- sugirió Carrie.
De esta forma volví a formar mi esfera de agua y mientras que Cathy y Carrie estaban haciendo un torbellino de fuego y tierra cuando Carrie grito “ahora” las tres arrojamos nuestros elementos contra el cuenta cuentos.
Estos impactaron contra el empujándolo hasta la otra parte del agujero.
Se levanto entre carcajadas escalofriantes y una miradita de psicópata que erizaba la piel.
- Cuando creyeron dominar la situación, la cosa se puso pero, y la fuerza del equipo pronto se termino…
Al decir esas palabras arremetió en contra de Carrie y la arrijo contra la pared haciendo que una parte del muro se derrumbara sobre ella.
- ¡Carrie!- Gritamos Cathy y yo.
Después nos miro a nosotras.
- La esperanza se hundió más y más- relato mirando a Cathy.
Se escucho el grito descargador de Cathy y cayó en un agujero de tamaño más pequeño pero al parecer más profundo.
Estaba sola, por completo y me atemorice pues no sabía qué hacer.
- Y la voz, la que siempre se escucho guardo silencio para siempre.
Con su mano rodeo mi cuello cortando mi respiración, mientras yo rasguñe sus manos y empujaba su cara tratando de librarme de él.
Se escucho como un cristal rompiéndose y una gran ráfaga de viento entro. Morgan se lanzo contra el cuenta cuentos y Mark entro en el agujero dentro del cráter.
Yo corrí a donde estaba Carrie sepultada bajo las piedras rogándole al cielo que estuviera bien, arrojaba las piedras con esfuerzo hacia atrás de mí hasta que encontré la mano de Carrie y las moví con más rapidez.
Tenía los ojos cerrados con fuerza y una gran herida en la cabeza que sacaba chorros de sangre.
Al sentirse libre Carrie se levanto y corrió a ayudar a Morgan.
Entre los dos le estaban propinando una buena tunda mientras que yo seguía preocupada por Cathy, quien pocos minutos después salió en del hoyo en brazos de su hermano quien lucía unas alas blancas enormes y hermosas.
- ¡Carrie ven aquí!- le grito Mark para que se acercara.
Carrie le propino una patada a él cuenta cuentos y después se acerco a Mark.
- Tómense de las manos y repitan esto- dijo dándonos un post it con algo apuntado.
Las tres leímos y después comenzamos a pronunciarlo en voz alta.
- La noche de los cuentos termino, y al salir el sol el cuenta cuentos falleció, bajo el poder de la naturaleza y por donde vino este demonio volverá.
Después de haber recitado eso, una especie de esfera plateada se dirigió al cuenta cuentos, que fue absorbido con lentitud y entre maldiciones y gritos desapareció y la esfera se destrozo en un millón de pedacitos.
Exhale con fuerza y me lleve las manos al corazón, la sensación era increíble, habíamos hecho algo magnifico, algo con lo que jamás había soñado.
- ¡Carrie!- grito Cathy.
Yo concentre mi atención en ellas y Carrie lacia inconsciente en los brazos de Mark, el desplego sus alas y salió del cráter con Carrie en sus brazos, un minuto después volvió por nosotras.
Yo entre a la casa después de que me dijeran que Carrie estaba adentro y Morgan y Cathy se quedaron fuera.
Morgan me aparto con cuidado para pasar con Carrie se hinco a su lado y puso su mano a pocos centímetros de la herida de Carrie y se cerró poco a poco hasta desaparecer, después con un paño húmedo limpio la sangre que quedaba y Carrie abrió los ojos.
- ¿estás bien?- le pregunto Mark.
Ella asintió y se sentó con cuidado.
- ¿están bien los demás?- me pregunto Carrie.
Asentí y corrí a abrazarla. Después la preocupación que me había hecho pasar no supe que más hacer.
Salimos media hora después, la calle se encontraba ya como si nada, gracias a los dones de Cathy, la verdad es que me parecía fascinante.
Cathy y Mark se fueron a su casa y yo me subí a mi auto al igual que Carrie a su pedazo de chatarra.
Salió hecha una furia y se acerco a Morgan quien se encogió de hombros y ambos se pusieron a caminar hacia casa de Carrie, conduje cerca de ellos y me frene cuando ya estuve a su lado.
- Te llevo yo Carrie- me ofrecí.
Ella se encogió de hombros y se despidió de Morgan.
- Te parece si tomamos esto como una tregua- le sugerí.
- Si es la única forma de seguir vivas por mí no hay problema- acepto.
La deje en la puerta de su casa y ella se despidió con la mano.
No es como que nos volviéramos las mejores amigas pero ahora, sobre todo por el hecho de ser tan distintas pero seria menos complicado tratar de llevarnos bien.

viernes, 29 de julio de 2011

Venéficas, Las Tres Caras de Calixto: Inaceptable

Hola!, se que no publoque el fin de semana pasado pero en ralidad no ha sido mi culpa, bueno en ralidad si algo, ayude a una Anny a mudarse y ella no habia publicado por la misma razon y despues no pude publicar por que mi mama solo me deja estarme aqui las horas los viernes y asi, bueno, ademas de mis disculpas les dejo el capitulo que me toca, recuerden dejra sus comentarios que tanto nos gustan
Andrea










La cabeza había comenzado a dolerme, esa Catherine estaba calendo en gracia en mi lista de personas agradables, y Carrie, que decir de ella, una persona completamente indeseable en mi lista.

Camine por el pasillo a mi clase, este en definitiva no sería uno de mis mejores días pero ¿Qué podía hacer? No podía salirme de la escuela, pues apenas iban comenzando las clases, además jamás había hecho novillos, era una actitud completamente reprobable para mí.

Para colmo de males me tocaba matemáticas, y en realidad no tenía ganas de pensar en eso momento.

Sentía punzaditas de dolor en mi muñeca y maldije por lo bajo a Catherine, ¿Cómo se había atrevido a lastimarme? Después de salir de matemáticas tenía laboratorio de ciencias y al entrar al salón puse cara de pocos amigos al ver a Carrie y Catherine en la misma mesa, con sus estúpidos amigos, Jamei, Robie y Morgan.

Me senté con mi equipo y comenzamos a trabajar, se suponía que íbamos a trabajar con microscopios, y la luz hacia que la cabeza me doliera aun más.

- ¿Estás bien Corrine?- pregunto Mitzi casi al finalizar la clase.

Le sonreí y asentí y me fui a lavar los recipientes que habíamos utilizado.

Al abrir la llave me quede pasmando, el agua no caía más bien comenzaba a subir, como si fuese atraída al techo por un imán.

Cerré la llave de inmediato y mire para ver si alguien más lo había notado, pero todos seguían en sus trabajos, respire profundo y el agua ahora si cayo de forma habitual, pero lo extraño paso cuando quise mojar mis manos, el agua las evadía, rehuían como los polos similares de un imán.

Volví a cerrar la llave del agua y llame a Mitzi.

- ¿Puedes lavar esto por mi?- le pedí cuando se detuvo a mi lado.

Salí de la clase lo más rápido que pude en cuanto termino, el día en verdad iba empeorando, si ayer me había quejado de cómo había terminado hoy en definitiva sabía que iba ser el peor día de mi vida.

Regrese a casa, con la esperanza de que las cosas me salieran mejor, claro, en la seguridad de mi hogar no tenía que pasarme nada extraño.

Pero la sorpresa que me leve cuando llegue a casa, la señora del día anterior estaba con mi madre, y a mi madre se le veía una cara de angustia como la que jamás le vi, también papá estaba ahí, lo cual era extraño pues a esta hora siempre estaba en la oficina trabajando, pero me extraño que en vez de tener esa sonrisa que nos gustaba a todos estaba serio.

- Corrine, princesa qué bueno que llegas- me saludo mi padre.

- ¿Pasa algo?- pregunte de inmediato- ¿Mi hermano está bien?

Mi padre se puso en pie y camino hacia donde yo estaba.

- Sí, todos estamos bien- se apresuro a decir mi madre.

Mi padre puso sus manos en mis hombros y me miro a los ojos.

- Princesita, antes que cualquier cosa quiero que sepas que te amamos, siempre ha sido así.

Dando pie a esas palabras sabía que había algo malo que tenían que decirme.

Mi madre y mi padre de pronto se miraron con complicidad, mi madre al igual que mi padre se acercaron a mí, mi madre me dio un abrazo prolongado y mi padre me beso la coronilla.

- Corrine, hija- comenzó mi madre- siempre supe que este momento llegaría, esperaba que fuera cuando tu ya fueras mayor pero…

- Pero ¿Qué?- le pregunte después de unos minutos de silencio.

Mi madre comenzó a sollozar y se cubrió la cara con las manos.

- Lo que tu madre quiere decirte es que- continuo mi padre-…Corrine, es que… la Señora Clarens…ella te dejo con nosotros hace 16 años, cuando aun eras muy bebé.

Las palabras tardaron un poco en adquirir sentido, mi cerebro trabajaba lento, y a cuando comprendí el significado quise jamás haberlo hecho.

- No soy su hija- murmure.

- No digas tonterías Corrine- intervino mi madre- Nosotros lo que más queríamos era tener un hijo pero jamás pudimos y entonces Clarens apareció un día en nuestra puerta, como un ángel que respondía a nuestras plegarias, Corrine, lo que te dijimos hoy no cambia nada lo que sentimos por ti.

Las lágrimas pedían a gritos salir de mis ojos pero trataba de contenerlas.

- ¿Por qué me lo dicen ahora?- quise saber.

- Porque ella tiene que decirte algo- dijo mi padre- y es algo que no vas a comprender hasta que abras tu mente, pero es cierto.

- Y que es eso tan importante que tiene que decirme.

La señora Clarens se paro frente a mí y me acaricio la mejilla.

- Corrine, no suelo dar rodeos a lo que digo, así que espero que te lo tomes con calma y no me lo tomes a mal, Corrine, eres una bruja.



viernes, 15 de julio de 2011

Veneficas, Las Tres caras de Calixto: Mas que Coincidencias

Corrine
- Buenas tardes – llegué saludando a mis padres después de estacionar el auto.

- ¿Cómo te fue hoy querida? – mi madre siempre tan atenta

- Muy bien, gracias ¿Y mi padre?

- En su despacho, arreglando unos papeles de una nueva compradora – me sonrió mientras seguía con su bordado

Subí a mi habitación, no interrumpiría a mi padre. A él le gustaba estar sólo mientras trabajaba y yo respetaba su espacio. Estar en mi cuarto, bien arreglado, limpio y oliendo a limpio me reconfortaba, me sentí en mi ambiente. Saqué mis libretas y empecé con mi tarea de inmediato, entre más pronto las acabara más tiempo tendría para estudiar.

Recibí la llamada de Mitzi, trataba de convencerme de ir a una rara exposición en la plaza, yo la verdad es que prefería quedarme a estudiar pero insistió tanto que no pude rehusarme. Mis padres me dieron permiso de ir, no había objeción alguna si ya había terminado mis tareas así que Mitzi pasó por mí en menos de 15 minutos, yo ya la esperaba en la puerta, adoraba la puntualidad.

- Tengo que regresar antes de las seis – le anuncié

- Pero son las cuatro ¿Sólo dos horas?

- Sí, orden de mis padres – lo cierto era que no había orden de mis padres, sólo que no me gustaban ese tipo de exposiciones en la plaza, era de vagos, bastante absurdas y aunque no sabía de qué especialmente se trataba esta ya que a Mitzi sólo le interesaba salir no importara a dónde y pues yo en este caso fui su conejilla de indias.

Subí al auto, Jessica ya estaba en la parte de atrás, la saludé con una sonrisa, iba más arreglada que de costumbre pero no dije nada, ahora que lo veía, Mitzi también iba más arreglada de lo normal

- ¿Vamos a otro lugar aparte de la plaza?

- No ¿Por qué?

- Bueno… es que están…

- ¿Preciosas? ¿Alucinantes? ¿Perfectas? – No es lo que iba a decir pero… Jessica era bastante vanidosa

- Sí, eso – no la iba a contradecir, solía ponerse rabiosa si lo hacía.

- Yo voy a ver a mi novio, Jessica parece creer que cierta personita irá así que…

No necesité más

- Me rehúso a ir, no voy a hacerla de chaperona – pero no me hicieron caso

- Tranquila Corrine, no va a pasar nada

Y así seguimos hasta la plaza donde todo mundo andaba de aquí para allá.

- Quiero irme

- No Corrine, espera por lo menos a la hora que marcaron tus papas

A estas alturas creo que debí decir que me querían en 15 minutos de vuelta. Lástima. No puedo decir que disfrutara de estas feas exposiciones y mucho menos cuando me di cuenta de que se trataba de fantasías tontas como ogros, unicornios, duendes y cosas así, suspiré frustrada, iban a ser unas largas dos horas, lo supe cuando vi al novio de Mitzi, Jordan, acercarse con esa sonrisa tonta que tan típicamente traía siempre en el rostro.

- ¡Mira Corrine, ahí está! – Jessica estaba más que emocionada cuando vio, a lo lejos, a Morgan.

Pero su semblante dejó de verse tan contento cuando vio cómo él se dirigía a Carrie y sus amigos. Vi que Catherine ya era una incauta más de ella, me lamenté por eso.

Jessica se acerco al grupito de Carrie y mi radar se encendió por completo, obviamente no iba a permitir que Carrie se metiera con mis amigas así como si nada y como siempre su mala educación salió a relucir poniendo mala cara.

- Hola Morgan- saludo al chico de manera exagerada.

Era evidente que quería llamar su atención, yo siempre solía decirle que se merecía algo mejor pero ella insistía.

- Jessica si vienes a la repartición de cerebros llegas tarde, pero no te preocupes te podemos conseguir uno- dijo Carrie tirando la primera pedrada- aunque sea usado, espero que no te moleste.

A Morgan y al sequito sin cerebro de Carrie eso les pareció muy gracioso, pero en definitiva con ese comentario se había pasado.

Jessica se puso completamente colorada de coraje y note en sus ojos que estaba a punto de derramar lagrimas, lo cual me hiso enfadar.

- No vale la pena que derrames lagrimas por ese idiota- me apresure a decir.

Carrie se acerco a nosotras con la intención de seguir molestando y yo también decidí que le daría la cara, solo para averiguar qué era lo que quería.

- Hola, querida- dijo fingiendo un tono altivo- Quería saber si tomas el té con nosotros, espero no arruinar tus planes.

Me di la vuelta dejándola hablando sola y camine con mis amigas.

Ellas se habían entretenido bobeando con esas cosas y yo solo me dedique a acompañarlas, pero pronto me excuse para librarme del asunto.

Cuando iba de salida de la exposición una vieja gitana se me atravesó y cogió mi mano sin pedirme permiso y la observo por un momento, ese acto me puso de nervios y le arrebate mi mano y me aleje a pasos rápidos de aquella mujer desorientada.

Mi familia estaba en la mesa del comedor cenando, mi hermana no dejaba de mover la boca intentando apantallarnos a todos con el día que había tenido, según para ella maravilloso, la verdad es que a nadie le interesaban sus triviales historias.

Aun tenia dolor de cabeza por todos los corajes que me había hecho pasar Carrie durante el día, es que no era suficiente verla en la escuela como para todavía encontrarla en la plaza, aunque admito que eso de verla en la plaza y sobretodo en la pista de patinaje había sido mi culpa, en primer lugar no debí ir a ese lugar. Me retire a mi habitación y me prepare para dormir, me lave los dientes y la cara, trece mi cabello, me puse el pijama y me recosté, cogí el libro que deje la noche anterior en mi buro y leí la frase en donde me había quedado la noche anterior.

El sueño de un celta era el libro que había elegido para ese mes, nada como un relato realista para finalizar el día.

Después de más o menos una hora puse el separador de hojas, y lo coloque a un lado de la lámpara, la apague y me acomode para dormir.

El despertador sonó al día siguiente y no quería levántame de la cama, era uno de esos días en los que sentía que si salía de casa el mundo se acabaría en ese instante. Lo dude antes de ponerme en pie, el año apenas comenzaba y si faltaba un día entonces se me haría fácil faltar otro y así hasta convertirme en una haraposa pulguienta como Carrie.

Al bajar las escaleras había una señora de avanzada edad que hablaba con mis padres en la sala.

- Corrine, cielo, ¿puedes venir un segundo?- me pidió mi madre.

- Claro mamá.

Me acerque a la sala sin muchas ganas, no tenía ganas de escuchar las aburridas historias de mi madre y menos la de sus amistades en plena senectud.

- Te presento a la señora Clarens- dijo mi padre.

- Mucho gusto señora Clarens- dije con tono amable.

Ella me sonrió y sus ojos se llenaron de lágrimas.

- Eres idéntica a ella- dijo tocando mis mejillas.

Trate de quitarme sus manos de encima pero sería muy descortés.

- Disculpe- carraspee quietándome sus manos con cuidado, pero procure seguir sujetando sus manos para que mi movimiento no se viera grosero- ¿a quién es que me parezco?

- Pues en realidad lo he olvidado, ¿tienes que ir a la escuela hoy?- cambio de tema.

Salí un poco confundida de casa, primero la gitana loca y después esto, no me agradaba nada.
No olviden comentar ;)