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martes, 22 de mayo de 2012

Preocupación al límite...

Hola!!
Otra vez (al fin) yo de nuevo!!!
Ya sé que me tardé un buen pero es que entre los trabajos finales en la uni se ha vuelto un caos mi imaginación.
Sin embargo me he dado un tiempo y aquí paso de nuevo para dejarles este nuevo capítulo de Venéficas!!
Espero les guste!!!
Y las dejo leyendo...
Cathy
El funeral de la Señora Clarens fue al día siguiente, no queríamos esperar más y dado que no tenía ningún pariente que decidiera por ella... Bueno, sí los tenía: Nosotros.
Corrine llegó sólo para eso. No pasó mucho tiempo con nosotras, tuvo que regresar casi de inmediato por sus clases y pendientes en su nuevo hogar.
Claro que le dijimos nuestras inquietudes. Morgan le pidió que se quedara, Mark le advirtió que estando lejos corría más peligro y nosotras lloramos con ella porque sabíamos que separarse de nosotras le dolía, más ahora con lo de la Señora Clarens, pero también nos conocíamos lo suficiente para saber que era lo que ella deseaba, así que después de mucho pensarlo lo aceptamos y ella volvió a irse.
- Mi mamá vino a verme - me confesó Carrie.
- ¿Al fin dio señales de vida? - pregunté sin moverme del sillón donde estaba acostada.
- Dice que no puedo quedarme en una casa donde no haya un adulto responsable... ¡Cómo si ella fuera muy "adulta responsable"!
- Está preocupada Carrie.
- No se preocupó antes, no veo por qué ahora tanto interés.
- Es tu madre...
- ¡Ya lo sé Cathy! - me dice con un evidente nudo en la garganta - Sólo... dame por mi lado ¿Si?
Volteo a verla. Está llorando.
- Carrie - me levanto a abrazarla.
- Todo se juntó Cathy. La Señora Clarens, Corrine, mi mamá...
- Ya lo sé, pero nos tenemos nosotras, ¿Vale? Y también están Morgan y mi hermano.
- Voy a encontrar a esa maldita bruja y la mataré con mis propias manos - amenaza.
- Primero tenemos que saber quién rayos es.
- Mark estuvo a punto de morir y la Señora Clarens... ella... ella ya no podía defenderse ¿Por qué no nos esperó? ¿Por qué tenía que atacarla a ella?
- Aún no somos lo suficientemente fuertes.
- Y encima de todo Corrine se fue - golpea el sillón.
- Es su decisión...
- ¡Pues vaya decisión más tonta!
- Carrie - intento hacerla entrar en razón. Ella también lo había aceptado.
- Necesito un poco de aire - me dice, se limpia las lágrimas, toma sus llaves y sale de la casa.
Me quedo sola. Pensando en todo lo que ha sucedido. Parece que fue ayer cuando yo sólo era la chica nueva en la escuela, cuando sólo era la hija de los nuevos vecinos del lugar. Y ahora... ¿En qué me había convertido?  ¿Una bruja, una hermana, una wicca, la Madre Naturaleza?
Ya ni siquiera yo lo sabía.
- ¿Y Carrie? - pregunta Morgan apareciendo en la sala.
- Salió, necesitaba aire.
Suspiro y me llevo las manos a la cabeza.
- ¿Estás bien?
- ¿Quién puede esatr bien con todo lo que está sucediendo? Acabamos de enterrar a la Señora Clarens, Corrine se ha ido sin importarle nada de lo que nos pueda pasar estando separadas y esas brujas nos quieren matar.
- ¿Se ve muy mal, eh? - se sienta a mi lado.
- Se ve horrible.
- Vamos a salir adelante. Estamos juntos.
Gracioso, justamente por lo mismo se acababa de quejar Carrie y yo le había contestado algo parecido.
- Lo sé.
- ¿Cathy?
- ¿Mmm...?
- Yo estoy contigo, siempre.

Levanto la mirada, Morgan me está viendo a los ojos. Se acomoda y levanta mi cara con su mano, se acerca a mí.
Yo contengo la respiración mientras lo noto acercarse cada vez más. Cierro los ojos cuando su nariz toca la mía. Realmente quiero ese beso. Lo he deseado desde hace mucho, pero me alejo cuando saboreo su respiración.
- No es el momento Morgan - le digo y me levanto.
- Ok, tal vez tengas razón.
- Iré a buscar a Carrie.
- Con cuidado.
- Sí - tomo mis cosas y salgo también.

¿Por qué no lo besé? Nadie nos hubiera juzgado y nosotros lo deseamos. No tendría nada de malo. Somos lo suficientemente maduros, más maduros que cualquiera, con la gran responsabilidad que cargamos hemos crecido más que otras personas y yo realmente... lo amo. ¿Por qué entonces no lo besé? Además no era la primera vez que casi nos besábamos...
Tantos problemas en mi cabeza, tantos asuntos por resolver, tantas brujas malvadas al rededor, tantas...
- Hola Cathy - escucho una voz desconocida que me llama.
- ¿Te conozco? - le pregunto mirando a la chica rubia frente a mí. Es muy guapa, pero me recuerda terriblemente a la maldita bruja que mató a la Señora Clarens.
- Me parece que no, déjame presentarme - estira la mano - Soy Lili.
- Pues, mucho gusto Lili - la tomo de la mano y una descarga que me duerme el brazo me hace saltar.
- Tierra - sonríe - Un gran poder.
- ¿Qué?
- Carrie es fuego, tú Tierra, el chico guapo Aire, así que la hermana que falta, la que justo ahora fue a visitar mi hermana, es Agua.
- ¿Quién eres tú?
- Lili, ya te lo dije - sonríe.
- La pregunta sería entonces ¿Qué eres tú?
- ¿No lo adivinas? Conociste a mi hermana hace un par de días. Lizzie. ¿La recuerdas? Porque probablemente su Guía ya no pueda - su sonrisa me deja pálida - La Señora Clarens ¿No? ¿Así le decían? Bueno, lástima por ella, fue una gran bruja. Tu hermano sí debe recordarla muy bien, supongo que el veneno de la pluma de ángel negro todavía reside en su cuerpo y le provoca dolores insoportables de vez en cuando ¿O no?
- Maldita - la amenazo queriendo matarla de la peor forma posible.
- Tranquila Cathy. Realmente yo no quiero pelear contigo, no hoy al menos. Pero Lizzie me mandó a distraerte.
- ¿Distraerme?
- Nosotras matamos Guardianes, nada más. Ustedes son sólo el plus, pero tras quien realmente vamos es Morgan.
- Morgan... - me asusto y salgo corriendo a la casa.
- También deberían llamar a Corrine, tal vez tampoco la vuelvan a ver después de la visita que tendrá de mi hermana Lauren.
Me grita mientras corro.
Corrine... Morgan... ¡No por favor!

viernes, 20 de abril de 2012

Venécas, La Vispera de Todas las Brujas: Colisión y Pérdida, por Carrie

Lamento haberlas hecho esperar pero no habia tenido tiempo pero aqui les dejo el capitulo uno de la segunda temporada, disfrutenlo y comenten :)





Habían pasado pocos días desde que Corrine se había ido y las cosas parecían estar volviendo a la normalidad, Mark ya había regresado a su casa y aunque yo seguía viviendo en casa de Morgan me sentía feliz, tanto como no me había sentido en años, era más sencillo vivir sin tener que ocultarle secretos a las personas que mas amas.
También había encontrado un trabajo en una cafetería cerca de casa de Morgan, era genial ganarse el dinero sin que te lo dieran.
Aun no sabía nada de mi familia y mi mamá ni siquiera se había esforzado en comunicarse conmigo lo cual me hacía pensar que ella no quería saber nada de mí, y claro que me dolía pero ahora tenía una familia.
Era bueno no tener que ir a la escuela, después de todo, tenía más tiempo para hacer mis cosas. Pero estaba segura que el momento de volver a clases era inminente, después de todo, las vacaciones de verano no eran eternas, aunque la mayoría de las personas lo desearan así.
Esa noche Mark pasó por mí a la cafetería para acompañarme a casa, en cuanto salí me recibió con un abrazo y un beso en la mejilla.
- Deberías buscar a tu madre –me sugirió mientras caminábamos a casa.
- Ella fue la ridícula, creo que ella es la que me debe una disculpa.
- No seas tan orgullosa Carrie –me pidió –la verdad es que con todo lo que está pasando ahora creo que estarías más segura en tu casa.
- Pues yo difiero de eso Mark –lo contradije –con Morgan y la señora Clarens en casa me siento más segura, después de todo Clarens es una poderosa Wicca.
El suspiro y se detuvo.
- Por más que queramos negarlo –me dijo –la señora Clarens ya no es joven, dime que pasara si esa chica que me ataco no va tras de ti, la señora Clarens ya no es tan fuerte para protegerte.
- Pero aun esta Morgan –insistí –entre él y yo podríamos derrotarle y hacerle pagar por lo que te hizo.
- ¿Y crees poder contra ella? –me cuestiono –después de todo tarde o temprano ambos terminaran agotados, no quiero que subestimes su poder Carrie, no quiero que termines herida.
Me acerque a él y le di un beso en la mejilla.
- No pasara nada –le sonreí.
Sabía que aun quería tener la razón pero confiaba en mis poderes, sabía lo que podía hacer con ellos y hasta donde podía agotarme.
No dijo nada más pero aun podía notar la desconfianza en sus ojos, terminamos nuestro camino y al llegar al porche de la puerta me percate que había una rubia esperando, al instante Mark se puso tenso y me retuvo con fuerza.
- ¿Qué sucede Mark? –le pregunte.
- Es ella, la que me ataco.
La mire con rabia y estaba dispuesta a atacarla pero Mark no me dejo.
- Se han tardado mucho –dijo la chica.
- ¿Quién te crees para venir aquí? –le gruñí.
- Así que tú eres fuego, Carrie la chica de fuego –me sonrió.
Trate de liberarme de Mark pero él se aferraba mas a mi sosteniéndome por la cintura.
- ¡Basta Carrie! –me pidió –no hagas tonterías.
- ¿Sabes chica del fuego? –dijo sonriéndome –Es una pena que no estuviera ese chico apuesto en casa, solo pude terminar con esa anciana ridícula.
Mire hacia adentro todo estaba en penumbras y enseguida me preocupe por Clarens.
- ¡¿Qué le has hecho?! –le grite.
- ¡Oh!, no te preocupes por ella, no sufrió… demasiado.
Mi rabia se incremento, me libere de Mark y le salte encima.
Mis puños se envolvieron en lamas y comencé a soltarle puñetazos los culés se desviaban y golpeaban el piso.
Pensé con fuerza en Cathy y entonces el cemento en donde estábamos se elevo y la chica salió disparada al cielo en donde fue atacada por un pequeño torbellino, una escoba llego pronto y la chica desapareció en la penumbra de la noche.
Gire hacia donde se encontraba Cathy.
- ¡Ha matado a Clarens! –le grite – ¡Esa zorra mato a la señora Clarens!
Morgan entro corriendo a casa y los demás lo seguimos.
Dentro parecía haber pasado una tormenta, los muebles estaban volteados las lámparas rotas y papeles y libros regados por doquier.
El cuerpo de la señora clarens estaba detrás de la mesa de la cocina, con el rostro desfigurado y en una posición muy poco natural, parecía haberse roto el cuello.
Se escucho el sollozo de Cathy y me gire, Morgan la abrazo al instante y después mire a Mark, quien parecía no comprender lo que pasaba.
- Debemos avisarle a Corrine, debe volver –le dije a Mark –no debemos estar separadas.
Mark me miro al instante y asintió.
- Tenias razón Mark, ellas son mas fuertes.

martes, 21 de febrero de 2012

Venéficas La Vispera de Todas las Brujas: Prologo

Y entonces dije.... Ana ahora es cuando.
hola mundo aqui de nuevo, veran, tenia planeado publicar esto para el dia de San Valentin o el Dia del amor y la Amistad como lo conocemos en México, pero por cuetiones laborales y escolares me olvide del mundo de la web por un rato aunque aqui me tiene de nuevo y tambien Venéficas, es asi como doy inicio a la segunda temporada y espero que les guste.


Era un viernes común en donde las brujas se reunían a celebrar la noche entre canticos y conjuros cuando entro Laurie, la líder actual del clan de brujas bastante malhumorada.
Lila se quedo sorprendida, jamás la había visto tan enfadada mientras que Lauren, hermana de Lila iba pisándole los talones y Lizzie, la más pequeña de las tres hermanas se sentó a un lado de Lila.
- ¡Ha vuelto! –exclamo Laurie.
En ese instante los canticos de las brujas seso y todas le dedicaron su atención.
- ¿Quién ha vuelto? –pregunto Ivana.
- Calixto –respondió de inmediato Lauren
El silencio que se había creado ahora ya no era nada, todas las brujas habían comenzado a murmurar y maldecir.
A ellas les parecía imposible que Calixto hubiera regresado, a fin de cuentas ellas la habían destruido hacía mucho tiempo.
- Habrá que destruirla –dijo Lizzie.
- Y no solo eso –intervino Lauren –también destruir todo lo que a ella le importa.
Las brujas estaban dispuestas a aniquilar a Calixto, pero no estaban preparadas para saber la verdad sobre Calixto y sobre las tres hermanas.

jueves, 5 de enero de 2012

Venéficas, Las Tres Caras de Calixo: Desilusión y pérdida II por Corrine, Fin de Temporada

Hola chicas, se que me tarde pero como ya saben estoy trabajando, y no tenia tiempo pero aqui esta disfrutenlo y nos vemos en un par de meses con el estreno de Venéficas que se llamara La Víspera de Todas las Brujas
chiao!


II
Las cosas no podían ser así, no podía detenerme a pensar solo en mi nueva vida, también tenía sueños, metas, no me quería estancar y justo eso era lo que estaba pasando estaba decidiendo terminar con el futuro que había planeado solo por dos personas a las cuales no les importaba ni un comino algo de mí.
Escuche que llamaron a la puerta y que mi madre recibía a las visitas, poco después llamaron a mi habitación.
- Adelante –dije.
La puerta se abrió y los rostros de Carrie y Cathy.
- No te vimos es todo el día –dijo Cathy –me preocupe.
- Pues yo no te vi tan preocupada hablando con Morgan –le restregué.
- Corrine no te enfades –me pidió –es solo que…
- Solo que ¿Qué? –pregunte enfadada.
- No está mal vivir el momento de vez en cuando Corrine –dijo Carrie.
- ¡Oh! Claro, si de eso no cabe duda –me enfade aun más –o ¿debería preguntárselo a Mark?
- ¿Qué te pasa Corrine? –me pregunto extrañada.
- ¿Sabes Carrie? Yo también tengo una vida –le respondí de mala gana.
- Nadie está diciendo lo contrario Corrine –dijo Cathy.
Fulmine a Cathy con la mirada.
No, claro que no lo habían dicho, pero a final de cuentas a ella no les importaba un comino por lo que yo estaba pasando pues ellas continuaban con sus vidas como si no les hubiera afectado el hecho de enterarse que éramos lo que éramos.
- Reconozco esa cara Corrine –dijo Carrie –y la verdad es que, esto ha afectado nuestras vidas tanto como la tuya, como por ejemplo: el hermano de Cathy en el hospital, o el hecho de que ya no puedo volver a mi casa… como siempre, vives en tu mundo, Corrine.
- ¡¿No me digas Carrie?! –pregunte con fingida preocupación –en verdad se nota que le ha afectado –agregue con sarcasmo.
Cualquiera diría que estaba actuando de forma egoísta pero la verdad es que si no lo hacía, mis sueños terminarían abandonados hasta quedar ocultos en algún bote de basura por ahí.
Las tres nos quedamos calladas sin saber que decir y mientras más lo pensaba cada vez me retractaba de lo que había dicho, más bien en lugar de actuar de forma egoísta actuaba por celos, estaba celosa de Cathy y Carrie, ambas tenían lo que yo deseaba, Cathy a su familia y Carrie los amigos que siempre quise tener.
- Lo siento chicas –dije al fin –no sé que estaba pensando.
- En algo que deseas –me sonrió Cathy.
- Si eso lo sé –le respondí –pero jamás les debí haber dicho todas esa cosas.
- Te propongo algo Corrine –dijo Carrie –tu ve a tu curso, y vuelva cuando termine, nada va a pasarnos.
Le sonreí y corrí a abrasarla poco después caí en cuenta de lo extraño que era y ambas retrocedimos un paso atrás.
A la mañana siguiente saldría mi avión y nos desvelamos hablando toda la noche, ambas me acompañaron con mis padres al aeropuerto, me despedí de todos y subí al avión sin mirar atrás, pero me envergaba un presentimiento malo, como si cometiera un error al subirme al avión, mire atrás y al ver a mis hermanas sentí como si fuera la última vez que las veía…

jueves, 22 de diciembre de 2011

Venéficas, Las Tres Caras de Calixo: Desilusión y pérdida I por Corrine

Hola!



Se suponia que publicaria este capitulo hace como tres semanas pero estoy trabajando y fueron los finales en mi escuela y no tuve tiempo pero aqui esta la parte uno del final de la "primera temporada" de Venéficas Las Tres Caras de Calixo y posiblemente pero no les prometo nada mañana publicare la otra parte... como dije no prometo nada pues aun me falta editar y reeler para ver si me gusta como queda, en fin las dejo leyendo.




Conducía a casa desde el hospital, me alegraba saber que Mark ya estaba bien pero la verdad es que habían sido unos días bastante agotadores.
No me paraba de rondar en la cabeza que Carrie y Mark se habían besado… ¿Carrie besando a alguien? De las dos siempre creí que yo sería la primera en besar y por otro lado estaba Cathy, con su evidente atracción hacia Morgan a quien también le gustaba Cathy, las cosas podían malinterpretarse si lo pensaba así incluso me hacía pensar a mi misma que estaba celosa de ellas, pero, las cosas no eran así, me alegraba por ellas, pero un parte de mi me hacía pensar que jamás estaría en su situación.
Estos últimos días lo que menos quería era volver a casa, pues desde que mis padres me habían revelado que era adoptada sentía que me trataban de manera distinta me hacía pensar que su amor se estaba desvaneciendo y que antes fingían quererme porque se sentían culpables.
Al entrar en casa pensé que las cosas serian aun más distintas, pero ahí estaba mi madre preparando la cena con ese delantal impecable, y los guates de concina sosteniendo un refractario con el guisado el cual no alcance a distinguir, mi hermano jugando cerca de los pies de mi padre quien leía una de esas revistas con artículos científicos.
Subí a mi habitación sin saludar y me puse a hacer los deberes escolares mientras llegaba la hora de la cena.
Un par de horas después llamaron a la puerta y me acerque a abrirla.
- Priesa puedes bajar un momento –me pidió mi padre con una sonrisa.
Asentí y de pronto cubrió mis ojos con sus manos.
- ¿Qué haces? –le pregunte.
- Ya sabrás –me dijo
Me ayudo a bajar las escaleras y me percate de un aroma familiar, delicioso, como tarta de chocolate.
Mi padre descubrió mis ojos y lo primero que note fue la mesa del comedor con platillos delicioso y en el centro un enorme pastel de chocolate con las palabras “te queremos Corrine” con turrón.
- ¿A qué se debe todo esto? –pregunte sonriendo.
- Ha llegado tu carta de aceptación para el curso de verano en la escuela ciencias políticas.
- ¡¿en verdad?! –pregunte extasiada.
- Es increíble –dijo mi padre con una sonrisa de oreja a oreja.
No me lo creía, incluso como habían tardado tanto tiempo en responder a mi solitud creí que no me habían aceptado, eso se lo tenía que contar a las chicas.
Entonces me cayó una cubeta da de agua fría, de forma figurativa claro, como me iría ahora sabiendo que necesitábamos estar unidas, como me iría ahora que estábamos mejorando, que incluso nos estábamos volviendo más unidas.
- Tengo que pensarlo –les dije a mis padres.
- ¿Cómo que pensarlo? –me pregunto mi madre –es lo que has deseado estos últimos dos años.
- Tengo prioridades –dije y me levante de la mesa.
Subí a mi habitación y me tumbe en la cama.
A la mañana siguiente fui al hospital, los padres de Mark estaban en la cafetería desayunando, Cathy charlaba con Morgan y se veía a distancia su enorme sonrisa, quise entrar con Mark pero ahí estaba Carrie.
Me sentía como una intrusa, era como si no notaran que también yo estaba ahí, ellas estaban viviendo su vida a pesar de las dificultades y tal parecía que habían olvidado algunos motivos y tareas que teníamos que cumplir.
Regrese a casa y empaque mis cosas si las chicas vivían su vida ya también lo aria y así como ellas habían olvidado sus obligaciones yo podría bajarlas en mi lita de prioridades…

lunes, 28 de noviembre de 2011

Venéficas, Las Tres Caras de Calixto: "Confundida" por Cathy

Hola chicas, un Lunes más, nuevo capítulo. Espero que les guste!!!
Cathy
No puedo más, todo esto es insoportable. La agonía, la desesperación, la tristeza... pero sobre todo la impotencia.
¿Quién le ha hecho esto a mi hermano? ¿Quién pudo haberse atrevido a atacar al ángel de las Venéficas?
- Pagarán muy caro - suelto con las lágrimas a tope - Pagarán muy caro. Lo juro.
Llevo mis manos hasta la cabeza y me quedo ahí, meciéndome de adelante para atrás completamente frustrada.
Y sin más empiezo a llorar.
Pasé unas horas de angustia terribles con mi hermano en este maldito Hospital, sin reaccionar, debatiéndose entre la vida y la muerte, y todo por culpa de esa maldia pluma.
- Una pluma de ángel negro - había dicho Morgan.
- ¿Ángel Negro?
Pero no contestó. Dijo que necesitaba ir a averiguar más y se fue. Yo ya no puedo más, de verdad que no. Una cosa es que seamos brujas y otra muy diferente que se metan con mi familia, ellos no tienen nada que ver en esto. No Mark, mi hermano, la persona que más me ha apoyado, el hermano que siempre ha estado para mí, mi mejor amigo, mi mano derecha en todo, no él.
- ¿Cathy? - me pregunta Morgan con cara preocupada.
Miro hacia él y al ver mis lágrimas, mi tristeza, se acerca rápidamente hasta donde estoy sentada. Se sienta conmigo y me abraza con fuerza. Lloro en su hombro porque no se me ocurre algo mejor, simplemene ahora no hay nada que me haga sentir mejor.
- Tranquila, ya todo está bien, Mark está mejor.
- ¿Quién le hizo esto Morgan, quién?
- Eso no importa ahora, lo que importa es que esten a salvo, ellos... - me levanta el rostro hasta mirarme a los ojos - tú.
- Quiero venganza, Morgan, quiero acabar con quien le haya hecho esto a mi hermano.
- No Cathy, no pienses así. Todo a su tiempo.
- El tiempo es muy lento...
- El tiempo es justo, pequeña. Ya verás que todo saldrá bien.
- Mi hermano Morgan, estuvo a punto de morir y es mi culpa.
- No, claro que no. No podría ser tu culpa.
- Si yo no fuera una...
- No digas eso, ni se te ocurra si quiera mencionarlo. Si no fueras lo que eres... no te hubiera conocido, no podría haber visto esos ojos tan maravillosos ni... hubiera podido... hacer...
Cerré los ojos cuando él se acercaba. Iba a besarme y yo lo deseaba... pero...
- No Morgan, no ahora - me levanto nerviosa.
- ¿Por qué? Me gustas Cathy, no es un secreto Nacional. Me gustas.
- No ahora... hay muchos problemas, muchas cosas en juego, demasiadas cosas que arreglar y que pensar como para que me des una más.
- No pienses Cathy, haz como yo... déjate llevar.
- No puedo, no con mi hermano en cama, con enemigos que vencer y...
- Son muchos problemas, déjalos... Al corazón no le importan.
- Mi corazón sólo puede pensar en Mark. Por favor Morgan, no ahora.
- ¿Después?
- No lo sé, no me presiones justo ahora, no podría soportar un problema más.
Me voy antes de que responda. Porque sería demasiado terrible escuchar una respuesta de su parte y sería todavía más ver su rostro triste por mi mala respuesta.
Pero de verdad que justo ahora en lo que menos puedo pensar es en un...
¿Beso?
Me quedo pasmada ante la escena que veo. Son Carrie y mi hermano... Carrie con mi hermano, más bien. ¿Qué...? ¿Cómo...?
Ok, yo ya sabía que ellos se gustaban pero... ¿Besándose? ¿Besarse justo ahora? Esto no...
Pero si él se estaba muriendo hace unas horas.
Doy media vuelta y echo a andar otra vez. ¿Qué diablos le pasa al mundo?
- Cathy - escucho a Corrine, no contesto - ¿Cathy estás bien?
- No - confieso.
- ¿Qué pasa, estás herida?
- Carrie y Mark se estaban besando?
- ¿Cómo?
- Sus labios, unos pegados a los otros, moviéndose.
- Me refería a qué ¿Cómo es posible? No cómo se hace.
- Y Morgan acaba de decirme que le gusto.
- ¿Qué?
- Quería besarme.
- ¿Cómo? - la miro incrédula - Me refiero a... Ay olvídalo.
- ¿Qué hago Corrine?
- No lo sé, aunque yo diría que por el momento hay que concentrarnos en encontrar a los culpables por lo sucedido con Mark. Esto no puede quedar impune.
- Ya sé... eso quería pero...
- ¿Pero qué?
- A estas alturas y con lo que he visto... No sé si preferiría dejarme llevar...
Le digo viendo hacia el pasillo por el que había estado. Y ahí, sentado en una de las muchas bancas, está Morgan, mirándome...
- ¿Cathy? - me pregunta Corrine - Es Mark, nuestro ángel, tu hermano.
- Ya lo sé Corrine, lo que no sé es qué hacer.
- ¿Te gusta Morgan?
- Sí, y mucho. Pero hacerle caso justo ahora significaría un problema más del qué preocuparnos y estoy harta de problemas. Mira a mis padres, - le pido - Están tan preocupados. Y lo peor es que en este momento ni siquiera con todo y poderes puedo remediar eso. La magia, si no nos sirve a nosotras ¿Qué caso tiene?
Estaba confundida. Todo estaba pasando demasiado rápida y no me gustaba para nada.

martes, 8 de noviembre de 2011

Venéficas, Las Tres Caras de Calixo: Problemas por Carrie

Hola, paso de rapidin para publicarles este capitulo que en lo personal me costo mucho trabajo escribir.
Había tomado una refrescante ducha al volver a casa y valla que la necesitaba.
No paraba de pensar en el día que había tenido, un día bastante agotador, aunque en cierta parte agradecía haberlo tenido, Mark en verdad era genial y no podía quitarme la expresión de su rostro de fastidio, incluso al recordarlo se me escapaba una sonrisa.
Mi celular comenzó a sonar en algún lado de mi habitación, ya había olvidado en donde había caído pues solo había arrojado mis cosas si ver en donde.
Termino de sonar y continúe buscándolo y comenzó a sonar de nuevo, era extraño, ¿Quién estaría llamando con tanta insistencia?
Cuando al fin pude encontrarlo revise la lista de llamadas perdidas y aparecía diez veces el numero de Cathy así que seleccione el numero y marque, no tardo en contestar pues solo había dado tono una vez y ya escuchaba su voz al otro lado de la bocina.
- Carrie Mark esta herido –dijo antes de que dijera hola.
La voz de Cathy se escuchaba destrozada estaba segura de que no podía contener el llanto.
- ¿Qué paso? ¿Cómo paso? –pregunte desesperada.
- No lo sé, estaba pintando y yo me fui a acostar pero olvide mi teléfono en el cobertizo y estaba en el piso.
- ¿en donde estas?
- En el hospital Mercy –me respondió.
- Voy para allá –le dije y colgué.
Me vestí con rapidez y tome las llaves del el auto de mi madre y maneje con la prudencia que me fue posible aun tratando de aterrizar la idea, ¿Quién lo había hecho? Y ¿Por qué a él?
Me quede parada en la puerta del hospital, paralizada por completo, en aquel hospital había perdido a papá, me traía malos recuerdos y más que nada un mal presentimiento.
Me quede paralizada al ver a sus padres con el rostro descompuesto por la preocupación y pronto fui cayendo en cuenta de la realidad, Mark había sido herido y las cosas resultaban ser mas grabes de lo que me pude haber imaginado, no quería admitirlo pero las evidencias apuntaban a otra cosa.
La noche fue avanzando con lentitud y las noticias sobre la condición de Mark no eran favorables, el padre de Cathy tuvo que irse al trabajo pues tenía una reunión importante, y Cathy y yo nos quedamos con su madre.
- Gracias por estar aquí –me dijo Linda poco después de que Cathy fuera por un café –me alegra que mis niños encontraran amistades tan valiosas.
- No es nada –le respondí intentando sonreír.
Ella sujetó mi mano también tratando de sonreír y en ese momento el doctor se acerco a hablar con ella.
- Ha despertado –le dijo con tono cansado –pregunta por Carrie.
- ¿Por qué iba a preguntar por mí? –me extrañe.
Su madre me observo por un momento y después asintió.
- Ve con él –me dijo –debe ser importante.
Entre a su habitación, no me esperaba encontrarlo así, con intravenosas y trasplantes de sangre, estaba completamente pálido y bañado en sudor.
- ¿Cómo te sientes Mark? –le pregunte.
- Tengan cuidado –me susurro –ellas están cerca.
- ¿Quiénes ellas? –le pregunte.
Me percate de que trataba de mantener los ojos abiertos pero se le cerraron de golpe y comenzó a sonar la maquina que marcaba los latidos de su corazón de una manera acelerada.
Salí en busca de ayuda y llegaron varios doctores sacándome de la habitación.
Me senté en el piso recargándome en la pared de enfrente con la cabeza entre las rodillas rogando al cielo por que las cosas salieran bien.
El vacio en mi estomago seguía presente, recordándome que lo que estaba pasando era real por lo que no había forma de escaparme un momento.
Corrine llego después de clases junto con Morgan y la señora Clarens quien no dejo ni un momento sola a la señora Linda. Pero a pesar de esta acompañada por las personas más cercanas a mí me seguía sintiendo sola, desamparada, sin Mark a nuestro lado nada me parecía lo mismo.
Tenía que volver a casa, había recibido varias llamadas de mi madre exigiéndome que volviera cuanto antes, pero no quería irme, tenía miedo de que su me iba sucedería algo.
- Será mejor que vayas a casa –me dijo Corrine –te prometo que te llamare si pasa algo.
Tarde un poco de tiempo en aceptar pero no quería tener más problemas con mi madre, no más de los que ya me esperaban.
No me había dado cuenta pero ya era de noche, las luces de la sala estaban encendidas y me arme de valor para entrar, tenía que afrontar las acciones de mis actos.
- Bonita hora de llegar –dijo mi madre en cuanto abrí la puerta.
- Lo siento mamá –le dije.
- ¿eso lo perdona todo? –me pregunto con seriedad –te vas en la noche sin decir nada, te llevas mi auto y llegas a estas horas y ¿crees que todo se soluciona con un “lo siento”?
- ¿Qué quieres que te diga?
- No quiero que digas nada, quiero que vengas a casa a la hora de la cena, quiero que convivas con tu familia, rara vez te veo en casa, todo el tiempo estas con Morgan y las chicas, me ocultas cosas ¿En donde es que estas Carrie?
- Aquí mamá, aquí –le respondí –pero un amigo esta en el hospital y…
- Y que –me interrumpió –ese no es tu problema niña –me regaño.
- Lo es mamá, tú no tienes ni idea.
- ¿Idea de que, Carrie? Al menos cuando te juntabas con Jamei y Robie venias a casa a cenar, ¿Qué es lo que quieres? ¿irte?
- Claro que no mamá, es complicado, no lo entenderías.
- ¿Eso crees? –me pregunto –como podría entenderlo si no me lo cuentas.
- Si te lo cuento no me creerías.
Ella se quedo callada esperando que le dijera y aunque sabía que me traería problemas el revelárselo lo hice.
- Mamá, soy una bruja –le dije.
Me di cuenta en cuanto se enfado.
- ¡¿Crees que soy tonta Carrie?! –me grito – ¡¿Por qué no te buscas una mejor mentira?!
- Ya te había dicho que no me creerías –la entrante.
- ¡Si tanto quieres largarte hazlo! ¡Lárgate Carrie, pero no me vengas con estupideces!
- ¡Si de eso iba todo me lo hubieras dicho antes! –le grite – ¡me largo!
Arroje las llaves al piso y gire el picaporte.
- ¡te advierto una cosa Carrie! ¡Si pones un pie fuera de esta casa no vuelvas!
- No tengo intensión de hacerlo no te apures por eso –le solté entre dientes y salí de casa.
Camine sin rumbo por un buen rato sin saber a done ir, las lagrimas pedían a gritos salir así que me senté en la banqueta y rompí a llorar.
¿Por qué todo me salía mal? Siempre tenía que arruinar las cosas, si le hubiera aceptado la invitación a Mark lo más seguro es que no le hubiera pasado nada, si hubiera esto el día de la muerte de papá tal vez se hubiera aferrado a la vida y si no hubiera pasado demasiado tiempo en casa de Morgan aun tendría un hogar al cual regresar.
Levante la vista y frente a mi estaba Morgan con un pañuelo tendido hacia mí.
- Supuse que necesitarías ayuda –me sonrió.
Oculte mi rostro y me seque las lágrimas.
- No tiene nada de malo llorar –me dijo –somos humanos, sentimos.
Se anuncillo frente a mí y me abrazo.
- No estás sola Carrie, nos tienes a nosotros –me susurro.
Volví a llorar con mi rostro pegado a su pecho.
- Volvamos al hospital –dijo después de un rato –después arreglamos lo de tu madre.
Asentí y caminamos al hospital.
En la sala de espera solo estaban Corrine y Clarens con los rostros más relajados.
- ¿Qué paso? –pregunto Morgan.
- Esta mejor, lo llevaron a piso –dijo Corrine.
En ese momento sentí que pude respirar de nuevo.
- Menos mal –suspire.
- Dicen que ha preguntado por ti –me dijo Corrine guiñándome el ojo –deberías ir a verlo.
Le sonreí y pregunte a una enfermera por él y me llevaron a su habitación.
Cathy y sus padres estaba ahí estaba ahí, sonriéndose y note que la mirada de Mark se ilumino en cuanto me vio.
- Los dejamos solos –dijo el padre de Cathy y Mark.
Sus padres salieron y cuando Cathy pasó a mi lado me dio un ligero codazo con una sonrisa picara.
- Mira quien vino –dijo Mark.
- ¿Cómo te sientes? –le pregunte.
- ¿Cómo te sientes tú?
- Bien –le respondo automáticamente.
- ¿Quién te hiso esto? –le pregunte.
Se encogió de hombros e hiso un gesto de dolor.
- Ha sido con una pluma de ángel negro –sonrió –son toxicas para los ángeles blancos.
- Los siento –le dije con la mirada gacha.
Me acerque a él mirándome los zapatos hasta llegar a lado de su camilla.
- Te tengo un regalo –le dije.
Me acerque a el lento y nuestros rostros quedaron a muy poca distancia, nuestros labios se rozaron hasta fundirse en uno.
Su mano se poso bajo mi oreja y nuestros labios se movieron con sincronía, como si estuvieran hechos el uno para el otro, fue así como le entre a Mark mi primer beso.

Pd. este capitulo lo he estado publicado desde ahce dos semanas pero entre a trabajar y estoy en la escula y no habia tendo tiempo pero aqui lo dejo, espro que lo hayan disfutado.
No olviden comentar ;)