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lunes, 20 de enero de 2014

Él, por Cathy

Hola!!!!!
Gracias por seguir leyéndonos y esperar cada capítulo nuevo. De verdad gracias por aguantar las largas esperas a las que las sometemos por falta de tiempo.
Intentaremos publicar más a menudo este 2014.
Y para desearles un excelente año a ustedes que nos leen...
Aquí les dejo este nuevo capítulo, por Cathy, que espero les guste mucho.
Anny me la dejó muy difícil con ese extraordinario capítulo anterior, estoy segura que ustedes piensan lo mismo.
Sin más...
Las dejo leyendo...


Cathy
- ¿De qué hablas Carrie? - pregunté confundida.
- El chico de tu dibujo, ya lo he visto antes...

El corazón se me detuvo.
- ¿Qué dices?
- Lo recuerdo, no puede ser otro. Una vez fui con Jamei a la pista de patinaje, él estaba ahí, no sé por qué, no es del tipo luzca como un skate, tenía una pinta distinta - se estaba yendo por las ramas - el punto es que es él, estoy cien por ciento segura.
Era real, el chico de mi dibujo era real. Podría verlo, tocarlo, sentirlo cerca...
- ¿Cathy? - habló Carrie y me trajo de vuelta a la tierra de mi extraño ensueño - ¿Escuchaste lo que acabo de decir? ¡Podremos despertar a Corrine!
"Corrine"...
- Sí, es estupendo Carrie, hay que decirle a Mark.
- Y a Morgan... y quizá también a Allison, aunque preferiría que no - siguió hablando.
El chico era real. Podría verlo de verdad...
¡¿En qué diablos estaba pensando?! ¡¿Qué era lo que me sucedía?!
Estaba muy confundida. ¿Por qué me sentía de esta manera?
- ¿Cathy? - Mark se acercó a mí, ambos estábamos en la sala cuando el teléfono sonó, así que él seguía ahí - ¿Estás bien?
- Sí, es Carrie, algo importante, habla con ella - le pasé el teléfono, yo no podía pensar en nada en este momento.

Morgan... Morgan... Tenía que pensar en Morgan. ¿Por qué estaba metiéndose este chico en mi cabeza? Ni siquiera lo conocía, no además de en mi imaginación, quiero decir.
- Carrie... - habló mi hermano - ... hola...
Subí a mi habitación.
Me dolía el pecho, sentía como si me estuvieran estrujando.
Me senté en mi cama y saqué mis libretas de la mochila.
7 libretas, llevaba 7 libretas a la escuela y las siete tenían más de un dibujo de él, de sus ojos, de su sonrisa. ¿Cómo es que había dibujado tantas veces al mismo chico en distintas situaciones? En uno de mis dibujos él estaba sentado en una especie de grada, miraba hacia el parque, serio, misterioso. En otro sonreía abiertamente mirándome, porque de verdad parecía que me miraba, en otro estaba dormido, pero parecía un ángel...
- Vamos a vernos en casa de Morgan en 15 minutos ¿Estás lista? - entró Mark a mi habitación y me miró confundido, en medio de todas las libretas abiertas con dibujos en sus páginas. Lo miré asustada.
Entró a la habitación.
- Cathy, no nos habías dicho de esto.
- No puedo dejar de dibujarlo Mark, tengo aquí, en mi mente, siempre una nueva imagen de él que necesito dibujar - realmente estaba asustada y mi hermano lo notó. Se sentó a mi lado y me abrazó - No puedo dejar de pensar en él.
- Tranquila hermanita, no pasa nada.
- ¡Sí! - me levanté enojada - ¡Claro que pasa! Algo malo ocurre conmigo, yo quiero a Morgan - confesé desesperada - Pero ahora en quien no puedo dejar de pensar es en él - señalé todos los dibujos.
- Cathy, tranquila - se levantó y se acercó lentamente a mí - Todo debe ser parte de tu nuevo poder. Ves cosas o... No sé, Cathy - me sonrió - hay que dejar que se desarrolle. ¿De acuerdo?
- No me siento bien.
- Es cosa de que te acostumbres. A veces los poderes actúan extraño al principio, te sientes unida a este chico porque es el primero a quien ves. Pero conforme tu poder avance y lo controles, ya no te pasará nada así, sólo... verás lo que necesitemos para ayudar.
Sus palabras me estaban tranquilizando.
- No quiero un nuevo poder, Mark, no estoy lista.
- Claro que lo estás, sino no lo tendrías.
- ¿Y por qué Carrie y Corrine...?
- Cada quien va a su ritmo. Adquirirán nuevos poderes, pero también depende del poder que esté destinado a ellas el momento en que les llegará.
- ¿De verdad lo crees?
- Lo creo, sí - me sonrió.
Miré los dibujos... De verdad había algo en este chico que me volvía loca, que me asustaba.
- ¿Estás lista para irnos?
- No sé si quiero verlo, Mark.
- Tienes que hacerlo, por el bien de Corrine. ¿Vas a ser fuerte?
No respondí.
- Yo estaré a tu lado, Cathy, siempre. Somos hermanos - me sonrió.
Asentí nerviosa.

Ciertamente, conocerlo no era lo que me asustaba. Que fuera igual de encantador que en mi mente era lo que me causaba temor. Porque si ya me sentía así respecto a él sin verlo, no quería ni imaginarme cómo podría ser cuando lo conociera.
Llegamos a la casa de Morgan en poco más de 15 minutos, y ya todos estaba ahí, incluidos los padres biológicos de Corrine.
- Estábamos comentando - nos puso a tanto Allison - que debemos organizar grupos de búsqueda.
- Sí, porque esto es taaaan CSI - ironizó Carrie.
- Por favor Carrie, necesitamos encontrar a ese chico, coopera, ¿Sí? - pidió el padre de Corrine. El profesor Ben.
- Yo propongo que vayamos al lugar donde Carrie lo vio, si fue una vez, regresará ¿No? - dijo Morgan.
- Ya te dije que no tiene pinta de Skate, seguramente sólo fue por acompañar a su amigos - le respondió Cathy un poco frustrada.
- Pero si lo hizo una vez, lo hará otra, así que ese es el mejor plan que se me ocurre. Es como un grupo de búsqueda - intercedió Morgan en plan de: "Todos felices"
- ¿Qué edad crees que tenga, Cathy? - me preguntó Allison.
- ¿Por qué?
- Para saber si va al colegio.
- No, no creo que vaya, para mí que es más grande que nosotros.
- Bien, entonces el colegio queda descartado - suspiró Ben.
- Creo que Morgan tiene razón. No tenemos otra pista para buscar, así que, esa es nuestra mejor opción - aceptó Mark y todos estuvieron de acuerdo.
Nos organizamos para ir a la pista por horarios y en parejas. A mi me tocaba ir con Morgan ya que, por una extraña razón, Carrie y Mark no pelearon cuando Allison les pidió que fueran juntos.
- Debemos encontrarlo rápido si no queremos sufrir otro ataque - dijo casi para sí misma Carrie.
- ¿Otro? - pregunté inmediatamente - ¿Cómo que otro ataque?
Mark y Carrie se miraron.
- ¿Qué sucedió? - interrogó Mark.
- Un hechicero atacó a Carrie hace unas horas - explicó Mark.
- ¡¿Qué?!
- No se asusten, no es para tanto, estoy bien, Mark está bien, todos estamos bien.
- Pero... ¿Por qué no nos lo dijeron? - reclamé.
- No queríamos preocuparlos, además después recordé lo del chico y... todo fue muy rápido.
- Pues para no querer preocuparnos no lo hiciste muy bien - reprochó Morgan.
- Lo siento ¿Sí?
- Bueno, ya pasó y como dijo Carrie todos estamos bien. Ahora hay que ir a buscar al chico y nosotros empezamos. Ya tenemos uno de los dibujos de Cathy así que será sencillo.
- ¿Por qué tienen uno de mis dibujos? - me enojé.
- Yo se los di - me tranquilizó Carrie - lo dibujaste en la libreta de cálculo que me prestaste.
Mark me tranquilizó con su mano en mi hombro.
- Pero hay que seguir pendiente de la casa de los padres de Corrine - dijo Ben.
- ¿Quién está ahí ahora? - pregunté.
- Dejé un hechizo protector, es seguro, pero me gustaría que de ser posible siempre hubiera alguien muy cerca - avisó Allison.

Convencimos a los padres de Corrine de no trasladarla al hospital al menos por algunos días más, días en los que esperábamos encontrar al chico.
Estaba segura de que perdería el año escolar, en estas semanas había faltado más que en toda mi vida desde el kinder.
Pero valía la pena, era por ella, por mi hermana.
Pasó una semana entera sin que ninguno de nosotros lo viera. Allison quería cambiar de plan pero no teníamos ninguno. Yo seguía dibujándolo sin querer.
Y cada vez me asustaba más el poder conocerlo.
Corrine no tenía mejoría, todo lo contrario, ahora apenas y se movía. Habían llamado a un doctor para que la alimentara por medio de suero, estaba adelgazando, se estaba consumiendo.
Pero por suerte ningún hechicero atacó otra vez.
- ¿Estás aburrida? - me preguntó Morgan cuando estábamos en nuestra guardia del día.
- Sí, algo - acepté.
- Lo siento, no hemos platicado mucho a pesar de tener tanto tiempo a solas, ¿Verdad?
No, no lo habíamos hecho.
- Ahora quien importa es Corrine.
- No Cathy, también importamos nosotros, lo nuestro.
"Lo nuestro"
- No deberíamos hablar de esto ahora, Morgan - señalé hacia arriba, hacia los Ancianos.
- Ok, no ahora, pero te quiero - se acercó a mí y me besó en la frente.
El corazón se me aceleró, pero no tanto como antes.
- Iré por un helado ¿Quieres uno? - me sonrió.
Asentí.
Morgan se alejó decidido. Yo también lo quería, pero era esto... este sentimiento que me estaba volviendo loca lo que no me dejaba disfrutar de su compañía, de su dulzura, de sus palabras, de su beso.
Y para colmo una nueva imagen del chico me cautivó la mente. Sin que me lo esperara, como siempre, tenía ganas de llorar, quería dejar de pensar en él.
Ésta vez apareció en las mismas gradas de otros dibujos que tenía de él, estaba serio, con mirada misteriosa, viendo hacia el parque...
El parque...
El mismo que yo estaba viendo pero desde otro ángulo.
Me levanté y empecé a caminar. Necesitaba encontrar ese lugar. Quizá él se encontrar ahí, ahora...
El corazón me latió con fuerza, con mucha rapidez... Caminé hasta visualizar el ángulo del parque en el que él estaba en mi mente. Miré el parque era completamente similar a lo que él estaba viendo. Cerré mis ojos, su imagen seguía en mi mente...
Pero ahora... Él me estaba viendo a mi también, de espaldas a él. Yo estaba en mi visión.
Apenas y podía respirar cuando abrí los ojos. Volteé lentamente, muy asustada.
Él no estaba sentado en unas gradas, estaba sentado en una serie de jardineras que estaban en forma de escalera. Sus pies colgaban como a un metro de suelo y estaba vestido justo igual que en mi visión.
Me miró. Su rostro era el mismo, sus ojos perfectos...
Y me sonrió, como si estuviera muy feliz de verme.
Dio un salto para bajar de la jardinera y caminó hacia mí completamente decidido. Yo respiraba agitadamente sonriendo. Ni siquiera había sabido cuándo empecé a sonreír.
- Me encontraste - dijo a medio metro de mí. Su voz era igual de perfecta.
Y rompiendo toda distancia entre nosotros... Tomó mi rostro con ambas manos... Y me besó.





domingo, 29 de diciembre de 2013

Secreto en el bosque, por Carrie

Si ya sé, ya sé, no hemos publicado pero se los juro amabas hemos estado ocupadas con cosas de la escuela y yo comence a trabajar hace dos mese por lo cual, no hemos tenido tiempo y en lo personal mi inspiracion estaba mas muerta que Cronos en el tartaro pero bueno esta entrada va especialmente para K=D, lamentamos no publicar tan seguido, en verdad pero las cosas estan un poco dificiles y nos quedamos sin una colaboradora, pero trataremos de  hacerlo mas seguido chica.
Sin mas que agregar las dejo leyendo
Anny

Cathy había hecho un boceto de un sujeto que no conocía, eso sí era extraño, bueno… a diferencia de todo lo extraño que nos había pasado.
Curiosamente todo parecía muy tranquilo lo cual me ponía los nervios de punta, siempre que las cosas parecían calmarse un poco empeoraban sin previo aviso. Era como una ley básica en nuestras nuevas vidas, lo único que quería saber era cuando terminaría todo esto.
Morgan me acompañaba a casa pues decidimos que era mejor dejar a Cathy y a Morgan hablar por un rato, después de todo Morgan se había puesto tan celoso que se había enfadado con Cathy, obviamente él no quería admitirlo.
Tenía tantas preguntas en la cabeza que no me atrevía a hacer en voz alta. Como que tal vez Cathy estaba desarrollando un nuevo poder que nostras no teníamos o si es chico tendría algo que ver con Corrine, no sé, tal vez era su príncipe azul que llegaría en su corcel planco para pelear contra las brujas y rescatarla de su sueño eterno, eso o yo tenía que dejar de ver películas de Disney.
Comenzaba sentirme ansiosa, no estaba acostumbrada a que las cosas se nos fueran tanto de las manos y eso que la controladora era Corrine, mi maldición eterna, me estaba convirtiendo en mi hermana. De pronto me imagine con un ridículo corte de pelo con un peinado perfecto y usando falditas y sweaters color pastel, llevando en mis brazos una carpeta de corazones y estrellitas y caminando como un robot que intimidaba a todo el mundo.
Rodé los ojos.
— ¿A ti te gustan las chicas como Corrine? — le pregunte a Mark sin pensar en lo que decía.
Mark me miro como si le estuviese haciendo una pregunta trampa, su expresión era entre extrañado y divertido.
— ¿A qué viene esa pregunta?
— Nada, olvídalo — me encogí de hombros.
Morgan se detuvo y tiro de mi mano, retire mi mano rápido a portando su contacto de mi piel.
No me gusto su expresión de dolor, pero era muy difícil para mí estar a la defensiva todo el tiempo.
— Lo siento — susurre —. Estaba pensando en el chico que dibujo Cathy.
— ¿No me digas que tu también lo has visto? — pregunto con un dejo de celos.
Negué con la cabeza.
— Estaba pensando que tal vez… ya sabes…
No me atrevía a expresar lo que pensaba en voz alta pues me parecía tonto y cursi pensar en los príncipes azules, además de que era una completa locura. Ya me imaginaba a Corrine despertando con los labios de un completo extraño sobre los suyos. De seguro correría al baño y se lavaría la boca con cloro y asido.
— Y si ¿Qué? — insistió Mark.
— Bueno, ya sabes, en los cuentos de la bella durmiente un príncipe besa a la princesa y ella despierta y con ella todo el reino, y todas esas cosas.
Mark estallo en carcajadas y yo me puse completamente roja. Me enfade y comencé a caminar azotando los pies.
— ¡No, Carrie! — suplico Mark tratando de contener la risa.
— A mi no me parece gracioso Mark — estalle de furia —. Mi hermana está dormida por un hechizo y no tenemos una respuesta de cómo curarla y cuando pienso en algo tú te ríes de mi.
— No me rio de ti, Carrie — se defendió —. Solo me pareció gracioso el concepto por imaginarme a Corrine besando a un extraño, además, tu más que nadie debería saber que la magia no es como en los cuentos de hadas, es peligrosa si la utilizas mal.
Torcí la boca pero mi excreción de enfado se fue desvaneciendo.
Caminamos un par de pasos más y el de nuevo se detuvo tirando me la mano nuevamente.
— Te extraño Carrie — dijo mirándome a los ojos.
El comentario me tomo desprevenida y más lo que sucedió después, me beso, pero ese beso no se sentía como los que daba Mark, era distinto como agresivo.
Trate de resistirme y alejarlo de mi pero él se aferraba mas a mi cuando trataba de empujarlo. Entonces deje caer mis brazos a mi costado y espera que terminara.
— Tu indiferencia duele ¿sabes? — dijo dolido.
— ¿Qué demonios te pasa Mark? ¿Mi hermana esta embajada y tú piensas en cuanto me extrañas y…?
Me quede callada, el rostro de Mark comenzó a desfigurase mostrando un horrible rostro, tenia los dientes afilados y la piel completamente blanca, como el cal. Sus ojos eran completamente negros y despedía un abrumarte olor a sangre.
— ¡Carrie, corre! — escuche a Mark gritarme.
Mis manos se encendieron en llamas y comencé a arrojarle bolas de fuego a aquella extraña criatura.
Mi fuego no parecía dañarlo y comencé a retroceder despacio. Esa cosa se me arrojo encima y un manto braco y espumoso me cubrió, cerré los ojos y al abriros estábamos en el bosque mágico, donde hicimos nuestro primer entrenamiento.
Sentí que los brazos de alguien me rodeaban entre en pánico y comenzó a zangolotearme para poder quitármelos de encima deseando recordar algún movimiento de mis clases de defensa personal.
— Carrie, soy yo Mark — susurro.
Ya no estaba segura si en verdad era él o no, me aparte de él y encendí mis brazos preparada para atacar.
Mark levanto los brazos en señal de paz pero yo no baje la guardia.
— ¿Quién eres? — exigí saber.
— Por amor a los arcángeles, Carrie, soy Mark.
Lo observe con detenimiento esperando a que ocurriera algún cambio pero no ocurrió nada.
Apague mis llamas y corrí a abrazarlo.
— ¿Qué era esa cosa?
— Un hechicero… ¡Dios, Carrie! Jamás me había asustado tanto en la vida, en un par de segundos te habías esfumado. Cuando esa cosa se acerco a ti creí que te había perdido. Creí que te pasaría lo mismo que a Corrine.
Me dio un beso en la frente y me estrujo.
— ¿Estas herida? — pregunto después de un rato de silencio.
Negué con la cabeza pero hundí mi rostro en su pecho inundado mis pulmones de su aroma.
— ¿Qué hacemos aquí? — pregunte con la voz amortiguada.
— Pensé que sería el único lugar donde estarías a salvo, esa clas de hechiceros no pueden entrar aquí — me aseguro.
Me párate un poco de el.
— Pero las brujas si pudieron — me sobresalte.
El asintió.
— Por que los poderes de la antigua guía era cada vez más débiles, pero ya que Allison asumió el titulo la barrera que protege este bosque es más fuerte.
Esta vez fui yo quien lo beso, el correspondió a mi beso y por un momento me sentí completamente dichosa. Me parte de golpe al recordar a mis hermanas.
— ¡Esa cosa ira por Cathy y Corrine! — me sobresalte.
El negó con la cabeza.
— En la reunión de hoy dijeron que estaban buscando el fuego de Calixto — me rebelo —. Pr eso me ofrecí a acompañarte a casa, no quiero que te quedes sola.
— Entonces ¿Me buscan a mí?
El asintió.
— ¿Para qué?
— No lo sé Carrie, pero tus llamas no eran tan poderosas como antes, temo que el hecho de que Corrine esté bajo un hechizo debilita sus poderes y las brujas están aprovechando eso, supongo que quieren quitarle sus poderes como quisieron hacerlo con Calixto antes de que muriera.
A eso, justo a eso me referían cuando decía que las cosas jamás se calmaban en mi vida.
— Sera mejor que volvamos a casa — suspire.
Morgan me beso de nuevo y yo aferre mis manos a su cuello.
¿Por qué era tan difícil aceptar que lo extrañaba? Necesitaba el calor de su cuerpo la esencia de su piel el sabor de sus besos, lo necesitaba por que el me hacía sentir más fuerte. ¿Tan malo era quererlo? La respuesta era no, eso me hacia odiar mas a Allison.
Las manos de Mark se aferraron a mi cintura y se colaron por debajo de mi camiseta. El contacto de sus manos en mi espalda hacia que la piel se me erizara. Su contacto me hacía perder el autocontrol. Para mi desgracia el aun conservaba el suyo y se separo de mi.
— Te amo, Carrie — me susurro.
SE me escapo una enorme sonrisa y volví a besarlo y simple beso corto que esperaba que demostrara todo lo que sentía por él.
Caminamos a la salida de el bosque, que ahora me parcia nuestro y él se detuvo antes de salir.
— Carrie, lo que paso aquí no tiene que saberlo nadie — me pidió —. Si Allison se llega a enterar estaremos en problemas.
— A mí me gusta meterme en problemas — dije en tono juguetón.
El me dedico media sonrisa pero después se puso serio.
— ¿Volveremos a estar juntos? — le pregunte.
— No hay nada más que quiera, pero por el momento lo mantendremos en secreto — me propuso.
— Solo porque no tengo opción — acepte —. Pero en cuanto tenga oportunidad voy a patearle a Allison el…
Mark me beso de nuevo interrumpiendo mi perfecta frase amenazadora.
Al llegar a casa todo me daba veletas y sentía que el corazón se me iba a salir del pecho.
— ¿Cómo sigue Corrine? — me pregunto mi madre desde la cocina.
— No muy bien, volveremos a verla mañana — le dije y subí las escaleras.
Me recosté en mi cama haciendo un repeso en mi cabeza de lo que había pasado hoy, el dibujo, el hechicero mar… el chico del dibujo…
— ¡En la plaza donde patinamos! — casi grite.
— ¿Qué pasa Carrie? — pregunto alarmada mi madre.
Asome la cabeza por la puerta y grite:
— Olvide mi sweater en la plaza donde patinamos — trate de sonar convencida.
Mi madre dijo algunas cosas sobre los jóvenes de esta época y lo distraída que era, pero no le preste atención.
Llame a casa de Cathy esperando que respondiera ella y para mi suerte si fue ella.
— El chico que le busco pleito una vez Jamei en la plaza donde patinamos — le solté antes de que terminada de contestar la llamada.
— ¿De qué hablas Carrie? — pregunto confundida.

— El chico de tu dibujo, ya lo he visto antes… 

sábado, 2 de noviembre de 2013

Boceto, por Cathy

Hola chicas, de nuevo yo, MaGe, trayendo para ustedes la continuación de "Venéficas, La Víspera de todas las Brujas" con un capítulo de Cathy, espero que lo disfruten mucho y lamento la tardanza... =D
Un abrazo a todas...

Cathy
Era una verdadera tortura estar aquí, sentada esperando que la maldita manecilla delgada del reloj terminara de llegar al 10 para poder salir de clase.
Carrie estaba en su asiento, entreteniéndose en su tamborilear de dedos a dos asientos atrás de mí. El lugar de Morgan estaba vacío, igual que lo había estado durante sus semanas enfermo, hace tan poco tiempo, y durante estos últimos dos días, que se había pasado vigilando la casa de Corrine mientras no encontraban una manera de cuidarla.

Y el maldito reloj seguía sin querer avanzar.

¡¿Cómo era posible que no nos hubieran dejado quedarnos con ella?! ¡Es nuestra hermana! ¡¡Nuestra!! Teníamos más derechos que Mark y Morgan juntos, y ellos lo sabían. El que nos alejaran de ella era realmente injusto, aunque sólo fueran las horas del colegio, que como ya había mencionado, parecían eternas y una verdadera tortura.

Me dediqué a concentrarme en otra cosa ya que el reloj parecía querer aniquilarme del estrés y la ansiedad. Tomé mi lápiz y empecé a dibujar, nada en realidad, siempre me había gustado dibujar, empecé por trazos largos y sencillos, a modo de relajación en los laterales de la hoja, después los fui cerrando en tonos sombreados hacia el centro...
Se me fue el tiempo...

- Cathy - me llamó Carrie y cerré la libreta instintivamente.
Todo mundo se había levantado. El reloj ya daba la hora de salida.
- ¿Nos vamos? - me preguntó.
- Sí.. sí - terminé de reaccionar y metí mi libreta en la mochila apresuradamente, saliendo un poco nerviosa del salón.
- ¿Estás bien?
- Sí - le sonreí.
- Bien, porque dos hermanas enfermas ya sería demasiado.
- Estoy bien, Carrie - sonreí con más confianza - Vamos a casa de Corrine.
- ¿No crees que su familia sospeche? Es decir, nos la hemos pasado ahí desde hace tres días y probablemente estaríamos más tiempo si Morgan y Mark no nos hubieran mandando a la escuela.
- ¿Y qué iban a sospechar? ¿Que somos unas amigas con súper poderes de preocupación o de súper unión entre nosotras? - le sonreí a medias - No lo creo.
Subimos a su auto y manejó en silencio por un rato, luego rompió ese silencio.
- La quieren llevar a un hospital, su madre me lo dijo ayer antes de que me fuera, mientras tú te despedías de su padre.
- ¿Por qué no me lo dijiste ayer? - le pregunté nerviosa, preocupada, temerosa.
- No lo sé, creo que ni yo misma lo había procesado.
- ¿Y si ya se la llevaron?
- No, apenas lo estaba considerando, tranquila, todavía la encontraremos en casa.
Me derrumbé en ese momento.
- ¿Y qué pasará si no encontramos una cura? Se la llevarán, nos la quitarán, Carrie - rompí en llanto - ¿Qué pasará cuando ya no la encontremos en casa... nunca más...?
- Cathy, tranquila, eso no va a pasar. Encontraremos la cura - me puso una mano en el hombro sin despegar por completo su atención de la calle - Corrine va a ponerse bien.
- Sí - me limpié las lágrimas - lo siento, es sólo que...
- Lo sé, han sido muchas emociones en muy poco. Primero lo de Mark, después Corrine se va, después esas malditas brujas, luego la señora Clarens, después Alisson, luego para rematar Morgan y ahora Corrine. Definitivamente nunca creí vivir tantas emociones en tan poco ni aún después de descubrir lo de Calixto.
- ¿Sí ha sido mucho, no?
- Muchísimo.
- Tengo miedo Carrie.
- ¿Por Corrine?
- Por nosotras, ¿Qué pasa si ahora seguimos nosotras?
- Bueno, no puedo asegurarte que no nos va a pasar nada, pero estaremos alertas, ¿De acuerdo?
Asentí de forma involuntaria. No estaba tranquila y no lo estaría hasta que Corrine estuviera bien, sin ella estábamos desprotegidas, éramos más débiles, las brujas lo sabían. Lo raro era, que aún no hubieran atacado.
Cuando llegamos a su casa Morgan estaba fuera, pero completamente atento.
- Mark no tarda en venir a hacer el turno de la tarde y ésta noche Alisson quiere quedarse - nos comunicó.
- ¿La van a dejar?
- Ya no tenemos excusa para seguir impidiéndoselo.
- Sólo pídele que no cometa ninguna indiscreción con sus padres.
- Ya se lo advertimos, está de acuerdo con no acercarse a ellos.
- ¿Y han investigado algo nuevo?
- Nada hasta el momento, seguimos haciendo todo lo posible, pero aparte de las teorías basadas en cuentos, nada coherente.
- Bien, pues será mejor que entre Cathy, ¿Te espero arriba?
- No, subiré contigo - me adelanté y entramos juntas.
Los papás de Corrine nos dejaron subir sin contratiempos, su madre estaba arriba, con ella, no se le despegaba, acariciaba su cabello con mucho cuidado, con behemencia y mucho amor. Alisson jamás sería capaz de eso aunque fuera su madre biológica.
- ¿Cómo sigue?
- Sin cambios - respondió.
Nos sentamos en nuestros respectivos lugares. Saqué una libreta para pasar el tiempo y de nuevo garabatee cosas.
Pasadas algunas horas la señora se levantó, dijo que nos traería refrigerios y salió.
- Creo que ocasionamos problemas, ¿No? - pregunté - Encima de todo lo que le pasa ahora va a bajar a prepararnos refrigerios.
- Creo que lo hace más para distraerse que por amable, Cathy - respondió Carrie - ¿Y tú, por qué no te quedaste con Morgan? ¿Estás enojada con él por no dejarte quedar con Corrine?
- No, claro que no. Es decir, estoy molesta por eso pero no tiene que ver.
¿Entonces?
- No quiero que si algo llega a pasarme él sufra más de lo que debe.
- Eso es una tontería.
- ¿Lo crees?
- Sí, él te quiere, no debes alejarlo.
- De todos modos no es como que podamos estar juntos, tú lo sabes.
- Qué se pudran - soltó enojada hacia aquellos que la habían separado de mi hermano, y con mucha razón.
- Dudo que si ellos te escuchan decir eso le ayuden a Corrine - dijo Mark entrando a la habitación.
- Una cosa no tiene nada que ver con la otra, ellos, como yo, deberían aprender a separar los asuntos y ayudarnos de una buena vez - respondió Carrie.
- ¿Encontraron algo? - pregunté al ver entrar a Morgan también.
- Nada aún.
- ¿Entonces qué hacen aquí?
- Queríamos verla. A pesar de que estemos haciendo guardia casi no podemos estar junto a Corrine.
- ¿De verdad no tienen nada? ¿Alisson no ha logrado investigar nada allá arriba?
- Es un mal muy poco común y sabemos que tiene que ver tanto con el poder de brujas malvadas como con la debilidad de la víctima, obviamente Corrine pasaba por un mal momento y por eso las brujas decidieron atacarla a ella.
- ¿Y ellas, por qué no nos atacan a nosotras? ¿Al menos han logrado averiguar eso? - Carrie estaba molesta, y con razón.
- En realidad, sobre eso tenemos una teoría bastante fuerte.
- Pues no se la guarden. ¿Cuál es?
- El hechizo es poderoso y muy antiguo. La brujas no son tan poderosas. Debieron quedarse sin fuerza para prepararlo y aún más, para llevarlo a cabo. Ya son cinco días los que lleva así.
- Entonces están débiles, pero en cuanto se pongan mejor... atacarán ¿Eso están diciendo? - pregunté.
- Es nuestra teoría, sí.
- Vaya, pues es una...
- Carrie - la reprendió Mark.
Volví a quedarme en mi lugar, saqué otra hoja de papel y a dibujar otra vez. Los chicos se quedaron ahí, la madre de Corrine subió, estuvo ahí un rato y luego volvió a bajar. Estaba por oscurecer.
- Alisson no debe tardar en llegar, será mejor que nos vayamos.
- Cathy... Cathy... - habló mi hermano.
Morgan me arrebató el cuaderno y yo le reclamé, pero era demasiado tarde, él ya había visto el dibujo, el rostro que había estado dibujando estos últimos días sin querer en casi todas mis hojas.
- ¿Quién es él? - preguntó enojado cambiando las hojas y viendo los mismos ojos profundos, la misma mirada ausente y cautivante, el mismo cabello desordenado y esos labios delgados y forzando una media sonrisa - ¡¿Quién es?!
Mark le quitó el cuaderno.
- ¡Cathy, respóndeme!
- Ey, celoso, tranquilo ¿Quieres? - le dijo mi hermano acercándose a mí - ¿Sabes quién es él, Cathy?
- No, la verdad es que no. Nunca lo he visto más que... bueno, en mi mente.
- Lo has dibujado mucho ¿Por qué?
- No lo sé.
Cathy también lo miró.
- Creo que yo lo he visto - dijo ella.
- ¿Dónde? - pregunté con más emoción de la que me hubiera esperado.
- Bueno, no estoy segura.
- ¿Desde cuándo lo dibujas?
- Lo hago para relajarme, creo que empecé el jueves.
- ¿El mismo día que empezó a faltar Corrine? ¿Cuando se enfermó?
- Sí, probablemente ¿Por qué? ¿Qué tiene de relevante?
- Creo... - dijo Mark - que quizá nos estés dando la respuesta a la cura de Corrine.
- ¿El chico? Es un brujo o algo así?
- No sé si lo sea, pero quizá el cuento de la Bella Durmiente no esté tan desenfocado de la realidad, quizá sí necesite...
- Un beso.
- Pero no un beso cualquiera.
- ¿Y crees que sea este chico?
- Por algo lo ves, tiene que haber una relación.
- ¿Y si sólo está en mi cabeza?
- Puede ser, pero Carrie cree que lo vio, así que quizá no sólo esté en tu mente.
- ¿Y por qué lo vi yo? ¿Por qué no Carrie?
- Eso no puedo saberlo, Cathy, sólo sé que por el momento, hay que buscar a este chico... y rápido.
Morgan me seguía mirando celoso, Mark sonreía esperanzado y Carrie miraba fijamente el retrato tratando de averiguar quién era aquél chico.
Yo... sólo sabía... que ese chico... era cautivante, muy cautivante.

lunes, 9 de septiembre de 2013

¿Qué le pasa a Corrine? por Carrie

Hola!!
Antes de comensar y como ya es mi custumbre les ofresco una discupa de antemano por tooodas esas semena  (meses) por dejar abandonado el blog, ya saben la razon, la bendita escuela, pero estos meses no han sido solo eso, estoy tan poco inspirada que es dificil concebir una idea que me paresca buena.
Dejando eso de lado, quiero postear este capi en honor a MaGe, quien cumple años este dia y desde aqui le deser que se la pase increible y que se cumplan sus metas en este nuevo año de vida :)



Una nueva semana una nueva oportunidad de comenzar, si tan solo pudiese tomarlo por el lado bueno. No dejaba de pensar en todo lo que nos había pasado esos últimos meses, en como cuando las cosas parecían mejorar empeoraban así de rápido.
Como todos los lunes llegue tarde a la escuela, no podía quitarme esa costumbre de dormir un poco más los lunes, me encontré con Cathy y Morgan, esperamos a Corrine pero no llego.
-          Debe seguir enferma –comento Morgan.
-          Es muy extraño, Corrine no suele faltar, aunque este enferma –me extrañe.
-          Yo creo que tendríamos que entenderla más –intervino Cathy –después de todo no ha tenido un solo día de despreocupación desde hace meses.
Fuimos a clases y no dejaba de esperar a que Corrine entrara por la puerta en cualquier momento. Pero no sucedió, eso comenzaba a preocuparme, ¿Qué le estaba pasando a Corrine? La conocía bien, tenía que ser algo muy serio para que dejara de asistir a clases tan de repente.
El día transcurrió tan lento como todos los aburridos lunes, ya memoria por que el día terminara y escapar de este mundo escuchando música en mi habitación, al menos eso era lo único que había conservado de mi vida anterior.
Salí casi corriendo al escuchar la campana que indicaba la salida de clases, no me detuve a esperar a Morgan y a Cathy, ellos necesitaba tiempo a solas. Con lo que no contaba era con encontrarme a Mark en la salida. Trate de evadirlo pero se atravesó en mi camino.
-          ¿Día difícil? –me pregunto.
-          ¿Qué quieres Mark? –pregunte con fastidio.
-          Hablar –me respondió.
Rodé los ojos, de que otra cosa quería hablar, ¿No había dejado claro todo el otro día? En verdad no comprendía a ese chico.
Termine aceptando y me llevo a la cafetería en donde trabajaba los fines de semana.
-          Lo siento Carrie –dijo en cuanto nos sentamos –yo jamás te quise hacer daño.
Esta dispuesta a ser una completa arpía con el pero lo que dijo me desarmo por completo.
-          Sé que es tarde para decirlo – continuo – pero la cosa es que me preocupan, tu y Corrine principalmente.
-          Las cosas no han salido mal últimamente pero nos repondremos –asegure –esta mala racha no puede durara para siempre.
El se rio un poco.
-          ¿De qué te ríes? –pregunte a la defensiva.
-          Es solo que estas un poco optimista –se encogió de hombros.
Le saque la lengua, había olvidado lo cómodo que uno se podía sentir con Mark.
-          ¿Qué piensas de Allison? – pregunte.
El pareo pensar bastante en su respuesta, yo creía que era una bruja, Corrine la odiaba o al menos no quería saber de ella y Cathy, antes sabia que tampoco le agradaba, aunque jamás supe si su perspectiva cambio desde que salvo a Morgan.
-          Tal vez no sea la mejor persona del mundo pero deberíamos darle una oportunidad ¿no crees?
Lo fulmine con la mirada, pero me relaje, se necesitaba de mucha energía para estar molesta con Mark quien a pesar de todo seguía siendo el mismo Mark comprensivo de siempre ¿Para que esforzarme en esta enfadada?
-          Pero mira lo que le hizo a Corrine –me queje –ella jamás había fletado a clases y lleva sin aparecerse en la escuela tres días, además no pude verla el fin de semana, su madre dice que está enferma y…
-          ¿Enferma? –me interrumpió preocupado.
-          Si su madre dice que Duerme todo el día.
Se levanto pago la cuenta y me indico que saliéramos.
Salí tras de él, eso ya me estaba preocupando.
-          ¿Qué ocurre Mark? –me alarme.
-          He sentido algo mal con la energía de Corrine estos días, no le tome atención, creo que estaba tan ausente por su estado de ánimo. ¿Por qué no lo note antes?
-          ¿Notar que?
-          Llama a Cathy y dile que nos reuniremos en casa de Morgan.
No fue necesario llamarle pues mi celular sonó en cuanto lo saque de la mochila, Marcando el nombre de Cathy en la pantalla.
-          ¿Qué sucede? – pregunto preocupada – sentí que algo iba mal.
-          Mark quiere que nos veamos en casa de Morgan, es urgente –le dije.
-          Ya… ya estoy aquí – admitió con pena.
-          De acuerdo estamos en camino.
Llegamos lo más rápido que pudimos a casa de Morgan, pero la actitud de Mark comenzaba a asustarme pues en junto entramos se abalanzo sobre Morgan.
-          ¡¿Qué clase de guardián eres?! –grito mientras le proporcionaba un golpe.
-          Mark –gritamos Cathy y yo a unisonó.
-          ¿Qué diablos te pasa Mark? –pregunto Morgan mientras lo empujaba lejos de él.
Me preocupe pues Morgan se llevo la mano justo al punto en donde lo habían acuchillado pues Mark lo había lastimado.
-          ¿Sabes algo de Corrine? –le pregunto tratando de mantener la calma.
-          Está enferma –respondió.

-          ¡¿Enferma?! –grito de nuevo – ¡¿Te parece que está enferma?! ¡Esta hechizada, estúpido guardián! ¡El hechizo Sombram el hechizo de la bella durmiente!             

martes, 11 de junio de 2013

Sombras, por Corrine

Hola!, se que me tarde demacia en publicar, no tengo perdon ni excusa, la cosa es que no estaba en mi mejor momento :P super desinspiradas, mis musas se perdieron en el limbo hahahaha pero bueno, que les cuento, espero que disfruten de este capotulo, un poco corto pero en lo personal me gusto. Las dejo leyendo.

Las cosas no parecían cambiar para bien, echaba tanto de menos a la señora Clarens, siempre estuvo para darnos consejos, o al menos, jamás nos había complicado tanto las cosas como esa mujer. No podía llamarla de otra forma, solo era “esa mujer”.
Morgan se ofreció a quedarse conmigo un rato mas después de que me dejaron en mi casa, pero yo estaba tan cansada que lo único que quería era recostarme y dormir. Tal vez, y si tenía un poco de suerte no despertaría, sería maravilloso quedarme dormida para siempre, y alejarme de todos los problemas de todas las personas y del mundo en general.
Para mi desgracia eso no paso, a la mañana siguiente sonó mi despertador pero en esta ocasión no me levante, me quede tirada en mi cama esperando que fuese muy tarde para así no levantarme en todo el día, no quería salir de casa, no quería ir al colegio, simplemente no quería levantarme de la cama.
Mi madre entro media hora después preocupada, y como no si a esas horas yo ya estaría sentada en la mesa desayunando.
-          ¿te Sientes mal? –me pregunto sentándose a mi costado.
Me encogí de hombros y seguí sin moverme, ¿me sentía mal? No lo sabía, jamás me había permitido sentirme mal, tal vez así se sentían las personas enfermas, sin ganas de nada.  
Ella me dio un beso en la frente y acaricio mi cabello.
-          No hay nada que un día de reposo no solucione –me dijo sonriente –llamare al colegio y te subiré tu desayuno.
No dije nada y ella salió con su típico andar.
Me hice un ovillo bajo el edredón y deje que aquella sensación se apoderara de mí, no supe ni cuando me quede dormida pero al despertar mi desayuno estaba en el buro en aquella charolilla de madera que tanto le fascinaba a mi madre.
Tome un poco de jugo de naranja y un par de bocados de la sandia en cubitos y volví a recostarme, llore en silencio, sintiendo como todo se me estaba viniendo encima y fue ahí cuando caí en cuenta que tarde o temprano mis padres se enterarían de todo. Sabía que me odiarían, por ser una Wicca, por no habérselos contado, por no haberles contado sobre mis padres biológicos y no solo me odiarían, se decepcionarían de mí.
¿Por qué? ¿Por qué de las tres yo era la que tenía que sufrirlo todo?
Cathy tenía a si hermano y sus padres la apoyarían, siempre, sin importar nada y Carrie era tan fuerte que solo apretaba los dientes y seguía avanzando, sin importara cuando doliera, ¿Por qué no podía ser como ellas?

Todo era obscuro, ya ni siquiera podía ver una pequeña luz de esperanza, me quede tirada dejando que aquella obscuridad me absorbiera por completo…                                       

sábado, 4 de mayo de 2013

Capítulo Nuevo por Cathy!!!


Antes que nada... Un mega-aplauso para Anny que se rifó (sacó un 10!!) con el nuevo diseño del blog, las imágenes están increíbles y por fin conozco a Alisson jaja
Bueno, pues hemos tenido unas increíbles sorpresas en la historia. Que si Morgan estuvo enamorado de Calixto y bebió de la Fuente de la Eterna Juventud y ahora los Ancianos la cuidan para que él pueda seguir vivo (porque si alguien más bebe de ella Morgan muere =S ) y, además, que Cathy y Morgan ya se dijeron que se aman (Awwww!!), que si Bruce y Alisson son los papás de Corrine y bueno, la decepcionante y fallida relación de Carrie por culpa de Alisson. Ufff!! Muchas noticias!! Muchas noticias!!
Pero, ¿Qué creen?... Así es... No es lo único =S
Vienen muchas más sorpresas, nuevos personajes y... pues para no decir más así... mejor les digo más por medio de la historia...
Las dejo leyendo mis niñas adoradas y adorables!!
Yo soy MaGe y esto es...
VENÉFICAS!!! POR CATHY!!


Cathy
Alguna vez vi una película que iniciaba con la muerte de una chica asfixiada con un dulce llamado "rompemuelas", la chica estaba cumpliendo años y como "festejo" sus amigas la secuestraban, le metían ese dulce en la boca, luego la metían a ella en la cajuela de uno coche y recorrían un largo camino. Para cuando las amigas decidían ir a reírse de la cara asustada de su amiga y abrían la cajuela descubrían que la chica había muerto.
La película se llama: Bromas pesadas.
Y, en este momento, mi vida, la vida de mis hermanas y la mía, es en lo que parecía haberse convertido: Una broma pesada. Y de muy mal gusto, hay que agregar.
Dos semanas, tan sólo dos semanas habían pasado y nuestras vidas habían cambiado todavía más de lo que ya.

- Tienes que hacer algo, lo que ser Morgan pero, no los quiero cerca de mi vida, los odio…
- Te entiendo, Corrine, pero son tus padres, quizá quieras hablar con ellos - mi hermano intervino por parte de ellos. Yo no estaba segura de lo que debía pensar en ese momento.
- Entonces no entiendes nada, como siempre - le reprochó Carrie.
- Este no es... - estaba por repetirle que no era el momento pero Mark me interrumpió levantándose.
- Tal vez Carrie - la encaró - pero tal vez tú debas ser menos egoísta en ese aspecto y empezar a ponerte en los zapatos ajenos para que te puedas dar cuenta de que las personas sienten y sufren con tus ataques irracionales e inmaduros de ira, indiferencia y venganza cuando ni siquiera los dejas explicar lo sucedido o te niegas a escuchar razones...
- ¿Qué se supone que tienen que explicar? - retó ella en respuesta - ¿Cómo la abandonaron? ¿Por qué lo hicieron? ¿Por qué no lucharon por ella?
- Tienen una razón...
- A mí ninguna me parece lo suficientemente fuerte para que hicieran lo que hicieron.
- No fue su culpa, no es que lo hayan querido.
- Pudieron intentar hacer algo, lo que sea ¡Pero no! Y entonces sólo quiere decir que no la querían lo suficiente.
- La amaban, pero a veces hay que obedecer reglas...
- Las reglas no importan en el amor.
- No sabes lo que hubo de por medio...
- ¡Oigan, oigan! - se levanta Corrine interrumpiéndolos - Estamos hablando de mi ¿Recuerdan? Y su discusión definitivamente no va por ahí.
Ellos la miran, se miran a los ojos y, como si fuera una pelea de box, regresan a sus esquinas sin molestarse en ver a los demás.
Me da pena por ambos, pero no digo nada más.
- ¿Qué voy a hacer? Si mis padres van a esa dichosa parrilada y ellos se los dicen... si se enteran... es que...
- Ya te lo dijo Mark, no van a decir nada, no hasta que estés lista.
- ¿Y les crees? - lo reta Corrine.
Morgan se queda callado, ya había dejado bien claro que no lo hacía.
Los pasos del hermano de Carrie se escucharon subiendo y llegando a la habitación.
- Carrie, dice mamá que si se van a quedar a comer tus amigos.
- Enano vete a tu cuarto o algo - lo despide ella con un poco menos de ternura de la regular, si es que eso es posible.
- Pero... ¿Qué le digo a mamá?
- Dile que ahora le digo, después bajo, corre - le ordena de malas.
- Bueno - asiente el niño y se va.
Carrie suspira y nos ve, casi puedo creer que estaba a punto de llorar, pero el atisbo de lágrimas desapareció en segundos.
- Es la sutil forma de mamá para preguntar cuánto se quedarán - nos dice Carrie.
- No te preocupes, creo que mejor nos vamos. Quiero ir a casa - dice Corrine.
- ¿Estás segura? Puedes quedarte si quieres.
- No, quiero estar con mis padres.
- En ese caso, te acompañamos - se ofrece Morgan.
- Gracias - nos sonríe - entonces... nos vemos mañana - se despide de Carrie.
- Adiós - asiente ella y Corrine sale. Tras ella Morgan y yo nos despedimos. Pero poco antes de salir de la habitación escucho lo último de la discusión de Mark y ella.
- Cuando hay amor nada es tan importante. FUISTE UN COBARDE - le dice ella como despedida.
- Yo no lo quería así, Carrie.
- No, pero yo pago las consecuencias.
- Y nuevamente sale tu lado egoísta. No eres la única sufriendo, Carrie - responde mi hermano con el dolor reflejado en la voz y me sigue los pasos.

Al bajar nos despedimos de la madre y hermano de Carrie. Mark se adelanta para platicar y consolar a Corrine mientras que Morgan y yo caminamos detrás.
No hemos podido hablar mucho, y la verdad es que, olvidándome de todo lo demás, hacerlo me da un poco de miedo.
- Quizá no deberías salir, todavía estás débil - le digo para evitar el silencio.
- Se me pasará en poco tiempo, el agua de la fuente tiene que ayudar - me sonríe.
- Morgan...
- ¿Si?
- ¿Podemos confiar en Allison?
- ¿Podemos?... No - ni siquiera lo pensó.
- Pero... Te ayudó.
- Cathy, Allison es una mujer que ve por sus intereses, me intriga el por qué de que me ayudara pero... Seguramente sólo lo hizo porque hay algo detrás como beneficio para ella.
- ¿Lo crees?
- Sí - asiente sincero.
- ¿Y por qué los Ancianos dejarían que una mujer como ella sea nuestra guía? Alguien tan diferente a Clarens.
- Porque, querámoslo o no, Allison tiene un gran poder y, aceptémoslo o no, una gran experiencia que las puede ayudar.
- Tú sabías que es la madre de Corrine - no se lo pregunté, pero igual respondió.
- Sí, y ya sé por dónde vas ¿Por qué no lo dije? - asiento - Porque, como dijo Mark, no era nuestro deber. Y porque es algo que Allison debía decir. En lo que coincido con Mark es que Corrine debería escuchar a Allison y a Ben, yo tampoco justifico lo que hicieron, no estuvo bien, pero quizá su razón no sea tan mala.
- ¿Qué razón tienen?
- No me parece justo que te lo diga antes de que ellos se la expliquen a Corrine ¿Tiene sentido para ti?
- Creo que sí.
- Y Cathy...
- ¿Sí?
- Tampoco podemos hablar de "nosotros".
- ¿De "nosotros"? - él, igual que yo, no sabía cómo llamarlo.
- Es por nuestro bien. Mira cómo les fue a Carrie y Mark.
- Creo que no es momento de hablar de esto, Morgan - le pedí - Esperemos a que se calmen un poco las cosas ¿Si?
- Está bien - me sonríe y seguimos caminando.
Va a ser otra semana muy pesada. Como la broma que esas chicas le hicieron a su amiga... O el triple.

viernes, 22 de marzo de 2013

La peticion de Corrine, por Carrie

Hola de nuevo.
Aqui nuevamente para traeles un nuevo capitulo desde lo mas recondito de los bits de mi computadora, gracias por comentar y leernos, es genial contar con personas como ustedes que nos apoyan como lo hacen ;)
Sin mas las dejo Leyendo


Las cosas parecían tener mejor perspectiva ahora, por supuesto, en lugar de ver el vaso medio vacío como antes ahora lo veía medio lleno, mas porque me dedicaba las horas en pensar como vengarme de esa brujas que en sentarme a sentir lástima de mi misma, después de semanas comenzaba a sentirme más como yo.
Volví a casa después de que Mark llego a casa de Morgan, aunque era ridículo e infantil, aun no quería verlo pero no me quedaba de otra, Mark era nuestro ángel y no había forma de evitar que formara parte de mi vida cotidiana.
Al llegar a casa me sorprendí al ver a mi madre preparando la cena y a mi molesto hermano menor ayudándole.
-          Llegas temprano hoy –dijo mi madre con una sonrisa.
-          No tenia gran cosa que hacer –le respondí.
-          La nueva vecina nos ha invitado a una parrillada el sábado –me informo mi hermanito.
-          ¿Qué nueva vecina? –me extrañe.    
-          Una tal Allison –respondió mi madre –acaba de mudarse al vecindario con su marido.
¿Allison? No, tenía que ser una coincidencia, además había muchas Allison en el mundo,  no podía ser la misma.
Aporrearon la puerta con fuerza y me puse a la defensiva de inmediato.
Cuando la abrí me quedé pasmada, Corrine estaba hecha un mar de lágrimas a punto de derrumbarse y al verme se arrojo a abrazarme.
-          ¿Qué pasa, Corrine? –me asuste – ¿Le paso algo a Morgan?
Ella negó de inmediato pero siguió llorando.
No podía contener los sollozos y yo me sentía muy impotente por no poder tranquilizar a mi hermana, mas aun por no saber qué era lo que la hacía sufrir.
Subimos a mi habitación y eche el pestillo a la puerta.
-          ¿Qué te pasa? –le pregunte preocupada.
-          Es mi padre –dijo entre sollozos –ha vuelto.
Se me callo la quijada de la impresión pero trate de recomponerme rápido.
-          ¿Quién es tu padre?
-          Bruce, el nuevo profesor, es mi padre –estallo.
Ya no podía descifrar si estaba triste o enfadada, creo que era una combinación de ambas.
-          ¿Quién te lo dijo? –interrogué.
-          Allison, ella me lo dijo –soltó con rabia.
-          ¡Esa perra! –sisee frustrada.
-          Eso no es lo peor, el es el esposo se Allison –ahora parecía estar más enfadada.
¿Allison estaba casada con el padre de Corrine?... Entonces… entonces…
-          ¡Allison es mi madre! –grito – ¡La mujer que nos ha destrozado la vida, es mi madre!
Se tiro en la cama cubriéndose el rostro sollozando aun mas fuerte pero el sonido se amortiguaba por las palmas de sus manos.
Allison era la madre biológica de Corrine, no tenía sentido, ¿Por qué lo oculto? Eso explicaba por qué Morgan la aborrecía tanto, ella había abandonado a Corrine y él lo sabía, por eso le molestaba tanto que la hubieran elegido como nuestra guía, porque no fue capaz de quedarse a proteger a Corrine cuando era una bebé indefensa.
-          Y la maldita tuvo el descaro de invitar a mis padres a su parrillada –dijo más tranquila – ¡Va a romperles el corazón!
No sabía que decir, la abrace.
Unos golpes tímidos tocaron mi puerta.
-          Ahora no mamá –le pedí.
-          No soy tu madre –dijo Cathy.
-          ¿Quieres abrir? –me pidió Morgan malhumorado.
Me levante abrí la puerta y los deje pasar, incluyendo a Mark quien acompañaba a Cathy y Morgan.
Mark abrazo a Corrine y Morgan se paró a mi lado.
-          Tranquila, no van a decir nada –le susurro Mark.
-          Por el momento –contradijo Morgan.
Mark fulmino a Morgan con la mirada.
Me estaba confundiendo, Morgan y Mark lo sabían, claro… pero, por que no habían dicho nada.
-          No era nuestro deber – me dijo Mark.
Mar siempre fue bueno para saber lo que pensaba.
-          Claro –bufe –como siempre tu deber es primero, nada más te importa ni Cathy y Morgan o nosotros ¿cierto?
El recibió mis palabras como un golpe y el dolor se noto en su mirada y por algún motivo sentí satisfacción al verlo. Estaba entrando en esa fase de, “si yo sufro tu sufrirás conmigo”.
-          Este no es el momento Carrie – dijo Cathy tratando de tranquilizar mi ira.
-          No quiero verlos – murmuro Corrine – no quiero que estén cerca de mí, no quiero que me hablen.
-          Puedo hacerlos desaparecer, ya sabes solo necesito cloroformo, una cuerda, un par de escaleras y una cabra –dije tratando de hacer una broma.
Corrine sonrió levemente y miro a Morgan.
-          Tienes que hacer algo, lo que ser Morgan pero, no lo quiero cerca de mi vida, los odio…   
No olviden comentar ;)